El turismo rural en León ya no está de moda: la provincia pierde el liderazgo autonómico en verano

Imagen de archivo de un alojamiento rural de la provincia leonesa.

Sara Lombas


El turismo rural, el boom de la pandemia y uno de los históricos atractivos de la provincia de León, ha caído durante los últimos dos veranos. Después de ser el líder autonómico en número de viajeros durante seis años de la última década a lo largo de los meses de julio, agosto y septiembre, ahora León provincia ha caído hasta el puesto número 11 del ranking nacional.

Superada por provincias como Burgos y Ávila, León pierde viajeros sistemáticamente en los meses de julio, agosto y septiembre de los años 2023 y 2022, llegando hasta los casi 40.000 en el primero y los más de 42.000 en el segundo. Todo ello frente a los casi 52.000 del año 2021, lo que implica una pérdida del 23% de viajeros durante este verano frente a los de un año en el que todavía coleaban las restricciones de la pandemia de covid-19.

Por ponerlo en perspectiva, lo más adecuado es aportar una serie de datos que reafirman la pérdida de competitividad de este sector turístico en la provincia. En la última década, León ha sido seis años (no consecutivos) la provincia de la Comunidad con mayor número de viajeros. Ocurrió especialmente en el año 2014, cuando llegó al quinto del ranking nacional de provincias con poco más de 37.200 viajeros durante estos tres meses. Cabe descartar que aquel año fue malo para los datos de turismo rural, con una bajada de viajeros en todos los destinos.

Desde ese quinto puesto la provincia ha ido bajando escalones, pasando por el puesto número 11 (al igual que ahora) en 2015 y rondar las posiciones entre la séptima y la novena. El peor año de la década, sin duda, fue 2018, cuando los diferentes establecimientos rurales de este tipo de turismo bajaron al puesto número 14 para, de nuevo, ser superados por los de las provincias de Ávila y Burgos. Durante los años de impacto directo de la pandemia (2020 y 2021) sí se mantuvo el liderazgo de Castilla y León y, además, en los puestos número 9 y 7 respectivamente. Sin embargo, por primera vez en la década la estadística de la provincia se ha estancado.

Jesús del Río, miembro de la Asociación Española de Turismo Rural (Asetur), analiza los motivos de esta caída de un sector principal en la provincia leonesa. Sus estadísticas confirman la tendencia, el descenso en el número de viajeros en la provincia, caída que todavía se mantiene pasados los meses de verano. Y eso que se trata de unos meses que solían arrojar unos datos muy positivos por la estación otoñal en la zona rural leonesa y que todavía está por ver si siguen el camino de estos tres meses estivales.

Para Del Río, la explicación tiene que ver con un efecto rebote provocado por los años de pandemia, unos años especialmente positivos para este tipo de turismo y que ahora parecen haber quedado atrás: “El cliente hace un efecto rebote. Mientras en la pandemia buscaban un turismo poco masificado y seguro, en el momento en el que se abrió el turismo internacional, los grandes hoteles y las zonas costera la gente se decide por eso”, explica, “En parte, es normal, pasamos de ser la moda a un segundo plato”.

Abandono de las administraciones

Hace unas semanas ILEÓN recordaba el retraso que la web de Turismo de la Diputación arrastra ya desde hace 15 años, con una interfaz obsoleta con escasa información de utilidad que pueda llamar la atención de viajeros. A pesar de que el anterior presidente de la Diputación, el socialista Eduardo Morán, acordó que la nueva página estaría lista a finales de octubre de este año, la institución ha reconocido que no llegará a tiempo para cumplir ese plazo sino que la modernización llegará en otros nueve meses.

“¿Qué está haciendo la Diputación de León y la Junta por el turismo rural de la provincia? Lo resumo en una palabra: nada”, asegura, crítico, Jesús del Rio. “Hace cinco años nos reunimos con la Diputación para aportar ideas que actualizasen la página. Hasta hoy. El problema es que en todo este tiempo otras webs sí se han actualizado y sirven para llamar la atención de más turistas”.

Otro de los campos en los que del Río considera que las administraciones han abandonado al turismo rural leonés es en redes sociales: “Ahora mismo la gente busca información en redes sociales o conoce destinos turísticos. La Diputación no tiene presencia relevante en redes, hay casas rurales con más seguidores, y la Junta de Castilla y León sí que tiene muchos seguidores en Twitter pero deja abandonadas el resto de redes como Tik Tok”.

Cita también como fiasco la Mesa de Turismo de la provincia de León, constituida en 2020. En su presentación, Morán aseguró que “en un año” ya se verían los resultados de esta entidad. A día de hoy, del Río afirma que no ha servido de mucho: “Nos citaron deprisa y corriendo, nos hicimos una foto y hace un par de años nos volvieron a reunir para no decirnos nada”.

El auge de los alojamientos ilegales

Del Río también señala el auge de los apartamentos, casas y habitaciones de alquiler turístico que, debido a que se ofrecen en páginas como Airbnb o incluso Facebook, consiguen saltarse muchos controles legales que sí cumplen y exigen otro tipo de alojamientos. Sus precios más competitivos y su amplia presencia digital hace que, en muchos casos, los turistas se decanten por ese tipo de opciones.

Un fenómeno que no solamente existe en las grandes ciudades, sino también en el turismo rural: “Hasta que no pase algo grave no se sabrá cuántos casos hay de este tipo, porque las administraciones no se comunican. Si no se promociona la provincia desde canales oficiales y se permite que la oferta legal siga creciendo y estando presente en zonas rurales la situación empeora”, valora.

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