Obispado y Junta dan 'un toque' el cura del Mercado por volver a taladrar la iglesia protegida para colgar carteles
Tropezar dos veces en la misma piedra es una expresión muy acertada para lo que ha vuelto a ocurrir este año en la iglesia románica protegida de Nuestra Señora del Mercado en la ciudad de León, la de la Plaza del Grano.
Erre que erre, el párroco de este templo, que está doblemente protegido -por catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) y por Camino de Santiago- ha vuelto a repetir hace escasas semanas una tropelía por la que ya fue abierto expediente de Patrimonio de la Junta hace justo dos años: clavar propaganda eclesiástica en la piedra exterior de la iglesia. Una práctica en la que el padre Manuel Flaker es reincidente y de la que no eleva nunca ninguna comunicación o petición de autorización oficial, entre otras cosas porque es conocedor de que siempre le sería tajantemente denegado.
Fue a finales del pasado mes de abril de 2026 cuando, nuevamente, la fachada de la iglesia del Mercado volvió a decorarse con dos carteles que la Junta ya había obligado a retirar en junio de 2024. Uno con la imagen de su venerada imagen de la Virgen del Mercado, antigua del Camino (por el Camino de Santiago), popularmente conocida como 'La Morenica'. Y otro con un gran mensaje de texto: “Atended y ved si hay dolor como mi dolor”, cita del Libro de las Lamentaciones que se atribuye a María dolorosa ante la muerte de su hijo en la cruz.
Dañando la fachada mientras se pedían 150.000 euros para arreglarla
Además de existir ya el precedente mencionado de 2024, y obviarlo por completo, hay que recordar que el mismo Flaker se quejaba ya desde entonces del mal estado de la piedra exterior del valioso templo románico. Y mientras por un lado se perforaban los sillares exteriores con numerosos anclajes, por otro se reclamaba dinero público de la Consejería de Cultura para acometer su restauración. Finalmente, apenas unos pocos días después de saltar el escándalo público de los carteles 'ilegales', que sin embargo no conllevó ninguna sanción para el Obispado o la parroquia, se anunciaron 150.000 euros para reformar el lateral derecho del inmueble, que la Junta finalmente acometió ese año.
Los mismos carteles han sido los que en abril de este año reaparecieron, ahora a ambos lados de la puerta principal en la fachada, la que da a la calle de los Herreros. Fuentes consultadas por ILEÓN confirman que en cuanto el Servicio Territorial de Cultura tuvo conocimiento de la reincidencia de la propaganda clavada, se ordenó una nueva visita técnica al lugar para realizar otro informe.
Sin embargo, esta vez en menos de 24 horas los carteles habían desaparecido. El motivo fue, concretan las mismas fuentes, que en cuanto desde la Junta se preguntó al Obispado por esta nueva y delicada situación, este dio 'un toque' al párroco y la reacción de retirarlos fue casi inmediata. También por eso esta segunda vez ni se ha llegado a abrir un expediente sancionador.
Un escándalo tras otro en la parroquia
Hace escasa semanas que otros grandes carteles, sobre la coronación canónica de la Virgen de 2023, y varias fotografías artísticas de la talla, han sido reubicados ahora justo enfrente: en las lonas que cubren la obra que la parroquia acomete para volver a levantar la llamada Casa del Cura que hace años Patrimonio autorizó derribar. Aquello fue otro considerable escándalo, ya que a otro edificio aledaño e idéntico de un particular se le obligó a mantener la fachada.
La nueva casa parroquial avanza ahora por fin a buen ritmo, tras haber permanecido el proyecto parado casi ocho años, con una licencia que arracó en 2018 y se otorgó en 2020 y a la que se aferró la parroquia para agenciarse durante cuatro años y en exclusiva toda un vial público, la calle Trastámara, con total permisividad del Ayuntamiento de León.
Ahora sí: una fachada expedita
Parece ser que ahora el 'toque' de Patrimonio de la Junta y del Obispado ha podido resultar definitivo. Y es que a día de hoy la fachada de la iglesia del Mercado luce ya totalmente libre de todo objeto anclado en sus piedras. Incluso han sido retirados sendos metacrilatos que el mismo cura había ubicado en los dos laterales de la puerta principal, con los horarios y otras informaciones de utilidad de la iglesia. Y todo ello en espera de una nueva subvención pública que se encuentra en tramitación para acometer otras restauraciones de zonas aún dañadas del templo BIC, ahora en la calle Capilla, en la fachada noroeste.