El maravilloso mundo de las encuestas de 'Horquilla y León': incertidumbre para que en realidad nada cambie en la autonomía
Una de las cosas de ser un friki de las encuestas, es que se puede ver la tendencia a lo lejos incluso cuando se han pasado de cocina. La campaña demoscópica en esta 'nuestra' comunidad de Castilla y León comenzó con el CIS de Tezanos... dejando claro que lo que se venía era una incertidumbre total a la hora de poder determinar con cierta precisión si el PSOE se desplomaría, si el PP conseguiría sacar al menos un procurador más o si Vox aumentaba o se la pegaba tras su paso por el Gobierno de Castilla y León de mal recuerdo, por decir algo.
Es decir, que, sumada a la encuesta de SyM de La Nueva Crónica que le siguió, que también era el festival de la indefinición (el CIS llegó a dar entre cero y cuatro procuradores a IU), entre los fans irredentos de los gráficos electorales se comenzó a llamar a la comunidad autónoma que celebra este 15 de marzo sus duodécimos comicios 'Horquilla y León', puesto que no estaba nada claro lo que iba a pasar al principio de la campaña.
Pero una vez se han terminado de publicar las pocas y tardías encuestas (hay que notar que El Norte de Castilla no ha publicado ninguna y que a un mes vista de los comicios nadie se había adelantado), las proyecciones de escaños en conjunto anticipan un panorama claramente favorable para el bloque de la derecha, que lograría una mayoría holgada aunque con diferencias notables entre los principales partidos y cierta tendencia a la baja entre algunas formaciones provinciales.
El Partido Popular se sostiene
El Partido Popular, liderado por Alfonso Fernández Mañueco, se consolida como la fuerza ganadora en todas las encuestas, con una horquilla que oscila entre los 31 y 35 escaños; aunque algunos sondeos, como el de 40dB, reducen el mínimo hasta 28; fíjense qué arco indefinido de siete escaños. Pese a su victoria, se mantendría lejos de la mayoría absoluta de 42 procuradores, por lo que volvería a necesitar pactos para gobernar.
En la actualidad tiene 31 y fue muy sintomática una respuesta a la entrevista de elDiario.es al presidente del PP: “Yo me conformo con sacar un voto más y un escaño más”. Mañueco dejó en evidencia que no esperaba un gran resultado, ya que más o menos venía a decir lo de 'virgencita, que me quede como estoy'.
El PSOE parece no desplomarse
El PSOE, encabezado por un Carlos Martínez que cae bien en la comunidad autónoma, menos en León, ya que cada vez que abre la boca para hablar de su singularidad termina incendiando las redes (como la última vez este viernes en Sahagún donde dijo comprender las especificidades de la Región Leonesa “porque es como una Castilla en la propia Castilla”, lo cual es un gravísimo insulto a lo leonés, Reino de donde surgió Castilla... con lo que la madre no puede ser la hija), quedaría en segunda posición, con estimaciones de entre 24 y 29 escaños.
Teniendo en cuenta que en la actualidad tiene 28, reflejaría una resistencia mayor que en Extremadura y Aragón, donde se desplomaron los socialistas. Pero Castilla y León es distinto, es más difícil que las cosas cambien de golpe en cualquiera de sus dos regiones. Y en eso juega Martínez con ventaja (y también, se supone, el PP).
Vox sube pese al desastre de Gobierno de García-Gallardo
Vox sería la formación más reforzada según las encuestas, con una proyección de entre 14 y 20 escaños, convirtiéndose en la llave de la gobernabilidad cuando obtuvo 13 en la legislatura pasada. Es curioso que las encuestas muestren un ascenso notorio de los de Abascal en una Comunidad Autónoma donde hay poco joven y la mayoría de las personas es mayor, un electorado que tiende a votar lo mismo y no lanzarse a la aventura. Y más después del desastre de Gobierno de coalición con Mañueco, que duró unos dos años, que era un ridículo constante debido a que cada vez que decía algo su joven vicepresidente, Juan García-Gallardo, no sólo subía el pan, sino que se tostaba solo.
Al final, marcharse abruptamente de los gobiernos autonómicos (un partido que dice que quiere acabar con las autonomías, pero que mientras tanto cobra sueldos de ellas y coloca a los cercanos), parece que para Vox ha sido la estrategia correcta, con la consecuencia de la retirada de la política de Juan García-Gallardo tras comerse el sapo de tener que dejar el poder. Cosa que, finalmente, le ha venido bien a los de Pollán, puesto que ya no la manga y la máxima de que “en política prácticamente todo se olvida a los seis meses” ha demostrado su validez.
De los pequeños, adiós a Podemos
En cuanto a las fuerzas minoritarias, la Unión del Pueblo Leonés mantendría o mejoraría su representación con entre 3 y 4 procuradores, conseguidos todos en la provincia leonesa (pese a que algunas encuestas dan un 6-7% de apoyos en Zamora, se necesita más de un 13% para conseguir procurador) sin posibilidad aún de conseguir un representante de las otras dos provincias de la Región Leonesa. n. Soria YA podría perder fuerza y quedarse con solo 1 o 2 representantes, e incluso verse reducida a un único procurador según algunos estudios, debido a que el candidato del PSOE es, a su vez, alcalde de Soria y es bien coocido.
Por Ávila conservaría su representación mínima con 1 escaño, aunque ciertas proyecciones apuntan a que podría quedarse fuera de las Cortes. Y en el espacio de la izquierda lo esperado: Podemos no repetirá e Izquierda Unida–Sumar anda ahí ahí, pero parece complicado que vuelva al hemiciclo autonómico. Podemos, que en 2018 sacó diez procuradores, tiene toda la pinta de quedar fuera del arco parlamentario.
En conjunto, el bloque de la derecha, formado por PP y Vox, sumaría entre 48 y 51 escaños, superando con claridad la barrera de la mayoría absoluta fijada en 42. Aun así, la gobernabilidad dependería de un nuevo acuerdo entre ambas formaciones, repitiendo el escenario de coalición surgido tras los comicios de 2022.
Como se ve, una incógnita el resultado final, que viene a confirmar más o menos la intuición que veían los periodistas antes de las encuestas: que a Mañueco no le sientan bien los finales de campaña y que sería difícil, con la fuerza que lleva Vox, de que aumentara en procuradores; y que el PSOE igual no caía tan bajo como en Aragón y Extremadura. Es decir, que es un misterio ahorquillado para que todo quede igual: unas Cortes con la mayoría en la suma de PP y Vox. Vamos, como hasta ahora.
León, el escenario del empate total: ¿Ganará la UPL?
En la provincia de León la cosa no se ha movido desde lo que todos los periodistas fricazos de la demoscópica intuían, que la UPL igual daba la sorpresa y conseguía ganar a un PSOE con un candidato muy malo para la provincia (cada vez que habla Carlos Martínez sobre León se quema todo el pan) y a un PP que tuvo que echar a su candidato natural, Juan Carlos Suárez Quiñones, porque estaba completamente quemado. Y mientras, el Vox de Pollán, a la chita callando comiéndole el terreno a los populares que encabezados por...
¿Por quién? Este es el gran problema del PP en la provincia de León, que nadie conoce a su candidata (este periodista que suscribe tiene que reconocer que no le pone cara y que va a tener que buscar en Google cómo se llama) y que el que iba a ser de forma natural, Juan Carlos-Suárez Quiñones, tuvo que ser retirado porque era como un tizón ardiendo después de los enormes incendios forestales de este verano que calcinaron unas 150.000 hectáreas. Por si no lo saben tampoco (una vez mirado en Google), la cabeza de lista del PP se llama María José Álvarez Casais. Con estos mimbres mejor no jugar con fuego.
Así que la cosa está, según los trackings (las encuestas que miran día a día la tendencia de los ciudadanos), empatadísima. Se cree, como se pensaba hace un mes, que la provincia de León, que reparte 13 escaños a cuatro partidos (PP, PSOE, UPL y Vox con total seguridad) dejaría un resultado de 4-3-3-3. Es decir, el partido que saque un voto más que el segundo, uno solo, se llevará cuatro procuradores.
¿El cuarto puesto, Vox... o PP?
Eso si Vox no se pone gallito y el PSOE aguanta más de la cuenta, porque su fuerza en El Bierzo parece incontestable (la polémica de la UPL en la comarca berciana con la espantada de su procurador de allí no duró dos días y, teniendo en cuenta que en 2022 sacaron poco más de dos mil votos, es bastante probable de que saquen más de tres mil por cómo le indican las encuestas que va de fuerte) y ellos aseguran que, aunque van muy cerca los leonesistas, van a ganar en la provincia. Si PSOE y UPL se llevan muchos votos y el PP cae en la provincia leonesa por culpa de la gestión de sus incendios (ya todo indica que va a obtener un escaño menos que en 2022, que tenía cuatro) y es cierto que Vox va como un tiro... ¿Qué partido de derechas va a quedar el último?
Asi que en la parte baja de la tabla Se puede dar un escenario (que parece poco probable pero las urnas las carga el diablo) con un reparto 3-2. Eso daría un escenario de 4-4 (UPL y PSOE) y 3-2 a repartir entre el Partido Popular y los de Pollán. Podría ser, pero es difícil de creer. Tanto como el que algunas encuestas den ganador al PP en la provincia de León.
UPL: si no gana, alguien dirá que es un fracaso
La UPL se la juega a todo o nada. Si gana las elecciones en la provincia, será todo un hito; si no lo consigue y queda segundo (o tercero) los buitres se le echarán encima. Incluso quedando en segunda posición pegado al PSOE con 3 procuradores, los mismos que hasta ahora pero a las puertas del cuarto, habrá gente que clame por el fracaso de los leonesistas y su posterior desaparición. Así llevan toda la vida diciendo los que no quieren que haya un partido como éste regionalista (de la Región Leonesa) que complica el escenario en la provincia leonesa.
Lo que le dan la mayoría de las encuestas a la Unión del Pueblo Leonés (con una horquilla entre el 4,9% y el 5,8% de votos totales en la comunidad autónoma, lo que sería crucial para tener grupo propio en las Cortes para que no le impidan acudir a los debates electorales, porque se necesita un 5% mínimo), cuatro procuradores. Las hay de tres (las más cercanas a la derecha, que lo clavan en el 4,9% de apoyos), y hasta una de cinco. Pero eso es altamente improbable porque necesitariá de un 33% de los votos de la provincia. Lo de que el quinto sea en Zamora ya se ha visto que no.
La cuestion es que es indudable que la UPL está terminando la campaña con mucha fuerza. En este caso, como pasaría de 1 procurador hace seis años a cuatro con grupo propio (en esta legislatura pasada tuvo tres), el ascenso es tan increíble que la mejor forma de abordar las posibilidades (aunque la intuición y las últimas encuestasn parecen confirmarlo) en este caso lo mejor es no mojarse y es dejar que los ciudadanos decidan.
El domingo 15M a las diez de la noche se verá, ya estará todo el pescao vendido. Se sabrá si Mañueco consigue más escaños, si el PSOE de Carlos Martínez no se hace un Aragón o un Extremadura, si Vox aumenta tanto como dicen y si la UPL gana en su circunscripción principal.
Lo que pasa es que ya se sabe que en las Cortes, con un PP primero, un PSOE segundo, un Vox tercero y los demás (sin Ciudadanos ni Podemos)... el escenario será el mismo que en estos dos últimos años. Un PP gobernando en solitario troleado por un Vox que no permite ganar una a los socialistas. La demoscópica en 'Horquilla y León' va a dar igual. Si PP y Vox suman, y el PSOE y los demás no... nada habrá cambiado más que el número de asientos que obtendrá cada partido.