Centenares de personas exigen el cese de los disparos que 'incendian' el campo de tiro del Teleno y Maragatería

Cientos de personas ante la Subdelegación de Defensa en León capital. / C.J. Domínguez

Centenares de vecinos de los pueblos del entorno del campo de tiro militar del Teleno, en plena comarca de Maragatería en León, considerado el único campo de este tipo en Europa con poblaciones en su entorno inmediato, han unido este sábado sus voces y sus quejas para exigir el cese de las prácticas con fuego real y que se cumpla la obligación de limpiar la zona de proyectiles que, por miles, quedan tirados en la zona, algunos sin explosionar, provocando incendio e impidiendo su extinción.

Personas anónimas, representantes de una más veintena de junta vecinales, de hasta seis ayuntamientos diferentes del entorno del campo de prácticas con fuego de artillería real y de colectivos se dieron cita hoy frente a la sede de la Subdelegación de Defensa de León para mostrar su total rechazo a la situación que permanece desde hace décadas, tras la expropiación “forzosa” que se materializó oficialmente en 1981, recordaron desde la Plataforma impulsada.

Una situación que este mes de agosto ha provocado el peor incendio de este verano en la provincia leonesa, con casi 4.000 hectáreas arrasadas por un siniestro que provocó un rayo y que tardó 20 días en extinguirse tras rebasar los límites del campo de tiro y amenazar a varios pueblos, entre otras cosas por la prohibición expresa de entrar ni para sofocar las incipientes llamas en la zona de caída de proyectiles.

para reclamar el cese de las prácticas con fuego real y que se cumpla la obligación de limpiar la zona de proyectiles, para que no se repitan incendios como el iniciado el pasado 23 de agosto y que se extendió durante 20 días, arrasando casi 4.000 hectáreas.

Los habitantes del entorno del campo de Tiro del Teleno, que se han constituido en plataforma y que acudieron a la movilización vestidos de negro y con la cara tiznada, reclaman al Ministerio de Defensa que actúe para no obstaculizar el futuro de sus localidades, reuniéndose con los representantes de la comarca y alcanzando algunos acuerdos como los que tiempo atrás, después de tremendos siniestros forestales vividos, se consiguieron fraguar, recordó la portavoz del colectivo, Marisa Rodríguez.

“Buscamos que el campo de tiro del Teleno ayude al desarrollo sostenible de la zona y que el Teleno siga dando vida no sólo a los habitantes de la zona sino a toda la provincia de León porque esta actividad para la provincia es una lacra, con un daño terrible a un ecosistema singular, con especies endémicas de flora, que nos las estamos cargando desde hace siete décadas”, remarcó.

Rodríguez insistió en pedir al Ministerio de Defensa que se avenga a una reunión con los representantes de los municipios y los pueblos, como han pedido, algo por lo que “seguiremos luchando de forma pacífica”.

La portavoz aseguró que el desmantelamiento es ahora mismo una utopía porque además “no queremos conculcar el derecho de nadie ni al trabajo ni a nada, sino otro tipo de actividades que no sean con fuego real y evitar los daños del movimiento de tropas, con desperfectos en carreteras, caminos e infraestructuras”, siempre “contando con las personas que estamos en la zona”.

Rodríguez lamentó que de momento no suman apoyos “de cabeceras de comarca o ayuntamientos (grandes) como León”, así como tampoco de la Diputación, y lamentó que “ni la Junta de Castilla y León, máxima autoridad en materia de medio ambiente, le pide explicaciones a quien debería de cumplir mejor que nadie”, el Ministerio de Defensa.

Acompañados de numerosas pancartas reivindicativas, de muestras de agua casi negra recogida en los pueblos afectados por las consecuencias del incendio y arropados por el sonido del tamboril y las castañuelas, los participantes recordaron las maniobras “suponen una constante amenaza para las 48.000 hectáreas forestadas o repobladas que lo rodean”, que proteja los restos arqueológicos del interior del área de maniobras “que sufren permanentes socavones e incendios por el efecto de los proyectiles” y que declare Bien de Interés Cultural (BIC) a la zona arqueológica de los yacimientos de los ríos Duerna, Eria y Turienzo para garantizar su futuro.

En la concentración, la ganadera de Quintanilla de Somoza, Ana Rosa Zorita, relató el miedo que los pastores de Boisán, Filiel y ella misma pasaron durante los días del incendio al ver cómo el fuego amenazó sus explotaciones y quemaba sus pastos. También Raquel, la apicultora de Filiel que perdió sus casi 200 colmenas, pidió que Defensa gestione medioambientalmente el área de caída de proyectiles para que “esto no vuelva a ocurrir” y el bombero forestal de la BRIF de Tabuyo, Juan Carlos González, explicó las dificultades para contener el fuego dentro del campo de tiro por la imposibilidad de trabajar a pie de incendio por la presencia de proyectiles.

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