Villablino ofrece el polideportivo como capilla ardiente de los mineros muertos, que serán enterrados el miércoles

Este martes volverá el más profundo de los duelos a la comarca leonesa de Laciana, tantas veces golpeada ya por la tragedia proveniente desde el fondo de la tierra, de las minas de carbón que labraron su pasado. Este martes 1 de abril está prevista la llegada al municipio de Villablino de los cuerpos de las cinco víctimas mortales del grave accidente minero ocurrido en el vecino concejo asturiano de Cerredo (Degaña), ya que todos los trabajadores que murieron en el siniestro son vecinos de diferentes pueblos de este Ayuntamiento leonés.
A media tarde se confirmaron las identidades de todos ellos: los fallecidos son Jorge Carro, Rubén Souto Robla, Amadeo Bernabé, Iván Radio y David Álvarez, y sus edades oscilan entre los 32 y los 54 años.
El Consistorio de Villablino ha confirmado que se ha ofrecido el pabellón municial de deportes a modo de amplia capilla ardiente para que todos los allegados pero también toda la sociedad lacianiega y aquellos que lo deseen pasen a dar su último adiós a los trabajadores muertos este lunes en la mina asturiana. Son vecinos de Sosas de Laciana, Caboalles de Abajo, Villaseca de Laciana y Orallo, además de un quinto que vivía en el municipio de Torre del Bierzo.
Fuentes consultadas por ILEÓN confirman que a partir de las tres de la tarde se abrirán las puertas del recinto municipal con la idea de que “puedan estar de la manera más cómoda recibiendo las condolencias de todos aquellos que se quieren acercar”, asegura el alcalde, el socialista Mario Rivas, hoy tan consternado todos los vecinos de la zona. Se prevé también que los entierros de los fallecidos se produzcan en la jornada del miércoles 2 de abril, relatan las mismas fuentes mencionadas.
“Es muy difícil de explicar, difícil de entender y muy difícil de asimilar que en la época en la que vivimos y en los tiempos que estamos, el grisú le vuelva a quitar la vida a alguien en la mina”, lamentaba el regidor a Ical. Los cuatro de Laciana eran, según cuenta Rivas, “muy conocidos y formaban parte del día a día del municipio” y trabajaban en el sector minero “porque querían mantener el arraigo con la tierra”. Sin embargo, la comarca se levantó este lunes dándose de bruces con la tragedia de la mano de una “noticia muy dura de asimilar”, particularmente para sus familias y amigos, pero también “para un municipio que entiende muy bien lo que es la minería y lo que significa esta tragedia”.
En apoyo a todos ellos el Ayuntamiento de Laciana decidió establecer tres días de luto oficial y suspender cualquier tipo de acto que sea organizado por el Consistorio o por otra administración.
Visiblemente emocionado, Juan José, vecino de Villablino no puede evitar que se le escapen las lágrimas ante el fallecimiento de “gente muy joven” que “solo hacía su trabajo”. Cuenta que uno de sus hermanos trabajó hace años en el pozo y “siempre decía que las condiciones no eran nada buenas”. “Ahora mismo no sé qué sistemas de seguridad tienen, pero dentro de la mina cualquier fuente de calor que entre en contacto con el grisú puede provocar estas cosas”.
“El grisú mata a Dios y a su madre”
Juan José se apoya en el hombro de su pareja en una jornada “triste” para toda una comarca que vivió de primera mano el esplendor y declive de la actividad minera. A sus ya más de 70 años, otro vecino, Antonio, que trabajó durante gran parte de su vida en el Pozo Calderón como minero tiene claro que “el grisú mata a Dios y a su madre” y reconoce tener sentimientos encontrados entre la rabia y el dolor. “Es increíble que sigan pasando los años y sigan pasando estas cosas”, cuenta, al tiempo que dice resignado que “no queda más remedio que seguir trabajando”.
Mientras que los cuatro mineros de Laciana y uno más de El Bierzo perdieron la vida esta mañana en la mina del concejo asturiano de Degaña, otros cuatro compañeros resultaron gravemente heridos y continúan ingresados en los hospitales de León, Ponferrada, Oviedo y Cangas de Narcea, aunque su diagnóstico es reservado en estos momentos.