La mayoría de comercios de León cumple con el ahorro energético 15 días después de apagar sus escaparates

Ordoño II pasadas las 22 horas

Sara Lombas

Cae la noche en León y los dueños de zapaterías, tiendas de decoración, joyerías y otros comercios del centro bajan su trapa no sin antes apagar las luces de sus escaparates, siguiendo con las medidas de ahorro energético del Gobierno de España, dos semanas después de su implantación, a las 22 horas del miércoles 23 de agosto.

El pasado miércoles 10 de agosto el Gobierno hizo efectivas las medidas del paquete de ahorro energético que, entre otras, incluye el apagón de las luces de escaparates desde las 22 horas de aquellos edificios públicos que estén desocupados en ese momento. Su aplicación será hasta el 1 de octubre de 2023.

La gente pasea por la calle o se toma algo en las terrazas, disfrutando de los 20 grados de temperatura que harían más difícil dormir que de costumbre. A la vez, los dueños de los establecimientos comerciales que han terminado con su jornada laboral abandonan sus puestos de trabajo en las calles comerciales por excelencia de la ciudad de León: Ordoño II, la Calle Ancha y Burgo Nuevo.

Un paseo por estas calles demuestra que la gran mayoría de comercios que quedan desocupados a partir de las 22 horas deciden apagar las luces de sus escaparates. Algo que comprueban a simple vista los leoneses que pasean por la ciudad, aunque sin prestar demasiada atención al nuevo cambio que supone el apagón de los escaparates: “Llevamos unas semanas de vacaciones, acabamos de volver a la ciudad”, dice una mujer que pasea frente a Botines (también iluminado) junto a su marido y su hijo, “Pero es verdad que se nota el centro mucho más oscuro”. Su marido, en cambio, afirma que no lo ha notado especialmente.

Después de un paseo por estas tres zonas de la ciudad se observan apenas una veintena de locales (tiendas de ropa, de productos de estética, de decoración o una armería) que mantienen sus luces encendidas en sus escaparates pasadas las 22 horas.

La oscuridad en estas zonas no ha aumentado, debido a la iluminación de las farolas y de los bares y restaurantes que abundan y permanecen abiertos unas horas después de las 22, especialmente en la Calle Ancha y Burgo Nuevo, pero algunas mujeres jóvenes ya han expresado sus temores: “Es bastante triste tener que preocuparse por esto, porque está bien que se haga para ahorrar luz, pero algunas zonas más alejadas del centro están un poco más oscuras sin la luz de escaparates, te da un poco más de respeto cuando vuelves tarde a casa”, comenta una joven universitaria que pasea en la Calle Ancha junto a una amiga.

La falta de luz es, en cambio, para algunas personas algo positivo. Una hombre comenta: “Ahora que es verano, y con el calor que ha hecho, he dormido muchas noches con la ventana abierta y las persianas subidas”, cuenta, “Antes me molestaba la luz de los fluorescentes de las tiendas delante de mi casa, pero ahora puedo descansar mejor”; pequeños cambios en la rutina de los leoneses que han hecho que noten la medida y formen una opinión respecto a la misma.

“El que los escaparates estén encendidos por la noche siempre me pareció un derroche. No creo que estar apagados fuera del horario comercial tenga una implicación negativa para nadie. Para caminar por las calles ya está el alumbrado público, y todo lo que sea ahorrar energía es lo más lógico”, zanja otra mujer, desde una terrada de Burgo Nuevo.

Durante la jornada del jueves 25 de agosto en el Congreso de los Diputados se votará la convalidación del decreto de las medidas de ahorro energético, que incluyen apagar la luz de los escaparates, para las que el Gobierno tiene los apoyos necesarios con sus socios habituales de legislatura.

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