Bascuñán: “León hay que reactivarlo y cuidarlo, para que la gente se rife León para venir”

Bascuñán señala con orgullo las vidrieras originales rescatadas de la antigua y primera sede de la empresa del sector pionera en la ciudad.

33 años en 'su casa', Laboratorios Syva. 33 años de éxitos.

Sí, 33, y sigo en activo con un contrato flexible que me permite dedicarme a mi ocio pero también a una labor profesional desde otra perspectiva.

Aportando una experiencia a prueba de bombas...

Este largo camino lo inicié en una etapa en la que el laboratorio estaba en fase regional, ya nacional, pero todas las empresa familiares evolucionan y hemos pasado de esa etapa en blanco y negro a una etapa en color. Y no sólo por todas las importantes inversiones que hemos hecho sino porque hemos dado una vuelta a todo.

¿Qué es lo más valioso que tiene hoy Syva, cuál es el principal valor que deja en ella?

Sin duda alguna un capital humano formidable, un lujo contar con estas personas. Gracias a ellas la empresa tiene atractivo, está muy saneada, y por eso tenemos la oportunidad de contar, como siempre, con los mejores. Las empresas las hacen las personas. El dinero es importante pero si hay un proyecto serio al final se consigue.

Las empresas las hacen las personas. El dinero es importante pero si hay un proyecto serio, al final se consigue

Gracias a esas condiciones, ¿está Syva en una buena posición en un mercado tan globalizado como el de la biotecnología?

Yo recuerdo que en 1983 éramos en la empresa tres de lo que entonces se llamaba 'titulados superiores'. Sobre doscientas y pico personas, un porcentaje bajísimo. En este momento hay 84, que representa un 42% de la plantilla. Hay más titulaciones pero nuestro equipo está muy formado, muy profesional y ligado a la marca... Como el Atleti pero en nuestro sector (risas). El secreto de hasta dónde hemos llegado es que la gente suda la camiseta y lo siente como suyo. Y eso hoy si no se consigue en las empresas es prácticamente imposible llegar a un punto tan interesante como al que hemos llegado. Tenemos una plataforma que nos va a permitir hacer nuevas cosas, las inversiones hechas, en los últimos 18 años han sido más de 50 millones de euros, el capital humano está ahí, y hemos cambiado la imagen de marca, apostamos por el I+D, por la innovación. Nosotros nos reinventamos cada día porque si no te reinventas están perdido.

Con su experiencia, ¿por dónde prevé usted que vaya un sector tan global, tan tecnológico?

Tengo la experiencia como director general de muchos años de Laboratorios Syva, y también desde la Patronal Veterindustria, y creo que tengo una visión de mercado. Es un sector de la industria farmacéutica cada vez más globalizado. A nadie se le ocurre hacer inversiones para un ámbito nacional. Y nosotros, o competimos en ese mercado o no tenemos ningún futuro. Es una lucha de David contra Goliath, hay mucho Goliath por ahí. En este momento, entre 4 o 5 laboratorios aglutinan el 70% del mercado mundial. Así que nosotros lo que tenemos que hacer es buscar nichos de mercado especializados donde poder implantarnos. Por ahí tienen que ir los tiros. No podemos ir a todos, sino especializarnos. Y sobre todo el servicio al cliente, que nos da un valor añadido al producto que es fundamental.

Pero como en el comic de Ásterix, hablando de investigación, usted ha conseguido que haya una pequeña aldea en León implantando el Premio Syva a la Mejor Tesis Doctoral en Sanidad Animal que es un referente de avances.

Lo creamos hace 19 años y hoy el Premio Syva a la Mejor Tesis Doctoral es, en sanidad animal, el más importante y reconocido

Sin duda alguna. Estoy muy contento. Nació como una colaboración con la Facultad de Veterinaria, que fue el germen de la Universidad de León. Tenemos una larga trayectoria que nos une al ámbito universitario leonés y hace 19 años creamos este premio para tener mayor relación entre la parte de investigación de la Universidad y del laboratorio. Buscábamos beneficianos mutuamente. El premio ha ido creciendo y hoy en España es el premio de sanidad animal más importante y reconocido. Por eso, siempre traemos a un tribunal calificador compuesto siempre por catedráticos del área de las once facultades de Veterinaria de España y lo hace más puro, porque no es local, no tiene ningún interés. El fallo es rotundo y le da un matiz al premio de independiencia total, y por eso alcanza cotas que a mí mismo me han sorprendido. En las últimas ediciones hemos traído a gente de primer nivel, primeras espadas que dan prestigio para el objetivo último: que se beneficien los estudiantes y los no estudiantes, una oportunidad de escuchar a los grandes. Es un lujo para todos.

Su vinculación con la Patronal del sector, con Veterindustria, ha sido dilatada y muy intensa. Vicepresidente, actual presidente...

Sí, ya me despedí esta semana que venció el mandato. Es una gran experiencia porque coexistes con todos los laboratorios de sanidad implantados en España y la mayor parte de ellos tienen un gran compotente internacional, dándote un bagaje de información. Somos hoy un interlocutor privilegiado con todas las instituciones relacionadas con el sector, con la Agencia Española del Medicamento, el Ministerio de Agricultura... Representamos la esencia de la sanidad animal y tratamos de que nuestro productos tengan una visión amplia y justa. Y es muy importante: tenemos en la Patronal un código deontológico muy estricto que es obligatorio asumir si quieres pertenecer a Veterindustria, que te exige autoregularte y cumplir al cien por cien las normas, y no todas las Patronales lo tienen.

Bascuñán felicitado por Antonio Silván en la ceremonia de nombramiento de Doctor Honoris Causa de la Universidad de León. / Carlos S. Campillo / ICAL

Su caso es excepcional. Porque en esta industria no habrá muchos años de más de 3 décadas de máxima responsabilidad en una misma persona, como usted en Syva...

Yo que me siento con todas las multinacionales he comprobado que estas empresas tienen una rotación enorme, por tanta fusión, absorción... Y yo he sobrevivido a dos generaciones... (risas). Es un mercado muy corto pero muy atractivo, regulado por las mismas normas de la farmacia humana. Por ejemplo, en la planta nueva, que ya está acabada, pasamos los últimos controles de inspección que van a los grandes, como cuando registramos un producto, garantizando totalmente la calidad, seguridad y eficacia del producto. Las multinacionales tienen ciclos muy cortos y el que es muy bueno sigue y el que no se cae, gente buenísima.

¿Qué necesita León para sostener un sector tan vital? Porque son miles de empleos...

Fuimos pioneros en el Parque Tecnológico. Porque la Junta necesitaba allí una empresa tractora

Rondamos los 3.000 empleos directos y unos 10.000 indirectos. En León, en el sector farmacéutico, Syva es pionera. Nacimos en 1941, el primer director técnico fue Santos Ovejero, que siete años después creó sus propios laboratorios. En el 50 vino Antibióticos, con una gran historia. Y a partir de ahí hubo un lapso de tiempo poco movido y más adelante León Farma, etc... También somos pioneros en el Parque Tecnológico, porque la Junta de Castilla y León necesitaba una empresa tractora para empujar nuevas inversiones, empezamos antes incluso que el edificio de usos comunes que hoy está ahí en stand by. León es atractivo porque tenemos 'fábricas' de expertos: Veterinaria, Biológicas... También las comunicaciones, autovías, el AVE ha supuesto un antes y un después. Y si le sumas una calidad de vida extraordinaria, lo tienes casi todo. El 95% de nuestra gente tiene raíces en León y siempre lo he procurado porque esas raíces tienen un valor añadido que no lo da el salario.

¿Es este sector en León el tercero real más importante de España, detrás de Madrid y Barcelona?

El 95% de nuestra gente tiene raíces en León y siempre lo hemos procurado porque esas raíces tienen un valor añadido que no da el salario

Yo creo que sí. En Sanidad sí lo es. Son muchas empresas, una vez que Antibióticos ha retomado el camino, sigue con León Farma, sigue Ovejero, Biomar... Decir León en el área de biotecnología es hablar de uno de los sitios fuertes del país. Y hay que aprovechar.

¿Eso explica la estabilidad en ese empleo, que haya tanta gente que permanezca tantos años en la misma empresa?

Todos llevamos una trayectoria larga, somos la mayoría, es muy raro quien se va de aquí a los cuatro o cinco años. Y hay gente que es para hacerle un monumento, como nuestro jefe de Personal, Prudencio Santamaría, que es un ejemplo de muchas cosas y lleva 49 años, toda su vida en la casa. Y no es una excepción, son irrepetibles, incluso gente que entraron de aguadores, con el botijo.

Se nota que irradia usted una ilusión de primerizo...

Es que nuestro gran valor es la gente. Sin duda alguna. Nuestro proyecto ha salido adelante por la gente. Las empresas familiares, que son especiales, o te integras y aprendes a luchar por ellas o poco consigues. Fuera de estas empresas estables, con proyección, que siguen invirtiendo, hace mucho frío. Merece la pena estar cobijadito y calentito.

¿Y cree que León tiene los mimbres para seguir dando cobijo estable a empresas como la suya, tan vitales para su economía?

Estamos en campaña y el Parque Tecnógico adolece de falta de servicios básicos

Hemos hecho lo más difícil. Pero ahora que estamos en campaña, aunque a mi me viene por sentido común y bastante experiencia, si quien sea no se sigue apoyando este sector cuidado. Por ejemplo, el Parque Tecnológico adolece de falta de servicios básicos, tanto que nosotros tenemos nuestra propia seguridad privada. Todo eso hay que reactivarlo y cuidarlo, para que la gente se rife León para venir. Ya hay un grupo bien formado, ahora hay que extenderlo. Y con apoyos puntuales puede ser un gran éxito, porque nos hemos especializado, como en Valladolid están las TIC o automoción.

Desde su punto de vista, ¿qué papel tiene que seguir jugando la Universidad de León?

La Facultad de Veterinaria, a veces tan denostada en el sentido de que le falta la homologación por una pequeña área que aún se tiene que desarrollar, y estoy seguro que lo van a conseguir porque tendrán todo el apoyo que nosotros le podamos dar, es vital. A la Universidad de León, a las facultades relacionadas con las biotecnologías, León le debe un reconocimiento que no le ha hecho. Porque gracias a ellas esto es lo que es. Nosotros nacimos y su sombra. Es toda una larga historia de unión. Yo estoy orgulloso de la Universidad, y no sólo porque me nombraran Doctor Honoris Causa. Sino porque la industria que hay aquí, el empleo directo e indirecto, se debe al embrión de la Universidad.

A la Universidad de León y la Facultad de Veterinaria León le debe un reconocimiento

¿Preparado para la emoción de un aplauso como el que recibirá esta noche tras tantos años de enrga a su empresa?

No me gustan estas cosas porque tengo más corazón que cerebro. Será emotivo y se lo tengo que agradecérselo a los muchos amigos que he tenido aquí y que seguiré teniendo. Porque de otra manera seguiré ligado al laboratorio que ha sido mi vida. Tengo la confianza del Consejo de Administración para seguir aportando mi experiencia. Por eso yo auguro al laboratorio larga vida y, en general, a la industria, creo que tiene muchísimas oportunidades de hacer más cosas de las que ha hecho hasta ahora.

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