Vivir el antruejo: los ritos carnavalescos que mantienen en comunión a Llamas de la Ribera

Si pasa el viajero caminando, en bicicleta o en coche por la carretera que une Carrizo con Las Omañas y si se detiene, puede apreciar el mural que da la bienvenida al Centro de Interpretación del Antruejo de Llamas de la Ribera (GUIMA), obra del artista Dadospuntocero. Si ese viajero pasa por esta localidad de la ribera del Órbigo el fin de semana de Antruejo, lo que podrá ver será a todo un pueblo involucrado en una de las tradiciones más ancestrales que se conocen.
“En Llamas nunca se dejó de celebrar el Antruejo. Sí es cierto que durante el Franquismo se redujo la participación, pero nunca se dejó de hacer”, asegura Álvaro, uno de los participantes con su traje de guirrio. Otro de los personajes de este antruejo destaca que hubo un par de años en los que bajó la participación, debido al luto por la muerte de un guirrio, Toño El Rubio, pero el resto de años, en especial con el impulso de los años ochenta y el definitivo de los noventa, los vecinos y vecinas de Llamas sienten esta fiesta como algo propio, por ello, aseguran, participa un noventa por ciento de la gente del pueblo.


Mientras suena la música tradicional a manos de Sara y Pedro, dos hermanos del vecino pueblo de Cimanes del Tejar, aunque ellos mantienen que nacieron en la taberna El Cuervo de la capital leonesa, un grupo de jóvenes pandereteras amenizan una fría tarde de domingo, en la que la nieve quiso hacer acto de presencia. Otro de los personajes de este antruejo relata orgulloso que hay relevo, que esto no se va a perder.
El trabajo con el CRA Tres ríos, que incluye los pueblos de Villanueva, Llamas, La Milla, Quintanilla de Sollamas y Tapia de la Ribera con sede en Carrizo da sus frutos, y a día de hoy un nutrido grupo de niñas agitan la bandera del futuro. “Tenemos una importante tradición oral. Los bailes, las canciones y los trajes que se pueden ver están recogidos de nuestros mayores, y esto aumenta el cariño y las ganas que ponemos en cada antruejo”, explica orgulloso. El antruejo de Llamas no solo fue declarado Fiesta de Interés Turístico Provincial en el año 2002, si no que diez años después, en 2012, la Asociación fue galardonada por La Sociedad Española de Antropología y Tradiciones Populares con el Premio Nacional de Tradiciones Populares por “la muy meritoria y eficaz labor que realiza en favor del mantenimiento de la autenticidad, pureza y participación ciudadana en la celebración de los ritos del Carnaval”.

Este año, un grupo de treinta jóvenes de León, Castilla y Cantabria se instalaron tanto en Llamas como en localidades cercanas a vivir durante todo el fin de semana como se gesta la celebración, desde los preparativos hasta el momento álgido que es el domingo de antruejo. Y antes de que seis vecinos del pueblo repasaran de forma irónica lo acontecido desde el último antruejo, repartiendo a diestro y siniestro, pero sin perder el humor, la asociación hizo entrega a Puri Lozano y Miguel Sánchez del Guirrio Honorífico 2025 por su trayectoria, pegados como siempre, con sus cámaras, al antruejo de Llamas de la Ribera.

Por si todo esto no fuera suficiente para que ese turista se detenga en Llamas y los lugareños salgan de sus casas, cuatro artesas de flores y orejas de carnaval acompañadas de chocolate pusieron el punto dulce a este antruejo, eso sí, justo después de escuchar estas palabras por boca de los que recitaron lo vivido en Llamas los últimos trescientos sesenta y cinco días:
El chocolate se enfría
Dir todos a la puñeta.
Que no quede ni una flor,
ni un frisuelo ni una oreja.
Payeiro, lardeiro, gordo y antruejo.
Las tradiciones por bandera,
Qué vivan siempre los antruejos.
¡Viva Llamas de la Ribera!

