Noruegos, finlandeses y griegos, los únicos europeos que podrían volar a España sin PCR

Última actualización del semáforo europeo.

Belén Remacha / elDiario.es

España exigirá tener una PCR negativa de las últimas 72 horas a los viajeros que vengan de países de riesgo a partir del lunes 23 de noviembre, tal y como anunció este miércoles el ministro de Sanidad, Salvador Illa tras el Consejo Interterritorial.

Para considerar o no país de riesgo por su grado de transmisión de Covid-19, el Gobierno se basará en las recomendaciones de la Unión Europea en el caso del espacio Schengen y, para terceros países, se analizará para cada uno la incidencia acumulada en los últimos 14 días según los criterios también de la UE. La decisión “refuerza el carácter de destino seguro de nuestro país”, ha dicho el ministro en una rueda de prensa posterior.

Esta decisión es “consecuencia de los acuerdos con los socios europeos”, ha incidido Illa. Los criterios para considerar que un país está en la zona roja de riesgo que maneja ahora mismo la Unión Europea son dos: una tasa de notificación de casos de Covid-19 acumulada en 14 días superior a 50 positivos y una positividad –porcentaje de resultados que dan positivo entre todas las pruebas que se hacen– del 4% o más; y, si solo se atiende a la incidencia acumulada, más de 150 contagios por 100 000 habitantes los últimos 14 días. Es el conocido como 'semáforo europeo', que se publicó por primera vez el 15 de octubre. Su última actualización tiene a casi toda Europa en rojo, riesgo máximo, solo está en naranja Noruega, Finlandia y parte de Grecia. En el resto del mundo, están por encima de una IA de 150, según el ECDC, Rusia, Canadá, Estados Unidos, Argentina, Colombia, Marruecos y Túnez, entre otros.

El formulario de control que ya se realiza en los aeropuertos añadirá así la pregunta sobre si se dispone o no de ese resultado PCR negativo, hecho en origen, no en el lugar de destino. Ese formulario va acompañado, desde junio, de un control de temperatura y otro visual. “En cualquier momento, se podrá solicitar al pasajero la acreditación del resultado de prueba”, explica una nota enviada por Sanidad. Podrá estar en inglés o en español y en formato papel o electrónico. “Pediremos la colaboración de las aerolíneas y de los buques para que antes de embarcar a las personas que quieren venir a nuestro país se compruebe que tienen una PCR”, ha abundado Illa. En el caso de que una vez en España no se presente esta documentación, se hará un test de antígenos en el aeropuerto de destino y “se interpondrá la correspondiente sanción aparejada” que vendrá concretada en el Boletín Oficial del Estado, ha concretado el ministro. Para los viajeros procedentes de “determinados países de riesgo” podrá haber también controles aleatorios. Estos formularios no se están pidiendo para el acceso a España por tierra, y en esos casos no va a haber exigencia de resultados PCR.

El Ministerio descarta la imposición de cuarentenas a viajeros, únicamente decreta la obligatoriedad de PCR. Avisan además a los operadores turísticos, compañías aéreas o marítimas y empresas dedicadas al transporte internacional de que deberán informar a sus clientes de la necesidad de contar con esta prueba PCR para poder entrar en España. El Gobierno rechazó en junio, cuando se reabrieron las fronteras tras el confinamiento decretado para parar la Covid-19, hacer controles PCR en Barajas y todos los demás aeropuertos españoles. Varios expertos, debido a la logística y al alto grado de negatividad, desaconsejaban que se hicieran masivamente. La presidenta de la Comunidad de Madrid sí ha exigido durante estos meses que se intensifique la seguridad en Barajas. Ahora lo que se decreta es pedir la PCR como requisito para poder entrar en el país, no como prueba que hagan de manera sistemática efectivos de Sanidad ni de las comunidades autónomas. Illa ha defendido igualmente que los controles hasta ahora funcionan y que los datos de contagios a través de viajeros son mínimos.

En el Consejo Interterritorial también se han valorado las medidas tomadas hasta ahora por las comunidades y, por el momento, se sigue descartando el confinamiento domiciliario. Y se han actualizado las novedades sobre los acuerdos europeos para la compra de vacunas, cuyo plan el Ministerio ultima con la colaboración de las comunidades y las sociedades científicas. Illa ha sido en su comparecencia optimista con la situación de la Covid-19 en España. Se ha referido a la evolución epidemiológica del país como una “estabilización a la baja”, en torno a los 514 casos por cada 100.000 habitantes durante los últimos 14 días, e incluso ha esbozado “una lenta mejora”. Aunque la situación siga siendo grave, “no hay que bajar la guardia”.

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