León mantiene enterrado su más notorio pasado romano después de decenios de promesas incumplidas

Restos del 'sacellum' de los 'Principia' el lugar más sagrado del campamento romano de la Legio VII Gemina.

Castra Legio, Legio... Legione (pronunciada la 'g' de forma gutural y no fricativa, en modo 'gue' y no 'jota')... Leione... Leión... Llión... León...

Así se fue llamando lo que hoy es la capital de la provincia durante los siglos tras su fundación más o menos por el segundo decenio antes de Cristo como campamento legionario romano. Primero por la Legio VI Victrix (pronunciada la 'g' como gutural y la 'v' como una 'u' consonántica) y luego por su heredera, la Legio VII Galbiana (que cumple años el 10 de junio, al recibir el águila en el año 69 después de Cristo, por lo que todos los junios desde hace un cuarto de siglo se celebra el Natalicio del Águila en honor a esa fecha) que devino en la archiconocida Legio VII Gemina que estuvo durante cuatro siglos acantonada en Castra Legio como única unidad de élite romana en Hispania.

Hace ya muchos años que se superó el decir que la ciudad de León la había fundado la Legio VII, ya que se descubrieron en el patio de la Casona de Puerta Castillo los barracones de la VI, hoy enterrados bajo un verde césped que servirá como recinto campamental para los recreadores que acudirán a la fiesta romana que se celebrará el próximo fin de semana (6 al 8 de junio), y que están a la espera de ser musealizados en un prometido espacio hace ya casi treinta años con una carpa metálica que nunca se ha llegado ni a diseñar. Y de la que no se sabe absolutamente nada desde que prácticamente lo prometió la Junta de Castilla y León.

El abandono de Ad Legionem y la lucha por su puesta en valor de ProMonumenta

El actual Puente Castro tiene en su subsuelo uno de los tres yacimientos más importantes del Alfoz de León, el vicus de Ad Legionem, una población aledaña al campamento legionario que se excavó en 2011. El Ayuntamiento construyó un puente sobre el Torío y tapó los restos en 2013, contra la opinión de ProMonumenta que se manifestó en contra entonces.

El yacimiento de Ad Legionem antes de que le pasaran una carretera por encima en 2013.

En la actualidad la asociación en defensa del patrimonio leonés vuelve a la carga impulsando “una iniciativa destinada a poner en valor y garantizar la conservación de este enclave, fundamental para comprender la historia romana en esta zona de España”. “Se trata de un yacimiento con características únicas en el país y con escasos paralelos conocidos a nivel internacional”, arguyen.

Por ello, la asociación ProMonumenta propone la transformación del enclave situado junto a Puente Castro, a orillas del río Torío, en un parque temático y arqueológico que integre un centro de investigación, un espacio de recepción de visitantes y áreas de excavación abiertas al público. Esta iniciativa permitiría combinar la investigación científica, la divulgación histórica y la puesta en valor de un patrimonio excepcional por su extensión, estado de conservación y relevancia para comprender los orígenes de la ciudad de León.

Las investigaciones arqueológicas han demostrado que Ad Legionem fue un importante vicus (un barrio) romano de más de 20 hectáreas (como el campamento legionario de extensión) y alrededor de cinco mil habitantes. Su singularidad es extraordinaria, ya que solo existen otros dos ejemplos comparables en el mundo, ambos convertidos en parques arqueológicos de referencia internacional. ProMonumenta ha abierto una web para firmar para reclamara a las autoridades que se musealice Ad Legionem en Change.org que ya lleva más de mil firmas.

Pista de 'pump track' ciclista sobre 'Ad Legionem' en Puente Castro.

La situación de desidia del Ayuntamiento de León al respecto de este yacimiento es tal, que en octubre pasado inauguró una pista de pump track ciclista al lado de la rotonda de entrada a Puente Castro desde el puente de La Lastra que es aquella carretera que se puso por encima de los restos. Esta pista ciclista también se ha instalado encima de lo que se había excavado y se pudo ver durante un año, pero hoy habría que desmantelarla, tras el coste de decenas de miles de euros de su instalación, para poder volverlos a contemplar. No parece un plan muy sólido por parte del Ayuntamiento de León para recuperar los restos como demanda ProMonumenta.

Los principia y las termas del legado en San Pelayo

Otros de los yacimientos que están bajo tierra de vital importancia en la ciudad de León son los llamados Principia (el complejo central de oficinas del Estado Mayor de la legión). Excavados a principios de siglo, se encontró en un solar de San Pelayo, cercano a la Catedral la sala central del campamento, el sacellum donde se exponían los vexillum (banderas) y las insignias de la unidad militar; el lugar más sagrado de una legión. Sin embargo, la propiedad del solar y promotora de una obra de un edificio de viviendas pretendía destruir los restos (con el permiso de la Comisión de Patrimonio), provocando una inmensa polémica que se sustanció en la paralización de las obras y la obligación de musealizar los restos en una cripta inferior. No hubo acuerdo y se taparon los restos en 2004, y ahí siguen bajo la maleza.

Restos de las termas del legado en la Plaza de San Pelayo.

Poco más allá sí hay dos criptas de los Principia, una, no visitable o al menos sólo visible desde arriba, en la Fundación Sierra-Pambley y otra, esta sí visitable, dentro del bar Next al final de la calle Ancha (que antes era el restaurante Vía Principalis como se llamaba esa calle en tiempos de los campamentos.

Por otra parte, en 2016 en unas obras en la plaza de San Pelayo se encontraron las termas del legado (no las legionarias, que están en bajo la Catedral de León) de la legión (el mando supremo de la unidad, lo que hoy llamaríamos general). Pero también terminaron enterrados en 2018. Otros restos, estos no enterrados, pero expuestos a las inclemencias del tiempo son los del solar abandonado del edificio de la plaza de San Pelayo, que corresponden al Praetorium, la vivienda del legado de la legión.

Restos del 'Praetorium' en un solar de San Pelayo.

Sobre las termas del campamento para todos los legionarios, hay dos: una cripta de las Termas al lado de la Pulchra Leonina (a la vera del Obispado), se olvida siempre que existe otra cripta cerrada de las mismas a los pies de la torre norte del templo gótico.

También existen más criptas en León, las tres del anfiteatro romano legionario en la calle Cascalerías. Sí, tres. Dos de ellas conocidas y que se pueden visitar (incluso en alguna de ellas se han llegado a realizar actividades culturales), y otra que casi nadie recuerda que corresponde al sótano de un edificio. No sabe nadie de su existencia porque no es visitable al estar dentro de una propiedad privada.

El alfoz: Marialba de la Ribera, Navatejera y los campamentos de ejercicio

Más allá de también el proyecto de tirar los edificios incrustados entre algunas torres de la muralla tardorromana legionense, para dejarla a la vista en la llamada avenida de los Cubos, y los restos que no tienen importancia, como barracones detectados en algunas catas cuando se construye en el casco viejo, en la ciudad de León parece no haber todavía más patrimonio romano que merezca una revalorización expositiva.

Sin embargo en el Alfoz de León, más allá del municipio legionense, sí que hay tres ejemplos de la desidia de las autoridades con el patrimonio romano, aunque los dos primero. El más acuciante puede ser la basílica paleocristiana de Marialba de la Ribera, cuyas obras de taparla se han quedado clavadas a medias en una especie de maldición imposible de resolver desde que empezó el proyecto, cuando no sólo una, sino dos constructoras abandonaron el proyecto en 2020, al albur de la pandemia del coronavirus. Al menos ya no le cae la lluvia porque la nave está construida a falta de las paredes (su protección era una petición de decenios de años, al ser una de las dos basílicas del cristianismo incipiente que hay en el mundo en la época; la otra en Siria), pero parece que tampoco se cumplirán los plazos para el cerramiento, que el año pasado se estimaban en que fuera “a finales de 2026”. Por no hablar de que el yacimiento no es sólo la parte de la basílica, sino que es muchísimo más grande al haber sido una población aledaña a Legio en el siglo III después de Cristo. Algo similar a Ad Legionem, pero mucho más desconocido.

Eso sí, su situación de parálisis contrasta con el avance del museo y centro de interpretación de la ciudad romana de Lancia, que sí parece que será inaugurado este año; después, también, de un tortuoso camino administrativo que complica la revalorización de restos tan importantes en la Historia una y otra vez.

Edificio Marialba de la Ribera a medio hacer desde 2020.

Lo de la Villa Romana de Navatejera es aún si cabe más sangrante, descubierta hace más de un siglo se construyó encima una especie de chalé que alberga unos mosaicos romanos que muy poquitas personas han visto. Fue, algo que no sabe la gente, la primera villa romana musealizada de toda España, pero no se puede visitar desde hace decenios, o cuando se ha hecho ha sido en muy pocas ocasiones. El último intento de hacerlo fue en 2022, con la promesa del Consejero de Cultura de la Junta de Castilla y León de impulsar su puesta en valor, pero la ruptura por parte de Alfonso Fernández Mañueco del Gobierno autonómico con los de Francisco Igea dio al traste con la operación que, pese a que el consejero siguiente de Vox (Gonzalo Santonja) asumió que se seguiría proyectando, ni con su paso al PP traicionando a los de Abascal se sabe nada de este último intento. Los mosaicos son de gran calidad y que la primera villa romana en ser musealizada en todo el país no se pueda visitar es una de esas imágenes que ejemplifican la desidia en León con su patrimonio romano.

La villa romana de Navatejera, que es BIC, pero no se puede visitar.

Por último, quedan los recientes descubiertos campamentos romanos que rodean a la capital leonesa por todo su alfoz que se han descubierto en una gran cantidad (se estima que más de cuarenta recintos) de un tipo que se ha venido a denominar 'de Entrenamiento', construidos por la tropa en maniobras y destruidos al abandonarlos. Se han podido descubrir gracias al sistema Lidar por satélite confirmando las sospechas que mostraban las fotos aéreas de los vuelos americanos. Se han detectado, 14 en San Andrés del Rabanedo, nueve en Villaquilambre, cuatro en Oteruelo, otro en Armunia, uno en Sariegos y otro más en San Miguel del Camino. 

Habría trece más en la zona llana de la provincia, y unos cuantos más en La Carisa (alguno a más de mil metros de altura), la vía creada por las legiones romanas que traspasa la Cordillera Cantábrica para conquistar a los astures trasmontanos. Éstos son de carácter aestiva, de verano (se abandonaban y destruían cada año y se volvían a reconstruir al siguiente) y de combate.

Así está, en un vistazo rápido repasado el patrimonio romano enterrado de León, a la espera de que las autoridades ejecuten los planes prometidos.

Y es que, tal y como están las cosas, el nuevo nombre del León Romano podría decirse que en realidad se pronuncia 'olvido'... con todas las letras una detrás de otra.

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