Una Tizona 3D (la espada del Cid 'leonés') de cinco metros impresa en Burgos

La espectacularidad de la Tizona3D, la espada del Cid Campeador, se puede observar en esta fotografía.

Cuando los españoles nos ponemos a hacer cosas increíbles, nadie nos para. Eso es lo que pensaban los enemigos del Cid Campeador, y eso es lo que demostraron los miembros de la comunidad más grande en español de aficionados a la Impresión 3D al diseñar e imprimir su famosísima espada 'Tizona' en tan sólo 36 horas en la 3D Printer Party que se celebró la semana pasada en Burgos (y donde se consiguió el récord del mundo de más número de impresoras 3D funcionando a la vez, por otra parte).

Y es que esto de los frikismos máximos (lo de la barbaridad de esta 'espada' de cinco metros que llamaremos Tizona3D), permite contar cosas fantásticas no sólo de la técnica de convertir bits en átomos (pasar un diseño de ordenador a un objeto), o de porqué se llaman 'imprusores' y cómo se agrupan los entusiastas de la Impresión 3D en español en un grupo llamado 'CloneWars' (y por qué se llama así), sino de cositas históricas que desmienten los mitos contenidos en propagandístico 'Cantar de Mío Cid'.

Y como el escribiente es un fricazo de la tecnología y de la Historia... pues no puede evitar afrontar un desafío tan, tan, tan frikimolongo. Que viene a huevo. Hoy, triple tirabuzón friki (no se pueden quejar, es lo más, lo más, lo más friki el artículo de hoy).

Y es que imprimir la Tizona 3D es una de esas barbaridades que sólo pueden plantearse los miembros de la comunidad española de expertos en esta tecnología. Y nada menos que en día y medio desde el principio: diseñarla a partir de una fotografía, generar el archivo para imprimirla, trocearla en 170 piezas y ponerse a ello... con dos varillas largas para sujetarlas y “cantidades ingentes de cianocrilato”.

Todo en la cuarta edición de un evento, la 3D Printer Party (que es el mayor de la Impresión 3D en español, y con el récord el mayor del mundo) que es de espíritu leonés —aunque los organizadores leoneses prefieran decir que es “universal” y “del mundo”—, y que se celebró en León en 2014, en 2015 y en 2016, y este año en Burgos, la 'Caput Castillae' de tiempos del Cid Campeador.

Una 'espada 3D' de 4'80 metros, 15 kilos y 170 piezas

La Comunidad de Aficionados a la Impresión 3D 'CloneWars Rep Rap España' cederá a la Universidad de Burgos este partcular objeto —uno de los más largos del mundo fabricado por particulares, superando en 1,28 metros a la estatua del britanico James Bruton de 3,62 metros de altura que se imprimió a si mismo en 3D el pasado mes de abril— que diseñó y fabricó durante la cuarta edición de la 3D Printer Party UBU Campus Maker 2018, que se celebró del 4 al 6 de mayo en la capital castellana.

Los datos: impresa en unas 36 horas del sábado 5 a medio día del domingo 6 de mayo con unas medidas de 4,80 metros de largo (o alto, según se mire) desde el pomo a la punta, un arriaz (la cruceta) de un metro de longitud y tanto el mango como el 'filo', un ancho de 20 centímetros. 15 kilos. 170 piezas de filamento de pástico fundido. La pieza final fue realizada con una que imprime con material reciclado. El montaje se realizó con dos varillas para colocar las piezas “y cianocrilato en cantidades industriales”, según el coordinador del reto: Álvaro Rey Rodríguez.

El resultado fue un espectacular mandoble que, de no ser por una pieza de ala de avión de 5,33 metros impresa de forma industrial en septiembre de 2016 por la compañía aeronáutica Boeing, sería uno de los objetos más largos del mundo fabricado con esta tecnología, sin contar las casas impresas en 3D. Eso sí, por particulares lo más probable es que sea la que más longitud tenga en el planeta.

Todo realizado por la comunidad 'CloneWars RepRap España', el foro en Internet donde casi seis mil aficionados y profesionales hablan de la Impresión 3D en español (los suramericanos también participan de él), y que cuentan que se llama así porque las impresoras 3D pueden imprimir las piezas para 'clonarse', es decir, reproducirse a sí mismas. Aquí lo explican profusamente.

El reto 'CloneWars' es un clásico de las 3D Printer Party y otros eventos. Los tres primeros de la mayor cita de la Impresión 3D en español, que se celebraron en León, fueron la producción en 2104 de más de dos mil llaveros de la 'gota' que representa al movimiento Rep Rap con el rosetón de la Catedral de León dentro (se puede descargar aquí para imprimirlo), en 2015 reproducir ese mismo objeto, pero con un metro y pico de altura con todas las impresoras 3D presentes, y la reproducción de una torre de ajedrez con cien piezas distintas en 2016.

En la nota de prensa de la 3D Printer Party, enviada aunciando este hito de la Impresión 3D, Alvaro Rey, en representación de todos los 'imprusores' (que es así como se llaman a sí mismos, porque una de las impresoras 3D más famosas la diseñó el alemán Josef Prusa, que le dio su apellido a su modelo Prusa i3) agradeció a la Universidad de Burgos “que cediera un gran pabellón para disfrutar de una cita que cada año supera todas las expectativas”. Luego informó de que Tizona3D iba a ser cedida a esta institución para su exposición “como Patrimonio Tecnológico de la Humanidad”.

“Y a todo el mundo que ha participado en el reto: porque han hecho una pedazo de espada, que igual no es un récord guinness, pero sin duda es la cosa mas bestial y colaborativa que hemos logrado hasta la fecha. Nadie en el mundo ha conseguido cosa tal y es para estar verdaderamente orgullosos de nuestra capacidad y las posibilidades de la Impresión 3D”, afirmó.

Vamos, un logro alucinante. De esas cosas que tiene que molar un montón comenzar a hacer porque se te ocurre una idea de golpe y tenerla luego en las manos con todos los compañeros que han participado en su creación. Pedazo espadón. Pedazo logro.

El Cid histórico, un noble de alta alcurnia que vivió su niñez en León (casado con la sobrina del Rey)

Y aquí entramos en la parte más fricaza si cabe de todo el artículo. La histórica, pero de verdad, rigurosa y cierta; la que desmonta mitos. Roderico Díaz nació en Vivar, provincia de Burgos. Eso es cierto. Pero no fue una persona que pasara mucho tiempo en la ciudad cabeza de Castilla. En realidad vivió la mayor parte de su niñez en la ciudad amurallada de León, en la corte de Fernando I, 'el Grande', el padre de su amigo Sancho y de Alfonso, García, Urraca y Elvira (los que la liarían después de la muerte de su progenitor en una guerra fratricida por el Reino Leonés).

Según la Wikipedia, “entre 2000 y 2002 los trabajos genealógicos de Margarita Torres encontraron que el Diego Flaínez (Didacum Flaynez, mera variante leonesa y más antigua de Diego Laínez) que cita la Historia Roderici como progenitor, y en general, todos los ancestros por parte de padre que recoge la biografía latina, coinciden exactamente con la estirpe de la ilustre familia leonesa de los Flaínez, una de las cuatro familias más poderosas del reino de León desde comienzos del siglo X, condes emparentados con los Banu Gómez, Ramiro II de León y los reyes de Asturias”. Roderico se casó con Jimena Díaz, nada menos que la sobrina del rey Alfonso VI. No parece que un infanzón de frontera pudiera casarse con una mujer de familia real si no es porque en realidad era un noble de alta estirpe.

Tampoco es que viviera mucho en Burgos, salvo por las lógicas visitas en verano a los territorios de su familia, puesto que pronto se dedicó a circunstancias mayores como para preocuparse por las tierras burgalesas. El Cid (hubo otros cuantos en la España medieval que usaban ese sobrenombre, que en árabe es 'Sidi', “señor”) estuvo implicado en varias guerras y fue un mercenario de la taifa de Zaragoza y, como noble medieval, se enfrentó en varias situaciones a su rey (algo más que habitual en la época), conflictos que terminaron en dos destierros. Su mayor hazaña fue convertirse en solitario, en señor de Valencia. Y, aunque no lo fue en vida (porque por muchas disputas siempre fue leal a Alfonso VI), fue abuelo del rey de Navarra, que fue su nieto por parte de su hija Cristina Rodríguez. El año de su muerte (1099) había casado a sus hijas con altos dignatarios: Cristina con el infante Ramiro Sánchez de Pamplona; y María con el conde de Barcelona Ramón Berenguer III (padre del que luego fuera vasallo del Emperador Legionense de toda Hispania, Alfonso VII, nieto a su vez de Alfonso VI).

En realidad la figura del Cid Campeador (que en vida misma suya firmaba 'Ego Roderico Campidoctor', que significa “Yo, Rodrigo; maestro del campo de batalla”) se castellanizó propagandísticamente siglos después en el 'Cantar de Mio Cid' (que más que atacar a los musulmanes atacaba a los leoneses de los que acababa de separarse efectivamente el reino de Castilla en el siglo XII, cuando se compuso) y más tarde en el 'Romance de la Jura de Santa Gadea', suceso que nunca se produjo. Es un mito profusamente descalificado por los historiadores lo de que el Cid hiciera jurar a su rey que no había matado a su hermano. En aquellos tiempos eso hubiera significado muerte segura, por muy noble que fuera el gran táctico y estratega militar.

Para conocer la verdadera historia del Cid es mucho mejor acercarse al 'Carmen Campidoctoris' y a la 'Historia Roderici' (y buscar pistas en su artículo de la Wikipedia). Aún así, ciertamente es que Burgos lo homenajea con una espectacular estatua en el centro de la ciudad, y pese a que en León un parque lleva su nombre, tampoco es que los leoneses le tengan en excesiva buena estima, debido, posiblemente a la mentira de la Jura de Santa Gadea en la que se ha dicho repetida y falsamente que había ofendído gravemente a uno de los reyes más queridos por los legionenses.

La 'Tizona', falsa, y la Junta pagando un pastón por ella

Por desgracia, la 'Tizona' de la que sacaron la fotografía tampoco es real. Es una falsificación. Por mucho que la Junta de Castilla y León pagara 1,6 millones de euros por ella, los historiadores la descalifican como la espada de Rodrigo Díaz de Vivar porque no es de la época. Vamos, que se ha pagado un pastón por una 'magufada', y la Junta tan pancha y erre que erre.

Menos mal que no le dió por comprar la otra espada tradicional (pero no real) de Rodrigo Díaz de Vivar, la 'Colada' (de la que se duda de que fuera contemporánea del Campeador y cuyas copias están desaparecidas). Porque igual había pagado mucho más por mucho menos. Han demostrado que en Valladolid son más que capaces de repetir el desatino con tal de elevar los ánimos 'a la catalana' sobre la Historia de Castilla (mintiendo y ocultando el Reino de León como se hace habitualmente borrándolo de los libros de texto escolares).

La 'Tizona' es una espada medieval, sí, pero con un mango y una cruceta (el 'gavilán' de la espada) muy posteriores... y unas inscripciones que la datan, al menos, en una época posterior (sobre todo porque el que la escribió se equivocó al fecharla, sin tener en cuenta la Era Hispánica por la que se contaban los años en el siglo XI, lo que demuestra que se forjó muchísimos años después). Por no decir que la tipología del filo de este arma medieval, una vez investigado con aparatos de precisión, parece ser más de cuatro siglos posterior a la fecha de Roderico.

En la Wikipedia resumen así por qué no puede ser la espada del Cid: La fisonomía de la espada “responde a una tipología que data de fines del siglo XV. La inscripción es claramente falsa; por ejemplo, la palabra 'Tizona' se difunde solo a partir del siglo XIV, frente a 'Tizón', que es el término con que se la nombra en las fuentes más antiguas. Menéndez Pidal considera que esta espada es una falsificación del siglo XVI. Las recientes investigaciones de la Universidad Complutense de Madrid, publicadas en 2001, señalan que la hoja es del siglo XI; sin embargo el Conservador de la Real Armería Álvaro Soler del Campo indica que la hoja está formada por tres piezas soldadas y que su tipología es la misma que la de la empuñadura, guarnición y el epígrafe, que son de época de los Reyes Católicos. Todo indica, por lo tanto, que pese a lo dicho por la Universidad Complutense, se trata de una falsificación de época bastante posterior, aunque se pudieron utilizar fragmentos de hoja de espada del siglo XI para componerla”.

Queda claro que a todos nos gustaría que fuera la espada del Cid, pero no es así. Así que como fricazo, y saliéndose del modo histórico riguroso el autor de estos peñazos (que a quién le mandaría estudiar los Cursos de Doctorado de Historia para no hacer el Diploma de Estudios Avanzados) considera que ha quedado claro: “Toma 'triple combo friki molongo' completado”.

Pero, tranquilos el verdadero hito histórico es imprimirla en 3D

Eso sí, a los 'imprusores' de 'CloneWars RepRap España' nadie les va a quitar el mérito porque lo que han hecho, aparte de real porque se puede tocar, sí que es histórico. “Nadie en el mundo ha conseguido cosa tal y es para estar verdaderamente orgullosos de nuestra capacidad y las posibilidades de la Impresión 3D de España”, afirman.

La verdad es que el campeón del Reino de León, el burgalés Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, aprobaría esa frase sin dudar. Y presentaría sus respetos a esos españoles que no se arredran ante los retos aparentemente imposibles.

Les ofrecería su homenaje, por que ya es leyenda que conquistan todo lo que se proponen. Y eso está sólo en manos de los mejores 'fundidores de plástico' del mundo, con récord mundial incluido. No es tan friki como parece a primera vista. Viendo la foto de aquí abajo queda claro que es un objeto de más de un piso y medio de altura completamente alucinante.

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