La conciencia de los leoneses salva el patrimonio de la provincia mediante iniciativas privadas

Impresionante artesonado de la iglesia de Valcabado del Páramo.

Sara Lombas

El patrimonio cultural en la provincia de León es rico y numeroso, pero en muchos casos se encuentra en mal estado de conservación, principalmente debido a la antigüedad de los monumentos, y abandonado a su suerte hasta la llegada de alguna asociación o vecino que se propone hacer algo al respecto. Al margen de la acción limitada de las instituciones buena parte de este patrimonio está logrando salir adelante gracias a la iniciativa particular de ciudadanos, concienciados por la importancia de su conservación.

Uno de esos casos es el del artesonado mudéjar de Valcabado del Páramo, una pieza renacentista del siglo XVI con una estructura de pirámide octogonal. La iniciativa ha nacido desde los vecinos del pueblo, concretamente, del secretario de la junta vecinal de Valcabado, Roberto Carro, y el joven vecino David Fernández. Recientemente han conseguido todo el dinero para cubrir la reparación del artesonado.

Tres años de lucha

David tuvo conocimiento del mal estado del artesonado a una muy temprana edad, 14 años, y fue quien propuso a los vecinos la restauración de la joya arquitectónica que yacía en la iglesia del pueblo. “Supo llamar la atención de los mayores. Ahora ya tiene 21 y no ha perdido esa ilusión”, comenta Roberto sobre él, “Es un chico realmente especial, es un pequeño líder con más sensibilidad de las que tienen algunos mayores”.

La campaña comienza en 2019 sin saber exactamente el nivel de restauración necesario para el artesonado realizando conciertos, obras de teatro o carreras solidarias con las que llegaron a los 2.000 euros. Después, entran en contacto con Hispania Nostra, una asociación que tiene como objetivo “promover la participación social en las actividades de protección, conservación, difusión y disfrute” del patrimonio.

Se creó una campaña de micromecenazgo, la primera y única que Hispania Nostra ha realizado en León, consistente en obtener premios o beneficios fiscales después de realizar una donación, pequeña o grande. “La campaña iba viento en popa”, rememora Roberto, “Funcionó muchísimo”. Tan bien que lograron llegar a la cifra de 33.770 euros, que rebasaba el primer objetivo de conseguir mínimo 20.000 euros y máximo 30.000 euros.

Esta cifra no es aleatoria, se correspondía con la primera valoración que se había hecho al artesonado y que ayudaría a pagar los 90.000 euros de lavado de cara. El problema surge cuando en una segunda valoración el coste de la restauración se duplicó, alcanzando los 230.000 euros. A esto se suma la llegada de la pandemia y, a pesar del triunfo social de la campaña de micromecenazgo, todavía no se ha podido intervenir el artesonado.

La responsable de las campañas de micromecenazgo de Hispania Nostra, Teresa Merello, asegura que la de Valcabado sigue siendo a día de hoy especial: “La campaña fue el inicio de una colaboración y una forma de darle visibilidad al proyecto, además de financiarlo. Se crea una conciencia que de otro modo no se conseguiría. Lo bonito es ver cómo los vecinos hacen lo que sea por su patrimonio y consiguen que otra gente se convenza, aunque no tenga nada que ver con ellos”.

A pesar de los obstáculos, Valcabado no se ha rendido. Lograron reunirse con la Diócesis de Astorga, la Junta de Castilla y León (que es quien tiene las competencias de Patrimonio) y la Diputación de León.

Las reuniones fueron fructíferas y finalmente Valcabado ha conseguido todo el dinero necesario. La Junta aportó 90.000 euros para un proyecto de cubierta y artesonado, a los que se sumaron 70.000 euros por parte del Obispado de Astorga y el resto acaba de llegar durante el verano de la mano de la Diputación de León, mediante fondos europeos.

Actualmente el pueblo se encuentra en proceso de licitación de las obras ofreciendo un concurso de forma pública. Roberto cree que la resolución de la convocatoria no debería de pasar del próximo otoño.

“La Administración no hace nada si nos quedamos callados”

Una asociación que sabe lo que es pelear por el patrimonio leonés, y que ha participado en las negociaciones del artesonado de Valcabado, es Promonumenta. Nacida en 1992 esta asociación se caracteriza por sus hacenderas y su actividad para fomentar la protección de monumentos leoneses como el Monasterio de Santa María de Sandoval o el Palacio de Grajal de Campos.

Su presidente, Nino Fernández, reconoce que la situación ha cambiado mucho durante estos 30 años que llevan en funcionamiento: “El Patrimonio de León era una ruina total, estaba a punto de irse todo a pique. Eso hoy ya no pasa, ya no se caen monumentos”.

Durante estas tres décadas Nino ha sido testigo del cambio de mentalidad de los leoneses, que han pasado de sentir total indiferencia por su patrimonio a ver el potencial que estos pueden ofrecer especialmente desde el punto de vista turístico: “Cuando íbamos a un pueblo la gente nos preguntaba que cuánto nos pagaban porque nadie creía que lo hacíamos por la cara”, rememora, “Nos decían: '¡Para qué vais a limpiar eso si son cuatro piedras viejas! Para qué vais a tirar el dinero en eso si hay otras prioridades' Eso ahora ya no lo dicen, aunque haya quien lo piense”.

Nino considera que son los ciudadanos quienes deben dar un paso adelante para salvar su patrimonio y presionar a la Administración para que tome medidas al respecto, aunque asegura que queda trabajo por hacer en este sentido: “Los vecinos tienen que implicarse y exigir más. De poco sirve que nosotros exijamos si el el pueblo no lo hace. La Administración no hace nada si nos quedamos callados, pero si les das leña se mueven. No solo las asociaciones, como la nuestra, tienen que apoyarlo, tienen que ser también los vecinos los que apoyen si de verdad quieren que el patrimonio dinamice su pueblo y salgan del ostracismo en el que están”.

No solo las asociaciones, como la nuestra, tienen que apoyarlo, tienen que ser también los vecinos los que apoyen si de verdad quieren que el patrimonio dinamice su pueblo y salgan del ostracismo en el que están

Nino Fernández Presidente de Promonumenta

Roberto Carro coincide con Nino: “Las instituciones tienen una importante parcela de responsabilidad porque para eso hay unos presupuestos dedicados al patrimonio, pero estoy convencido de que cuando hay una conciencia clara e íntima por parte de los vecinos se aporta mucho más. Todos tenemos que contribuir a defender el patrimonio”.

“Cuando le tocas la fibra sensible a la gente responde, porque lo que es propio lo defiende. Hemos pasado de una gente apática a gente comprometida. Cuando la gente ve tu ilusión y entusiasmo se contagian, o cuando ven que se puede vender como un producto propio que puede convertirse en algo representativo de la provincia todo cambia. Primero es la ilusión, el dinero llega después”, asegura Roberto.

Cuando la gente ve tu ilusión y entusiasmo se contagian, o cuando ven que se puede vender como un producto propio que puede convertirse en algo representativo de la provincia todo cambia. Primero es la ilusión, el dinero llega después

Roberto Carro Secretario de la junta vecinal de Valcabado del Páramo

A pesar de todo, Nino reconoce que después de haber dado ellos los primeros pasos el papel de la Diputación de León fue muy positivo: “Desde la anterior legislatura la Diputación ha pegado un cambiazo muy importante a través del Instituto Leonés de Cultura, y eso sin tener las competencias de Patrimonio”. “Desde el minuto uno hubo muy buena voluntad por parte de las instituciones, todo tiene que decirse”, comenta por su parte Roberto, que quiere destacar la labor del Centro de Oficios de León, que ha construido con técnicas centenarias el atrio de la iglesia.

La centralización es para el presidente de Promonumenta uno de los problemas fundamentales del estado del patrimonio leonés: “Como la centralización es tan feroz, ahora mismo en León no tienen competencias, para todo tienes que ir a Valladolid. ¿Por qué no se descentraliza Cultura, Patrimonio y Turismo y se traspasa a las diputaciones con su correspondiente partida presupuestaria? Son ellos los que conocen el territorio. Las autonomías están para acercar la administración al administrado, pero aquí en León ha sido lo contrario”, considera.

Actualmente Promonumenta está inmersa en las campañas para salvar el monasterio de San Esteban de Nogales y el Castillo de Cea. En la revista que edita la asociación se encuentra toda la información relativa a las campañas.

Ruta de artesonados

El artesonado de la iglesia de Valcabado puede visitarse a través de la ruta de artesonados 'Vía de la Plata', promovida por la Junta de Castilla y León, que incluye un total de trece piezas mudéjares en torno a la Vía de la Plata, recorriendo el norte de la provincia de Zamora y el occidente de la Provincia de León.

Son los propios vecinos quienes abren las iglesias y muestran a los visitantes los tesoros que esconden, convirtiéndose en los mejores guías turísticos para sus pueblos. Para más información sobre la ruta acudir a esta página web.

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