Renfe planifica para este verano un tren directo León-Valencia en cuatro horas

El nuevo túnel que conectará las estaciones ferroviarias de Chamartín y Atocha. // Adif

León-Valencia, en tren, en unas cuatro horas este verano del 2022. Esto es lo que se planifica desde Renfe con las previsiones de Adif de abrir el túnel del Chato (acrónimo de Chamartín-Atocha) que pasa por debajo del centro de Madrid “en los próximos meses”.

Los maquinistas de Renfe ya están recibiendo formación para pasar por esta ansiada infraestructura de 7,5 kilómetros de largo que pasa bajo el Jardín Botánico –por lo que al túnel también se le denomina así–, terminada en 2011 pero que por problemas legales, técnicos y presupuestarios no se ha podido poner en funcionamiento hasta ahora.

Es el tercer paso subterráneo entre las dos estaciones madrileñas, la del Norte (Chamartín) y la del Sur (Atocha) –que son conocidos también como Túnel de la Risa por la similitud que presentaba con una atracción de feria, muy popular en la época de la construcción del primero en 1967, llamada Tubo de la Risa, y que técnicamente se denomina túnel Este. Los dos primeros tienen ancho ibérico (1.668 milímetros) y este que está a punto de abril ancho estándar (o internacional, de 1.465 milímetros) que permite el paso de trenes AVE. En esta información de Telemadrid se pueden ver dos vídeos que muestran cómo es esta nueva infraestructura.

La Administración de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) realizó hace dos semanas un simulacro de seguridad en este túnel del Chato, y hoy su presidenta, María Luisa Domínguez ha asegurado que estará listo “en breve”. Según un teletipo de Servimedia servido por la Agencia ICAL señaló que el túnel permitirá conectar las dos redes de alta velocidad existentes actualmente, además de impulsar la reforma tanto de Atocha como de Chamartín para superar la congestión actual. “En breve Madrid será una parada intermedia”, destacó Domínguez, quien añadió que “en breve una estación podrá actuar de soporte de la otra sin interrumpir el tráfico”. “Madrid será una gran estación con dos terminales”, sentenció.

En pruebas técnicas

Según fuentes de Adif, “en la primera quincena de febrero se han realizado los recorridos de fiabilidad en el nuevo tramo de alta velocidad entre Chamartín y Torrejón de Velasco, que incluye el nuevo túnel Chamartín-Atocha en ancho estándar y dos nuevas vías entre Atocha y Torrejón de Velasco”.

Estos llamados “recorridos de fiabilidad” se han realizado con tres trenes S112 de Renfe, y “suceden a las distintas pruebas que se vienen realizando en este tramo desde hace meses, en el marco de las cuales se han realizado unas 150 jornadas de pruebas nocturnas”. Adif también confirma que se están realizando los “recorridos para formación de maquinistas por parte de las empresas ferroviarias”.

En cuanto a la puesta en servicio del tramo, Adif mantiene la previsión de entregar la solicitud de puesta en servicio a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) en estos días: “A comienzos del próximo mes de marzo”. Aunque la fecha concreta de puesta en servicio del nuevo túnel “dependerá de la conclusión y el resultado de todas las pruebas y, posteriormente, de la concesión de dicha preceptiva autorización de puesta en servicio por parte de la AESF”, explican. Aunque el proceso no puede llevar más de cuatro meses, lo cual indica que estará operativa en verano para los trenes de Renfe.

Ahorro de más de una hora

De esta manera, al ir directos los trenes desde Chamartín a Puerta de Atocha se puede ir de forma directa, sin trasbordos ni rodear la capital del Estado, a la línea Valencia-Alicante, que a día de hoy ofrece unos tiempos de trayecto desde León a la capital valenciana de cinco horas y veinte minutos y a la costa alicantina de entre seis y seis horas y media. Con esta solución pasante bajo la capital madrileña se conseguiría ahorrar al menos una hora, con lo que se podría llegar en cuatro a la primera y algo más de cinco a la segunda.

Respecto a Asturias, la puesta en marcha de la Variante de Pajares en 2023 permitiría un ahorro mayor, puesto que pasaría de las nueve horas del tren Gijón-Alicante a unas seis. De Valladolid a Valencia se tardarían poco más de tres horas y a Alicante poco más de cuatro.

La previsión futura es que los trenes que pasen por este túnel del Chato puedan también ir directos a la línea de Andalucía con conexiones a Córdoba y Sevilla, pero para ello tiene que adaptarse la primera línea del AVE inaugurada en 1992 a las especificaciones técnicas de seguridad europeas, el conocido sistema de control de tráfico ERTMS-ETCS, ya que hasta ahora tiene un sistema propio denominado LZB y los trenes de alta velocidad de las demás líneas no pueden circular por el sur de España. Ya se ha licitado el cambio, que permitiría llegar a Málaga –el otro ramal en el que también se llega a Granada– en poco más de cinco horas (una mañana o una tarde), pero no se prevé que esté operativo antes de 2026.

Etiquetas
stats