Los pioneros de la radio en la provincia de León

Imagen de los primeros radioaficionados leoneses en la primera mitad del siglo XX.

Hoy se celebra el Día Mundial de la Radio, uno de los medios de comunicación que más han cambiado la forma de ver el mundo. Fue el primer medio global en transmisión de noticias mediante el sonido y nació al principio del siglo pasado.

Poca gente sabe que no fue Marconi quien consiguió por primera vez la emisión de la voz por ondas hertzianas y su recepción. El honor se le debe en 1902... a un español llamado Julio Cervera Baviera. Uno de esos inventores españoles –junto al cántabro Leonardo Torres-Quevedo (uno de los grandes ingenieros de la historia a nivel de George Westinghouse, Nikola Tesla y Thomas Alba Edison) que inventó un año después, en 1903, el Telekino, un sistema de control remoto por ondas hertzianas. Es decir, el primer aparato de radio-dirección del mundo que en el año 2006, hace justo veinte años, el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos [IEEE o Institute of Electrical and Electronics Engineers en inglés ya que es una asociación internacional, la mayor organización técnica profesional del mundo], lo consideró “como un hito mundial para la historia de la ingeniería”– cuyas aportaciones no fueron reconocidas hasta hace pocos años.

En el caso de Cervera, Ingeniero militar naval, es considerado el pionero español de la radio y, según investigaciones recientes, el verdadero inventor de la radiodifusión de voz. Está constatado que realizó la primera transmisión de voz humana sin hilos entre Alicante e Ibiza hace 124 años, en agosto de 1902, adelantándose a Marconi en lo que se llamaba “la telegrafía sin hilos”, porque el italiano había conseguido emitir y recibir sonido en forma de pitidos en 1899. Pero ciertamente hay que reconocer que mientras el invento del español se quedó sin promoción y fue olvidado, el italiano fue un genio de lo que hoy llamamos márketing y un empresario tecnobró de la época que, con su compañía radiofónica, dio a este sector de las ondas el impulso que lo convirtió en lo que todos conocemos hoy, y por ello él sí recibió Premio Nobel en 1909, “por sus contribuciones al desarrollo de la radio”.

Leonardo Torres-Quevedo y Julio Cervera Baviera.

La radio es un medio de comunicación social muy especial, basado en una red de antenas repetidoras de ondas hertzianas para que la señal llegue a todos los lugares. Es probablemente el más rápido de todos en dar una noticia, por la facilidad que hay de contactar con la emisora con una llamada de teléfono que se puede emitir de inmediato. Más que la televisión, que necesita llevar una cámara al lugar de los hechos para transmitir, e incluso que Internet (que se basa en transmisión por nodos, copiando la experiencia de la radio en este sentido), aunque las Redes Sociales (medio de comunicación indivdual de difusión general, parecido al teléfono, aunque éste es un medio de comunicación individual punto a punto) sean hoy sus grandes competidoras en este aspecto a la hora de contar lo que ocurre en cualquier lugar del mundo.

Más pioneros españoles  

La celebración del Día Mundial de la Radio, una jornada que se celebra anualmente el 13 de febrero desde 2012 establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas ese mismo año, también tiene que ver con españoles. La decisión se tomó en reconocimiento al papel fundamental de la radio como medio de comunicación, educación y unión entre pueblos y culturas.

Pues bien, la iniciativa para establecer este día partió de Jorge Álvarez, presidente de la Academia Española de la Radio, quien en enero de 2008 propuso la celebración al entonces director general de la Unesco, Koichirō Matsuura, que fue formalmente aceptada en noviembre de 2011 gracias al impulso del Gobierno de España, a través de su embajador permanente Ion de la Riva.

En 2012, la Academia Española de la Radio creó el Comité Internacional del Día Mundial de la Radio con el objetivo de promover las celebraciones anuales y reforzar la importancia de este medio en todo el mundo.

Los primeros técnicos y radioficionados de radio en León

La primera emisora, como cadena de radio, que se estableció en León fue Radio León, en 1934, en la que fue protagonista su técnico, Alberto Gallegos Vega (del que ILEÓN ya realizó un reportaje para celebrar esta jornada internacional de las ondas hertzianas en 2019). Pero no sólo hubo retransmisiones empresariales, sino que antes se había producido la primera desde la Base Aérea de La Virgen del Camino, y también posteriormente se creó no sólo el boom de la compra de receptores de galena y en los cincuenta los Clubes de Radio por cada emisora... y los inicios de la radioafición entre jóvenes técnicos autodidactas en la provincia leonesa.

La radioafición en la provincia de León no es solo una crónica de cables y válvulas, sino una epopeya de ingenio y voluntad que permitió a estos hombres conectar sus buhardillas con los confines del mundo en una época donde la comunicación global parecía un milagro reservado a la Ciencia Ficción. Este medio de comunicación, capaz de romper fronteras mediante ondas invisibles, encontró en León a sus primeros románticos hacia el año 1935, cuando la inquietud experimental llevó a los técnicos locales de Radio León a realizar los primeros ensayos en zonas como el Paseo de La Condesa u Ordoño II. Esto se cuenta en una 'Pequeña Historia de la RadioAfición Leonesa', redactada por Ramón Carrasco Carissimo (que tenía la emisora individual EA-1-KO.

Según este documento, aquellos pioneros se enfrentaban a dificultades técnicas y legales formidables, operando equipos clandestinos montados con válvulas triodo en un entorno de absoluta precariedad de materiales donde predominaba el ingenio personal para poner en el aire auténticos artefactos construidos desde la nada. “La escasez era tal que debían arreglarse con sistemas de alimentación basados en agrupaciones de baterías o combinaciones de la red eléctrica de corriente continua de 110 voltios, utilizando rectificadores electrolíticos y receptores de reacción en un tiempo donde los expertos aún descartaban el uso de las ondas cortas por considerarlas poco eficientes”, explica Carrasco Carissimo.

Alberto Gallegos Vega, técnico primordial de los inicios de la radio en León.

El camino hacia la consolidación de la radioafición leonesa estuvo plagado de obstáculos humanos y políticos, pues tras aquellos primeros escarceos, uno de los experimentadores sufrió el amargo trago de ser detenido por poseer un emisor clandestino, lo que sembró el temor entre sus colegas. La llegada de la Guerra Civil española impuso un silencio forzado y doloroso a través de un bando que prohibía toda actividad radioeléctrica, lo que derivó en la incautación de equipos y en un destino trágico para muchos operadores que sufrieron detenciones, exilio o incluso la muerte durante la contienda. Sin embargo, la semilla de la radioafición había germinado con tal fuerza que, terminada la guerra, los veteranos y los nuevos entusiastas iniciaron una lenta pero tenaz gestión para recuperar su lugar en las ondas, enfrentándose a una burocracia asfixiante que podía demorar la concesión de una licencia hasta dos años.

Radio KE, la primera tienda de radio en León

Fue en 1950 cuando el técnico que montó Radio León Alberto Gallegos abrió en la Avenida de Roma 30, su afamada tienda Radio KE. Pronto sese convirtió en el maestro de generaciones, ya que no solo construía sus propios equipos de telefonía y telegrafía, sino que vendía los componentes para que otros pudieran construirse su emisora. De un altísimo nivel técnico, “alcanzó los cinco continentes y desarrolló innovaciones asombrosas como un transmisor con sintonía automática mediante sinfines y motores, una verdadera joya técnica que incluso fue adoptada por fabricantes comerciales”, relata Ramón Carrasco.

La radioafición leonesa de estos años dorados era “una comunidad de solidaridad y sabiduría compartida que se reunía en talleres para intercambiar consejos y experiencias, permitiendo que figuras como Emilio González Álvarez, desde su buhardilla repleta de banderines y diplomas, lograra altas distinciones militares y civiles gracias a su destreza técnica con equipos modulares de duraluminio fabricados por él mismo”.

Este medio de comunicación demostró su incalculable valor humano en momentos de crisis, como cuando el doctor Atanasio Cadenas intervino heroicamente durante las inundaciones de Valencia en 1957, coordinando ayudas desde su pequeña estación radiofónica en la calle Rodríguez del Valle. Otros miembros de la comunidad de estos locos con sus cacharros electrónicos subrayabna la popularidad de esta pionera afición en aquella época. El documento que relata la historia de la radioafición en León cuenta cómo sus primeros miembros eran “desde médicos y banqueros hasta el carismático Gaspar Alonso Mancía, un fontanero y calefactor que construyó un transmisor único apodado El Vago con válvulas de la serie Rimlock, convirtiéndose en el primer leonés en experimentar con la banda de dos metros, totalmente desconocida en la España de la época”.

“Estos hombres, que a menudo veían caer sus antenas por las inclemencias del tiempo, siempre encontraban manos amigas para levantarlas de nuevo, manteniendo vivo un espíritu que evolucionó desde los receptores musiqueros reformados hasta la llegada de la moderna banda lateral única a finales de los sesenta”, según el historiador aficionado.

En el Día de la Radio –tan español él, demostrando que nuestro país sí que estaba a la vanguardia de muchas tecnologías pese a lo que la mayoría de la gente cree–, recordar la historia de estos radioaficionados leoneses es el justo homenaje a la pasión por este medio de comunicación y a su imparable entusiasmo que pudo vencer la falta de recursos, la represión política y las limitaciones tecnológicas para convertir a León en un vibrante nodo de la red de comunicación mundial.

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