La vacuna anti-covid reduce las muertes en un 90% y a la mitad los contagios en León respecto al último trimestre de 2020

El monumento a los sanitarios en la pandemia del coronavirus en el Hospital de León.

En plena psicosis por el aumento de contagios provocados por la variante omicron del SARS-CoV-2, las cifras comparadas mirando un año atrás demuestran que las vacunas funcionan. Pese a tener todo el mundo la sensación de que la explosión de casos de estos últimos días es espectacular, en el último trimestre se han producido la mitad de contagios que en 2020 y, lo que es más importante, un descenso de un 90% de la mortalidad por el coronavirus.

En concreto, del 1 de octubre al 23 de diciembre de 2020 Sanidad de Castilla y León informó de 14.470 contagios y 441 fallecimientos en la provincia de León; mientras que en el mismo periodo de tiempo de este año han sido 7.685 y 41 decesos en los hospitales.

Hay que tener en cuenta que durante el último trimestre del año pasado no se disponía aún de la vacuna (comenzó a inocularse hace justo un año, el 27 de diciembre, en toda España) y se vivió la restricción máxima con el toque de queda de diez de la noche a las seis de la mañana desde el 25 de octubre. Hoy, cuando se celebra el primer aniversario de aquel esperanzador momento, está vacunado, con dos dosis, el 83% de los leoneses y con tercera el 34,5%.

ILEÓN quiso preguntarse si había diferencias de las consecuencias de la pandemia del coronavirus entre las restricciones del año pasado y la falta de ellas en estas Navidades, ya que más del 80% de los leoneses estaban vacunados, para mostrar una especie de foto fija comparada de la situación a doce meses vista. Los datos indican que eso parece, pero hay que apuntar dos matices.

Precisiones matemáticas

El primero, que es un dato periodístico bruto y en plano, que no es del agrado de los estadísticos y matemáticos, ya que mientras en 2020 la tercera ola llegaba al tope de la curva este año iba en aumento; y la confirmación de que las vacunas están teniendo efecto se podrá efectuar de forma correcta cuando se comparen las dos oleadas (esta es la sexta) completas.

El segundo, que las situaciones eran distintas porque en una había restricciones y no vacunas y en esta actual hay vacunas, pero no restricciones. Lo cual no hace del todo comparables las cifras, ya que necesitan de matices a la hora de interpretarlas en su completitud matemática al no ser exactamente los mismos datos sacados de circunstancias similares.

Por ello, al recopilar los datos –y descubrir tales diferencias que van en contra de la percepción general a simple vista– se preguntó al investigador del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), el berciano Saúl Ares, uno de los expertos más televisivos de la pandemia, si esta notable variación aparentemente a mejor era susceptible de ser la base de una información que mostrara de forma convincente la situación actual; y no resultara una manipulación inadecuada y errónea de la realidad.

Según el físico leonés, los matices y las dudas son para tener en cuenta pero se pueden sacar algunas conclusiones interesantes de estos datos comparativos. “Bueno, el año pasado ese periodo coincidió con la segunda ola, que en León tuvo pico en noviembre. Este año tuvimos ola en verano, octubre nos encontró en el fondo del valle, y ahí nos mantuvimos bastante hasta noviembre que la cosa vuelve a empezar a subir. No me gusta mucho comparar fechas de este año con las del pasado porque nos pillan en momentos epidemiológicos diferentes. Pero es indiscutible que, en casi ausencia de restricciones, la vacuna es el gran factor que ayuda a entender la distinta gravedad de las epidemia este año y el pasado”, apuntó.

El descenso de un 90% en la mortalidad del coronavirus –teniendo en cuenta la gran incidencia en los fallecidos de las personas que han decidido no vacunarse– es el dato que parece más contundente para comparar los dos fines de año.

Respecto al 50% menos de contagios, ahí sí hay que tener más precaución puesto que faltan los datos del fin de semana de Navidad, y el último del 23 de diciembre dio la cifra más alta de positivos en pruebas diagnósticas de toda la pandemia; con lo que se espera que el efecto fin de semana de tres días pueda incrementar en más de mil el número. Aún así, sería entre un 30 y un 40% menos de contagios.

De todas maneras, los datos, aun no pudiéndose interpretar de la forma más perfecta posible (para eso se necesitan bastantes años de estudio) muestran una tendencia clara: que las vacunas han funcionado en gran medida.

Menos de la mitad de pruebas diagnósticas

En lo que sí destaca una gran diferencia es en el número de pruebas diagnósticas que se realizaron por parte de las autoridades sanitarias en aquellos 83 días del año pasado y los de este. En concreto se efectuaron un 45,4% menos. Mientras en 2020 se produjeron en total 145.080, en este han sido 79.224 entre las disponibles: las rápidas, las de antígenos y las de PCR.

Hay diferencias notables, sobre todo entre las pruebas rápidas que este año casi no se han producido y en la disponibilidad de pruebas de antígenos en las farmacias, con lo que tampoco se puede afirmar que haya habido sensiblemente menos pruebas para los pacientes preocupados. Pero sí se nota un descenso destacado por parte de la Sanidad de Castilla y León.

En concreto, durante este periodo de dos meses y veintidós días de 2020 se realizaron 15.623 test rápidos, treinta mil pruebas de antígenos y 100.573 diagnosis por PCR.

Este año prácticamente han desaparecido los test rápidos (841, un 96% menos), se han mantenido los de antígenos con 29.000 y se han efectuado 47.915 diagnósticos por PCR, que son un 52,36% menos que el año pasado; aunque también ha habido la mitad de casos y este tipo de pruebas se realizan precisamente para confirmarlos.

Ingresados en los días con más contagios de la pandemia

Un dato final que también apunta a que las vacunas funcionan es la comparativa de los ingresados en planta en los hospitales y en las UCI en las dos jornadas con mayor pico de detecciones de contagios de la pandemia en la provincia de León: el 23 de enero con 718 y el 23 de diciembre con 757.

En concreto, el 23 de diciembre había 19 pacientes covid en las unidades de críticos del Complejo Asistencial Universitario de León y 70 más pacientes en planta; mientras que eran 6 en las uci de Ponferrada y 34 en el resto del hospital. El 23 de enero pasado con 718 eran 241 en planta y 21 en las uci de León; y 83 y 12 en Ponferrada.

En total, Sacyl indicaba hasta el día antes de Nochebuena que habían detectado en toda la pandemia mediante prueba diagnóstica 59.440 contagios de coronavirosis en la provincia de León (el 13,3% de la población). Habrá que esperar a ver la cuenta de los cuatro últimos días.

___Nota: la cifra de contagios sobre la que informa la Junta de Castilla y León del 24 al 27 de diciembre en la provincia ha sido de 2.187, totalizando 61.627 casos desde el principio de la pandemia. Eso eleva la cifra de afectados desde el 1 de octubre en 9.872, lo que significa que aún con la explosividad de omicron en el último trimestre del año 2021 ha habido un 30% menos de positivos sin restricciones.
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