La revista ‘La Curuja’ presenta su número 34 con la memoria, la naturaleza y la identidad de Noceda como hilo conductor
La revista cultural independiente 'La Curuja' acaba de editar su número 34, correspondiente a la segunda época (febrero de 2026), con una portada dedicada al Campo de Santiago, cuya fotografía firma Ángel Molinero. La publicación, impulsada por el Colectivo Cultural La Iguiada y coordinada por Manuel Cuenya, vuelve a reunir en sus páginas literatura, memoria y reflexión en torno a Noceda del Bierzo y el Bierzo Alto.
En esta edición invernal, el escritor Emilio Arias Vega abre el número con un emotivo relato titulado 'Mi infancia en Noceda', en el que evoca su niñez junto a sus abuelos, la vida cotidiana en el pueblo y la experiencia de la emigración familiar. A través de recuerdos sencillos como la cocina de leña, los juegos en la plaza o las caminatas hasta la escuela reconstruye una memoria íntima que conecta con varias generaciones de nocedenses.
La escritora Raquel Villanueva aporta el texto 'Agua en el alma', un recorrido literario por la conocida ruta de las fuentes de Noceda. En él describe parajes como la Fuente del Azufre, el Manantial de la Doncella o la Cascada de la Gualta, combinando naturaleza, emoción y reflexión sobre el paisaje como espacio de identidad.
Por su parte, Goyo Esteban Lobato rememora el largo rescate del joven minero Andrés Vega en la mina Casilda de Igüeña a finales de los años noventa, en un relato que mezcla memoria personal y colectiva. Pepe Álvarez González reflexiona sobre la necesidad de proteger el patrimonio natural del Bierzo Alto y alerta de los daños ambientales, apelando a una mayor conciencia sobre la conservación de montes, ríos y ecosistemas.
El número se completa con el texto de Manuel Cuenya sobre el Decimosexto Encuentro Literario en Noceda del Bierzo, una cita ya consolidada en el calendario cultural local; el relato de Luis Segura sobre aquellos hornos tradicionales en los que amasaban las abuelas y que hoy casi están en desuso; y las 'Pinceladas nocedenses' de María Encina Rodríguez de Paz, que rinde homenaje a la maestra y poeta Felisa Rodríguez y reivindica la riqueza lingüística y cultural del territorio.