10 millones de euros para el inversor y 24 para el contribuyente: el coste real del 'negocio' de la piscina olímpica de León
El sueño de que la ciudad de León cuente con una piscina climatizada olímpica tiene un precio: 10,4 millones de euros para los que el Ayuntamiento de León baraja un modelo concesional, con una duración de 25 años. Es decir, que alguien ponga el dinero, asuma la gestión y el riesgo, más o menos como las autopistas, y así la ciudad contaría con esta instalación deportiva que lleva el impulso de UPL y el beneplácito del PSOE en el gobierno municipal.
El estudio de viabilidad elaborado por dos empresas de ingenería en UTE - Omicron-EIC - dibuja el mapa del modelo de negocio para quien pueda estar interesado en explotar y construir esta instalación deportiva, que se ubicaría en la zona residencial ubicada frente al Parque Monte San Isidro. Es en una parcela en las inmediaciones de la carretera de Carbajal de la Legua y cerca del club Olímpico León y el campo de golf del Ayuntamiento, que gestiona este club deportivo por tres décadas también en modelo de concesión, pero con un tipo de contrato muy distinto.
Si en el caso del Olímpico de León la concesión, que comenzó en el 2018, supuso un compromiso de inversión mínimo de 3,6 millones y luego pagos anuales al Ayuntamiento de entre 15.000 y 20.000 euros durante las tres décadas, la concesión de la nueva piscina cubierta de la ciudad supondría al Ayuntamiento de León pagar casi un millón de euros anuales garantizados a quien se arriesgue a su construcción. En total casi 24 millones de euros en el total de tiempo de la concesión.
Las cifras del proyecto contemplan un plan de negocio lineal durante los 25 años de duración de la gestión de la piscina tras su construcción. Según el estudio de viabilidad el Ayuntamiento de León pagará 950.000 euros para reducir el riesgo de negocio a quien haga la obra y lleve la gestión de la piscina olímpica cubierta. Esto cubriría aproximadamente el 80% del coste anual de la instalación, según las cuentas del estudio de viabilidad. Con ello, señala el informe, se garantiza que el riesgo de la operación sea “medio” ya que si fuera por la venta de entradas sería totalmente inviable.
Según el documento “la ventaja fundamental del contrato de concesión es que no genera riesgo para la sostenibilidad financiera para el conjunto de la Hacienda Municipal, ya que se transfiere el riesgo económico de la operación”, pese a reconocer que ese riesgo operacional se rebaja con la aportación del Ayuntamiento de León de casi un millón al año, al tiempo que señalan que una baja demanda de usuarios sería el riesgo concreteo que corre el concesionario.
El informe asegura que la propuesta garantizaría una rentabilidad anual media al concesionario del 5,13% anual de la inversión. Los números del estudio señalan unos ingresos medios totales de 1,3 millones al año y la necesidad de contar con 9 empleados directos, pero con la subcontratación de buena parte de los servicios necesarios para un centro de estas características.
En el ámbito deportivo se trata de un edificio que acogerá una piscina climatizada de 50 metros, medida olímpica, con ocho calles, lo que permitiría acoger competiciones de alto nivel de la Real Federación Española de Natación (RFEN), acorde a los requerimientos de la Federación Internacional de Natación.
Precios y otros ingresos
Además de los ingresos de casi un millón de euros que garantizaría el Ayuntamiento la empresa concesionaria complementaría sus ingresos mediante el cobro de entradas, abonos, cursillos y alquiler de calles, que se estima entre 143.996 y 178.995 euros al año. El precio de la entrada normal sería de 4 euros, aunque habría bonos anuales, mensuales y de sesiones. Actualmente el precio de las piscinas climatizadas de la ciudad en entrada normal es de 2,80 euros.
Los cálculos de ingresos se hacen teniendo en cuenta las cifras de las otras tres piscinas cubiertas de la ciudad de León -Palomera, El Ejido e Hispánico- que sumaron en la temporada 2023-2024 un total de 272.238,55 euros. La hipótesis para la piscina climatizada olímpica es que “la demanda de la nueva instalación representará un incremento global de los ingresos como consecuencia de la promoción y mayor disponibilidad de instalaciones del 70% de la demanda global actual y que, de ésta, el 40% se corresponderá con los ingresos extra municipales de la nueva piscina”.
La empresa que gane la concesión contará con un plazo de 18 meses para el diseño y construcción de la piscina y a partir de ahí 25 años de gestión, con las instalaciones pasando al finalizar ese periodo a manos del consistorio leonés.
La conclusión del informe es que con estas cifras, de inversión y pagos públicos, la concesión presenta un riesgo “medio asumible”, ya que cuenta con rentabilidad es “suficiente y adecuada” para incentivar la participación de empresas en la licitación sin comprometer la estabilidad presupuestaria del Ayuntamiento de León.