El insólito apoyo del alcalde socialista de León al consejero 'quemado' de la Junta en víspera electoral

El consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones y el alcalde José Antonio Diez en un acto institucional en León.

Antonio Vega / Carlos J. Domínguez

En el año 2020, apenas una quincena de días después de que el Ayuntamiento de León aprobara la moción por la autonomía de León sin Castilla, con enorme repercusión nacional y el inicio de un nuevo tiempo político leonesista, el presidente de la Junta y líder del PP en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, visitó el Consistorio, acompañado por el consejero de Medio Ambiente y único leonés en su Ejecutivo, Juan Carlos Suárez-Quiñones.

El clima fue de “de lealtad institucional” pero el alcalde de León elegido por el PSOE, José Antonio Diez, aprovechó para argumentar que 35 años de Gobierno popular desde Valladolid y el gran “déficit histórico” acumulado con León eran un argumento de peso para la legítima petición de escindirse para siempre de Castilla. Algo que no se paliaría, dijo, con “cuatro medidas” comprometidas en aquella ocasión, todas ellas dilatadas durante años.

Han pasado cinco años y mucho han cambiado el escenario y aquellas posturas. En un ambiente plenamente preelectoral, a sabiendas de que el 15 de marzo de 2026 habrá elecciones para decidir el próximo Gobierno de la Junta, con un candidato socialista nuevo, el soriano Carlos Martínez, el acercamiento político de Diez al Ejecutivo autonómico, a su todavía presidente Mañueco y al aún consejero Suárez-Quiñones, se ha prodigado mucho en las últimas semanas y meses.

Tras el peor verano de incendios que ha sufrido la provincia de León en su historia, y entre duras críticas y peticiones masivas de dimisión del responsable del operativo, así como también presidente interino del PP provincial leonés por designación de Mañueco, el alcalde de León fue el primero en apoyarle de manera pública.

Suárez-Quiñones y el alcalde Diez presentando en 2022 la futura Red de Calor de León.

“La Junta antes no hacía, ahora está haciendo”

Ocurrió además en defensa conjunta de uno de los más millonarios pero también polémicos proyectos que impulsa la Consejería de Medio Ambiente y su 'sociedad B' Somacyl en Puente Castro: más de 70 millones para la llamada Red de Calor en el sur de la ciudad, un complejo de macroplantas de incineración de biomasa, de hidrógeno y placas solares que hasta ha conseguido situar en su contra al líder provincial del PSOE, Javier Alfonso Cendón, que exige su paralización por peligro de contaminación.

Lejos de alinearse con su jefe de filas del partido, el alcalde apostó firmemente por un proyecto que junto a Quiñones había arropado desde su presentación, y ensalzó la figura del consejero: “Sé que no su mejor momento político pero eso no quita para reconocer que es un gestor, un político implicado en los proyectos de León y que muchas cosas en León que desde la Junta que antes no se hacían, ahora se van haciendo”, dijo. Era 11 de septiembre. Todavía todavía no se habían apagado del todo muchos de los peores incendios en la provincia.

Varios actos instituciones conjuntos del alcalde Diez con Suárez-Quiñones y Mañueco en sólo cuatro meses.

A causa de la inmensa presión política, y por otros escándalos, Quiñones había desaparecido de la escena pública prácticamente un mes desde el fatídico 8 de agosto. En su primera reaparición institucional en la capital leonesa, el 3 de octubre, el alcalde Diez también le arropó para visitar juntos el avance de la construcción de 100 viviendas de alquiler ventajoso para jóvenes en el barrio de La Palomera, otro proyecto de los muchos de Somacyl en la capital.

Dos 'cumbres' con Mañueco

A partir de ahí se han intensificado los actos institucionales de alcalde y Junta de Castilla y León de manera exponencial y nunca vista antes. El 24 de octubre se anunció una visita del regidor Diez a Presidencia de la Junta, convocada de urgencia y sin asunto en el orden del día. Nadie recordaba la última. Finalmente se dio a conocer que el alcalde pedía, y Fernández Mañueco prometía, apoyo para conseguir que la capital obtuviera el título de 'Gran ciudad'. Un apoyo imprescindible al carecer la ciudad de la población suficiente para conseguirlo por otra vía.

Pero hubo otro asunto en el que Diez y Mañueco, nuevamente acompañado por Quiñones, escenificaron de verdad la paz política: cuando el 15 de diciembre ambos firmaron en León, con una escenografía solemne y de gala, el fin de años de confrontación a costa de las obras y el mantenimiento en los colegios de la ciudad. Porque los encontronazos Junta-Ayuntamiento habían sido durante años tan sonoros como la lamentable y peligrosa situación de los centros educativos, mientras ambas administraciones se enzarzaban y apenas invertían en una discusión sobre en quién recaían las competencias. En plena época preelectoral hubo acuerdo.

Mañueco y Diez estrechan la mano en un convenio de inversión en colegio en víspera electoral y tras años de enfrentamientos.

Aun tratándose de unas inversiones que son rutinarias y habituales en todos los municipios de la Comunidad, aquí sellaron un protocolo de inversión de dos millones en cuatro años. Es decir, comprometiendo a futuros gobiernos, porque se zanjó a pocas semanas de que Mañueco se juegue seguir gobernando y dos años antes de que lo haga Diez, si se presenta a la reelección.

Más 'feeling' que con el candidato socialista a la Junta

Con esto, el alcalde leonés elegido bajo las siglas del PSOE ya se había hecho más fotos públicas con Mañueco que con su rival, el candidato socialista a la Junta, Carlos Martínez. Precisamente, sobre él ironizaba recientemente Diez en una entrevista sobre que no contarán con él para la campaña electoral, dada la sucesión de encontronazos y críticas de José Antonio Diez hacia su propio partido a cuenta de casos de corrupción, contra el ministro Óscar Puente o frente a las actuales ejecutivas provincial y autonómica, barajando incluso su propia expulsión.

Con Quiñones la lista de actos institucionales conjuntos no se frenó al aproximarse la fecha de las urnas, al contrario. Solo en el arranque del curso político del nuevo año 2026, el 15 de enero escenificó junto a él y su homóloga de San Andrés del Rabanedo, Ana Fernández (UL), un convenio de un gran desarrollo urbanístico en el Camino de la Raya, en el límite norte de la capital.

Y sin solución de continuidad, ni convocatora, el día siguiente otro pacto más, aunque sin plazo ni cifra alguna: un compromiso de futura inversión, nuevamente a través de Somacyl, que depende de la consejería de Quiñones, para la ampliación aún indefinida del llamado Polígono Industrial de León, que en realidad está más en el vecino municipio de Onzonilla. Todo eso sin contar que la llamada 'Junta B', es decir, Somacyl, ha multiplicado sus compromisos de inversión en otros proyectos municipales tan llamativos como millonarios, tales como la total reforma de la Calle Ancha y las plazas de la Catedral y Botines, que comenzará en escasos días, o la nueva pasarela peatonal sobre el río Bernesga pactada con UPL en el Ayuntamiento, entre otras.

Y la incógnita electoral de Quiñones

Quedan siete semanas para que se abran las urnas al Gobierno de la Junta de Castilla y León y determinen si el PP superará los 40 años de Gobierno autonómico, con una clara victoria de Mañueco o con necesidad de pactos, como le ha ocurrido en los dos últimos mandatos, primero con Ciudadanos y después con Vox. Pero la campaña hace mucho que se juega en León como en pocos sitios, teniendo en cuenta que es donde las encuestas le dan el peor resultado al Partido Popular y donde demora más la designación de su cabeza de lista. Porque todavía no se ha deshojado la margarita de si Suárez-Quiñones, presidente del PP provincial en forma de gestora, volverá a ser o no cabeza de cartel tras su reciente pero intenso desgaste político.

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