El tiempo medio para operarse en el Hospital de León se sitúa en 64 días, frente a los 92 del Bierzo

Rubén Cacho / ICAL El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, informa en rueda de prensa sobre la evolución de la lista de espera quirúrgica

Ical

Los castellanos y leoneses tuvieron que esperar una media de 73 días para ser operados en el primer trimestre del año, once días menos que hace un año, cuando la cifra se elevó a 84, lo que se traduce en un descenso del 13,1 por ciento. Además, al finalizar marzo había 26.160 personas pendientes de entrar en el quirófano, es decir, 2.901 menos, lo que implicó una caída de casi un diez por ciento, según los datos presentados hoy por el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado.

En el caso del Hospital de León, durante este primer trimestre de 2018 se mantiene en 64 días el tiempo medio de esperar para una operación quirúgica, aunque los pacientes que permanecen en lista de espera se redujeron ligeramente, concretamente un 3,27 por ciento. Por otro lado, en el Hospital del Bierzo se redujo el tiempo medio de espera para ser operado en un 39,07 por ciento, hasta situarse en los 92 días, 52 menos que en el mismo periodo del año anterior. Así, también bajó el número de pacientes en lista de espera un 31,33 por ciento, hasta los 1.760, es decir, 803 menos.

Asimismo, el titular de Sanidad subrayó que todos los pacientes con procesos calificados como prioridad 1 fueron intervenidos en un plazo inferior a 30 días, con una espera media de 12 días. Igualmente, Sáez Aguado destacó que estos datos son el resultado de las medidas del Plan Perycles, que cumplió en marzo los dos años de ejecución, con una reducción anual del número de pacientes en lista de espera del diez por ciento.

En concreto, el consejero aseguró que si se mantiene la tendencia se cumplirán los objetivos fijados, como la reducción de la lista de espera quirúrgica en un 32 por ciento respecto a las cifras de marzo de 2016. La finalidad en cuanto a demora media es llegar a los 65 días, si bien once de los 14 hospitales públicos de Castilla y León ya se sitúan por debajo de esa cifra.

De esta forma, el titular de Sanidad remarcó los resultados “positivos” de Perycles, que recordó es un plan de “eficiencia” y no de “choque, con un descenso del número de pacientes del 21,5 por ciento ya que se pasó de 33.212 personas en 2016 a 26.160, y la demora media desde entonces disminuyó un 14,1 por ciento, desde los 85 hasta los 73 días.

Otro de los datos a los que se refirió Sáez Aguado fue la tasa por cada 1.000 habitantes, que se sitúa en un promedio de 11,1, dos puntos por debajo de la media nacional, que es de 13,43. El consejero destacó que 13 de los 14 hospitales públicos de Sacyl presentan ya una cifra inferior a la nacional, con Palencia (6,09), Medina del Campo (6,8), Soria (6,85) y Ávila (6,87) en cabeza, mientras que Salamanca es el que presenta el mayor número de enfermos, con 16,3, casi tres puntos más que la media española, y de Asturias (16,41).

También, el responsable de Sanidad destacó que el peso de los pacientes castellanos y leoneses en espera para ser intervenidos disminuyó en el conjunto del país, como la demora media, que ha pasado de 97 días en diciembre de 2012 a 80 en junio de 2017, mientras en España, paso de 100 a 104. Sáez Aguado recalcó que la Comunidad mejora el comportamiento de este indicador y es la cuarta autonomía con menor número de enfermos en espera, por detrás de Andalucía (7,73), País Vasco (8,35) y Madrid (9,08).

Bierzo y Salamanca

Los hospitales del Bierzo y el Complejo Asistencial de Salamanca son los que presentaban una lista más abultada. Sin embargo, el primero redujo 31,33 por ciento el número de pacientes, hasta los 1.760, es decir, 803 menos, y la demora media, un 39,07 por ciento, hasta los 92 días -59 menos-. El salmantino recortó la lista un 17,51 por ciento -1.130 usuarios menos-, hasta los 5.325, y la demora media, un 17,04 por ciento, 23 días menos, hasta los 112.

Sáez Aguado recordó que el Hospital del Bierzo ya acumula menos pacientes en espera que la media nacional y confió en que el de Salamanca lo consiga en este segundo trimestre. Además, destacó el impacto positivo de las medidas aplicadas a través de Perycles, que recalcó cumplió con la indicación de intervención en menos de 30 días de los procesos más graves. En general, subrayó que logró una rebaja “progresiva” y “sostenida”, mediante la mejora de los servicios públicos.

En cuanto al número de pacientes, crecieron las listas en los hospitales de Palencia, con 105 más, hasta los 950; en Soria, con 43 más, hasta los 599; en Zamora, con 45 más, hasta los 1.524, y Burgos, con 52 más, hasta los 3.341. Por el contrario, disminuyeron en León un 3,27 por ciento, 113 menos, hasta los 3.342; en Segovia, un 2,03 por ciento, 31 menos, hasta los 1.498; en Ávila, un 17 por ciento, 213 menos, hasta los 1.040; en el Clínico de Valladolid, un 16,97 por ciento, 531 menos, hasta los 2.598; en Medina del Campo, un 13,65 por ciento, 58 menos, hasta los 367; en el Santiago Apóstol de Miranda de Ebro, un 10,39 por ciento, 61 menos, hasta los 526; en el Santos Reyes de Aranda de Duero, un 10,6 por ciento, 64 menos, hasta los 540, y el Río Hortega, 4,91 por ciento, 142 menos, hasta los 2.750.

Respecto a la demora media, disminuyó en los hospitales de Salamanca (23 días menos), Ávila (cuatro días menos y 45), Medina del Campo (cinco días menos y 35); El Bierzo (59 días menos y 92) y el Santos Reyes (nueve días menos y 48). En León se mantuvo en los 64 días, mientras creció en siete en Palencia (33), seis en Segovia (53), 16 en Soria (43), ocho en Zamora (49), dos en Burgos (63), cuatro en el Clínico de Valladolid (71), nueve en el Santiago Apóstol (62), y uno en el Río Hortega (76).

Por especialidades, se produjo un incremento del 1,59 por ciento del número de pacientes en cirugía maxilofacial (192); del 13,73 por ciento, en cirugía torácica (58) y del 10,23 por ciento, en neurocirugía (431). Por el contrario, disminuyó un 38,96 por ciento en angiología o cirugía vascular (539); un 14,15 por ciento en cirugía cardiaca (91); un 15,83 por ciento en cirugía general y de aparato digestivo (4.499); un 2,8 por ciento en cirugía pediátrica (624); un 17,19 por ciento en cirugía plástica (1.161); un 25,64 por ciento en dermatología (174); un 3,63 por ciento en ginecología (1.063); un 5,06 por ciento en oftalmología (5.157); un 11,37 por ciento en otorrinolaringología (2.230); un 6,24 por ciento en traumatología (7.783), y un 12,49 por ciento en urología (2.158).

La demora media aumentó en cinco especialidades: cirugía cardiaca (42 y 13,51 por ciento), cirugía plástica (107 y 15,05 por ciento), cirugía torácica (19 y 46,15 por ciento), ginecología (49 y 4,26 por ciento) y neurocirugía (77 y 6,94 por ciento). La espera más alta se da en cirugía plástica (107 días), traumatología (98) y cirugía maxilofacial (83) y la más baja en dermatología y cirugía torácica (19).

Los 15 procesos más frecuentes de la lista de espera son las cataratas (3.402, el 13 por ciento), la osteoartrosis (1.172 y 4,48 por ciento), y la hernia inguinal (836 y 3,2 por ciento). Le siguen catarata relacionada con la edad (708), artrosis de rodilla (705), artrosis de cadera (477), deformación de dedo gordo del pie (438), deformidades de manos y pies (434), monoeuropatías de extremidades superiores (431), trastorno interno de rodilla (397), hernia inguinal (390), hernia abdominal (390), enfermedades crónicas de las amigdalas (335).

Política sanitaria

El consejero de Sanidad defendió la efectividad de las medidas del Plan Perycles frente a las posiciones políticas que alertan del incremento de la espera y la lista. También destacó que cada vez se recurre menos a los conciertos y apuntó que en 2017 se dedicó a esta ayuda complementaria -transporte, terapias, pruebas e intervenciones- un 3,8 por ciento del gasto total en esta materia, frente al cuatro por ciento de otros ejercicios.

No obstante, admitió que quizás los responsables de la Junta expliquen “poco” estos datos que consideró “positivos”. Además, advirtió de que para reducir las listas de espera son necesarias medidas estructurales y no de choque, como plantea el sector privado, que cuantifica en 68 millones la inversión necesaria para que Sacyl se pudiera poner al día. Por el contrario, defendió la mejora de la efectividad de los recurso públicos, su aumento, la gestión de los bloques y comisiones quirúrgicas y la gestión de prioridades.

Aseguró que están trabajando también en elaborar las listas de pruebas diagnósticas, algo que explicó tienen “bastante avanzado”, pero argumentó que las cifras no son homogéneas por lo que están aplicando los códigos descritos por la Sociedad Española de Radiología. Reconoció que la espera se está manteniendo estable, mientras se produjo una reducción en las consultas de especialistas en 2017.

Finalmente, recordó que la inclusión en la lista de espera está regulado y aclaró que los pacientes se registran cuando se produce la indicación del facultativo. Además, señaló que la complejidad del hospital influye en el número de enfermos pendientes de entrar en quirófano como en la demora, lo que a su juicio explica las diferencias en la Comunidad.

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