La provincia de León acumula la mayor cifra de grandes incendios forestales de España en lo que va de verano
Las últimas semanas pasarán a la historia de España por la gravedad de los incendios forestales que ya han arrasado más de 180.000 hectáreas. Todo ello debido a la proliferación de los llamados grandes incendios forestales (aquellos de más de 500 hectáreas de superficie afectada por las llamas). Aunque el incendio de Burgohondo, en Ávila, ha batido los récords arrasando con 50.000 hectáreas, la provincia de León es, de todas las de España, la que más grandes incendios ha acumulado durante este verano: un total de seis.
Si hace unas semanas ILEÓN ya alertaba de que las hectáreas en León afectadas por las llamas hasta el 21 de junio 18 veces más que durante el mismo periodo del catastrófico año pasado, afectando a más de 3.000 hectáreas en total y registrando ya los dos primeros grandes incendios (Ribota de Sajambre y Congosto), pocos días después la provincia ha vivido una oleada de fuegos que han superado las 500 hectáreas de superficie. En tan solo nueve días desde ese cálculo que abarcaba el primer mes y medio de temporada de incendios, ya se han quemado otras 5.000 hectáreas.
Así, desde el 12 de junio (inicio de la temporada de peligro alto de incendios) el total de hectáreas afectadas por los incendios en la provincia de León superan las 8.000, mientras que en el mismo periodo del año 2025 (el peor año para la provincia leonesa en materia de incendios, aunque lo principal se quemó durante el mes de agosto) la superficie afectada fue de 432 hectáreas, sin ningún gran incendio. Así, la diferencia entre ambas fechas es nueve veces mayor en cuestión de superficie quemada entre el 12 de junio hasta el mes de julio.
La provincia con el mayor número de grandes incendios de España
En lo que va de verano, España ha registrado un total de 37 grandes incendios forestales. El mayor de todos ellos, por su nivel de desastre en muchos sentidos, ha sido el de Burgohondo, en la provincia de Ávila. Sin embargo, no hay una provincia que acumule tantos grandes incendios como la de León. Mientras que el resto de provincias afectadas registran una media de un fuego de más de 500 hectáreas en su territorio, en la provincia leonesa ya se acumula media docena, la mayoría de ellos concentrados en el mes de julio, salvo dos que se originaron a finales del mes de junio.
El peor de lo que va de temporada de riesgo alto de incendios tuvo su foco en Murias de Ponjos. Aunque la Junta de Castilla y León todavía no ha aportado una cifra de hectáreas calcinadas por este incendio, satélites como Copernicus calculan que el área máxima afectada supera las 2.000 hectáreas. Este fuego, iniciado el 22 de julio durante la realización de unos trabajos en el monte (que en ese momento estaban prohibidos por el riesgo de incendios), se encuentra estabilizado, por lo que la superficie podría variar ligeramente todavía. Le sigue el incendio de Veguellina (en Villafranca del Bierzo), que en apenas tres días ya ha quemado una superficie aproximada de 1.200 hectáreas (una cifra que, previsiblemente, aumentará a lo largo de los días). También se da por estabilizado el fuego desatado el 29 de julio y que ha quemado 1.000 hectáreas, además de hasta cuatro viviendas. Otro de los incendios que superaron las 500 hectáreas fue el de Castropodame, que se originó el 22 de julio por una negligencia y arrasó con más de 800 hectáreas (este sí se encuentra ya perimetrado por la Junta).
De esta forma, en apenas 9 días desde el último cálculo de hectáreas quemadas en la provincia de León, se han calcinado otras 5.000 aproximadamente (ya que de los últimos tres grandes incendios las cifras de hectáreas se corresponden con aproximaciones con el satélite Copernicus). La superficie quemada en León ya supera las 8.000 hectáreas en poco más de un mes y medio de temporada de riesgo de incendios.
Además, la cifra de incendios en territorio leonés que han alcanzado el nivel más alto de peligro se ha multiplicado exponencialmente en lo que va de temporada de incendios. Entre el 12 de junio y el 31 de julio la cifra de incendios que registraron un índice de Gravedad Potencial (IGR) 2 han sido un total de 10, mientras que en el mismo periodo del año 2025 tan solo uno llegó a esa gravedad en ese plazo.
Por otro lado, el principal motivo de inicio de incendios en lo que va de temporada en la provincia de León se vincula a los rayos: un total de 26 fuegos comenzaron tras las numerosas tormentas eléctricas secas que ha vivido la provincia estas últimas semanas (un 22% del total). Por otro lado, la Junta atribuye un 21% del total de incendios a una intención de provocarlos (25 del total). Además, un 12% comenzaron tras una negligencia o de forma accidental (11 del total).
Así, mientras que el año pasado se quemaron aproximadamente 135.000 hectáreas en tota la provincia de León, en lo que va de temporada de incendios la cifra ya supone un 6% de ese total en un mes y medio. Quedan dos meses de temporada de riesgo alto de incendios (en Castilla y León termina el 30 de abril) y falta por superar la prueba más dura: el mes de agosto que tantos malos recuerdos despierta entre los leoneses, especialmente aquellos que vivieron en primera persona los grandes incendios.