El resquicio legal de la Junta por el que se cuelan plantas fotovoltaicas en suelo de regadío y cerca de núcleos urbanos

En junio de 2022 la Junta de Castilla y León aprobó un decreto-ley con medidas urgentes sobre la gestión de fondos europeos y de salida de la crisis económica provocada por la pandemia de la covid que incluía en su artículo 13 'Criterios para la autorización de proyectos de energías renovables' ante las polémicas suscitadas por la avalancha de proyectos y para intentar poner un poco de orden. Particularmente recogía restricciones de dónde no colocar parques renovables como en las áreas naturales protegidas, a menos de 500 o 1.000 metros de un núcleo urbano (si es solar o eólica) o prohibir que ocuparan terrenos de regadío. Pero la Delegación Territorial de León ha dado luz verde a un proyecto de Santa María del Páramo que incumple los parámetros de cercanía a la población y se ubicará en terrenos de regadío.
La empresa promotora ha aprovechado las excepciones de la normativa que diseñó la Junta de Castilla y León para obtener la autorización y ocupar un espacio al que se han destinado fondos públicos para que fuera un terreno de aprovechamiento agrícola en regadío, que ahora será llenado de placas solares. El decreto-ley señalaba que estas restricciones estarán en vigor para plantas que superan una potencia instalada máxima de 2 megavatios en el caso de instalaciones solares.
La información pública del parque solar 'El Páramo' en marzo de 2023 indicó 2,5 megavatios como la potencia máxima a instalar, pero en la tramitación del expediente el promotor la rebajó hasta los 1,99 megavatios, según consta en la autorización del parque, justo por debajo del límite que le impedía construirla en esa finca. Según la resolución de la Delegación la potencia original del proyecto y presentado a la Junta de Castilla y Leónn señalaba 3,06 megavatios, que en el Boletín Oficial de la Provincia figura como “Potencia pico total instalada: 2,527 mW” y “Potencia nominal: 2,000 mW”. El promotor cambió el 23 de enero la potencia a los 1,99 megavatios finales.
El parque solar 'Páramo' se anunció en marzo de 2023 para ocupar una finca de usos agrícolas y de regadío de 162.836 m2 (algo más de 16 hectáreas), ubicada en las inmediaciones de la CL-626, la carretera que une la localidad paramesa y Valencia de Don Juan, detrás del cementerio municipal de Santa María del Páramo.
La Comunidad de Regantes del Páramo se opuso al proyecto por ubicarse en una finca de regadío mediante un informe jurídico en el que expresaban que “el proyecto que está previsto ejecutarse en Suelo de Especial Protección Agrícola, en una finca de labor de regadío, integrada dentro de la zona dominada de la Comunidad General de Regantes del Canal del Páramo, que se está cultivando y que tiene su hidrante, que le da servicio de riego. Además, ésta afecta a todas las inversiones realizadas en la zona regable, tanto por la Junta de Castilla y León, como por el Ministerio de Agricultura, por lo que tiene unas obligaciones contraídas por un periodo de 50 años y no es una obra declarada de utilidad pública, sino que es una inversión privada destinada a la venta de energía”. La resolución de autorización de la Junta no especifica nada sobre esas obligaciones contraídas y si deberían devolverse fondos por ello.
En términos generales este es un proyecto de pequeño tamaño, más comparado con los macroparques diseñados en La Cepeda y entre Cuadros y La Robla, aunque se ubica en una finca agrícola sobre la que ha habido inversiones públicas para el regadío que ahora quedan baldías. Esa prohibición fue una demanda de los sindicatos agrarios a la Junta de Castilla y León, aunque ahora se ve que hay un resquicio totalmente legal para convertir cualquier finca de regadío en producción solar, si se plantea por pequeño tamaño, lo que abre un espacio de discusión nuevo. Con el mismo criterio cualquier finca agrícola de regadío individual, la gran mayoría, queda expuesta a una aprobación similar y las restricciones no se aplicarían.
Una promotora rodeada de polémicas
La empresa promotora del parque solar 'Páramo' ahora aprobado es Páramo PVSUN, S.L, vinculada en el momento de presentación del proyecto al empresario de energías renovables Fernando Romero y su grupo EiDF. La sociedad figura ahora como administrada por EiDF pero como propietarios varias sociedades interpuestas encabezadas por Dunas Desarrollos Fotovoltaicos hasta llegar a Comercio y Desarrollo 2010 SL.
El grupo EiDF Solar, con sede en Pontevedra, es una empresa especializada en proyectos de energía solar fotovoltaica, según se define, y está especializada en instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo para empresas. Desde 2019 amplió su negocio a la generación energética, contando con una comercializadora denominada Prosol Energía. Cotiza en el Mercado Alternativo Bursátil desde el año 2021 y en los últimos tiempos se ha abonado a la polémica, hasta el punto de cambiar a su dirección el pasado otoño.
El fundador y presidente de EiDF Fernando Romero Martínez dimitió el pasado mes de octubre, siendo sustituido por Eduard Romeu. La compañía arrastraba años de polémicas por la no presentación de sus cuentas a tiempo, que finalmente acabó haciendo con importantes salvedades de los auditores y unas pérdidas millonarias. Ahora ha presentado un nuevo plan estratégico y ha anunciado la compra de diez proyectos de parques solares de pequeño tamaño en la Comunidad de Madrid.