Joyas de León que aún esperan su corona como Patrimonio Mundial

Imagen viral de las letras de León instaladas ante la Catedral de León.

Nuria V. Martín

Mientras que el mundo avanza a pasos agigantados, hay joyas del pasado que se mantienen intactas, clamando el reconocimiento que merecen. León, una región cargada de historia y cultura, posee varios de estos elementos emblemáticos que podrían, y tal vez deberían, ser consideradas Patrimonio Mundial por la UNESCO.

La UNESCO (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization) es una organización especializada de las Naciones Unidas, creada el 16 de noviembre de 1945. Su misión principal es contribuir a la consolidación de la paz, la erradicación de la pobreza y fomentar la cooperación internacional en los campos de la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación. Así, busca el establecimiento de la paz a través de la promoción, difusión y defensa del saber científico y cultural de la humanidad

Por este motivo el Día Internacional del Patrimonio Mundial se celebra el 16 de noviembre. Efeméride que busca destacar la importancia del patrimonio cultural y natural a nivel mundial, así como la necesidad de su protección y conservación. El patrimonio hace referencia a lo que heredamos de generaciones anteriores y lo que dejamos a las generaciones futuras. Es una ocasión para conciencizar sobre la riqueza y diversidad de los sitios que tienen un valor universal excepcional, y la importancia de preservarlos para el beneficio de la humanidad.

Esta designación no es meramente simbólica; se trata de un reconocimiento que confiere protección y preservación a sitios que representan la historia, la cultura y la belleza natural de la humanidad. Para ostentar dicho título se deben cumplir una serie de requisitos y criterios :

  • Representatividad única: debe ser una muestra clara de la capacidad creativa de la humanidad.
  • Valores humanos y culturales: tiene que representar y reflejar valores humanos significativos y culturales de una determinada época.
  • Valor universal excepcional: tanto para lugares naturales como culturales, estos deben tener un valor universal excepcional que merezca ser preservado para las futuras generaciones.
  • Unicidad e irreemplazabilidad: los bienes culturales o naturales propuestos deben ser únicos e insustituibles, lo que significa que no pueden encontrarse equivalentes en ningún otro lugar del mundo.
  • Integridad y autenticidad: los bienes deben conservar su integridad y autenticidad, manteniendo sus características originales y no haber sido alterados de manera significativa.
  • Condiciones de salvaguarda: es crucial que existan medidas de gestión que garanticen la conservación y protección del bien en el futuro.
  • Exhaustividad en la propuesta: la candidatura para ser considerado Patrimonio Mundial debe ser exhaustiva, conteniendo toda la información relevante sobre el sitio o el objeto propuesto.
  • BIC: cada propuesta, previamente, debe ser considerada Bien de Interés Cultural.

Es importante mencionar que la UNESCO tiene un conjunto de criterios más detallados que son evaluados al momento de considerar las propuestas, y no todos los sitios que solicitan este estatus lo obtienen.

Las propuestas

El Real Colegiata de San Isidoro

Es una de las joyas románicas más representativas de España. Aquí, los muros hablan de historia, de reyes y de las raíces más profundas del Reino de León. Además de su valor arquitectónico, parte del complejo adosa directamente a la antigua muralla romana, confiriéndole una significativa relevancia histórica y cultural. Su museo resguarda el conjunto más amplio y mejor preservado de pinturas murales románicas en Europa, llevando al Panteón Real de San Isidoro a ser denominado la ‘Capilla Sixtina del Románico’. Este espacio exclusivo alberga el Tesoro de León, entre los que sobresale el Cáliz de doña Urraca, una pieza de orfebrería que integra dos fragmentos de ágata romana. Y como bien es sabido por los leoneses, estudios recientes sugieren que este cáliz podría haber sido utilizado por Cristo en la Última Cena, convirtiéndolo en el Santo Grial.

La Catedral

Aunque algunos pudieran argumentar que la Catedral de León ha sido modificada en varias ocasiones y por eso no puede ser Patrimonio Mundial, hay que recordar que incluso los diamantes más puros se tallan para brillar con mayor esplendor. Su impresionante rosetón y coloridas vitrinas son un ejemplo de un trabajo minucioso y de gran valor artístico, histórico y cultural. La Pulchra Leonina, es uno de los más sobresalientes ejemplares del estilo gótico en España.

Castillo de los templarios de Ponferrada

Una de las mayores fortificaciones templarias del mundo se alza majestuosamente en Ponferrada. Con su extensa muralla y torreones imponentes, el Castillo ha sido testigo de innumerables episodios históricos y batallas a lo largo de los siglos. Además de su relevancia histórica, el Castillo es también un punto de interés turístico en Ponferrada, recibiendo a numerosos visitantes que desean explorar su arquitectura y conocer más sobre los misterios de la Orden del Temple.

Las huellas de Gaudí en León

Curioso es que las edificaciones de Gaudí en Cataluña estén reconocidas como Patrimonio Mundial, pero las que dejó en León y Cantabria esperen aún su momento de gloria. Cada ladrillo de la Casa Botines y el Palacio Episcopal de Astorga susurra la genialidad del arquitecto. Es reseñable que el solar en el que se construyó el emblemático edificio de Botines mide 2.390,5 metros, lo que le aporta una capacidad de síntesis para no pasarse del espacio, pero manteniendo la esencia del arquitecto en cada adorno. El Palacio Episcopal de Astorga, por su parte, destaca por su diseño neogótico y fue una de las obras tempranas de Gaudí, siendo un testimonio de su evolución estilística y su capacidad para adaptarse a distintos contextos y requerimientos arquitectónicos

Caminos de Santiago de León

La UNESCO incluyó al Camino del Norte en este prestigioso listado en su conexión con la Ruta Jacobea hacia Santiago de Compostela, beneficiando a regiones como Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y La Rioja, pero aquellos que serpentean por León, como el Camino de San Salvador y el Camino Vadiniense, perdieron la oportunidad de aumentar su riqueza patrimonial con una extensión de 117 kilómetros. Esta omisión se debe a que la Junta de Castilla y León no los ha catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), un requisito esencial para ser considerado Patrimonio de la Humanidad. Recordemos que la provincia alberga una porción significativa del famoso Camino de Santiago, siendo el Camino Francés el más conocido que la atraviesa.

En total, hay más de 200 kilómetros del Camino en la provincia, divididos en diversas etapas basadas en la experiencia de generaciones anteriores de peregrinos. Y también está el recuperado ‘Camino Olvidado’, un trazado de los más importantes durante el siglo XII, que sigue la Cañada Real Leonesa Oriental, llevando a los peregrinos a través de paisajes montañosos y ricos en patrimonio.

Los pendones leoneses

Proponemos que se reconozcan como Patrimonio Cultural Inmaterial, que engloba las tradiciones orales y manifestaciones culturales no tangibles de una comunidad, para honrar la esencia y el espíritu de León. Son emblemas tradicionales que simbolizan la identidad de los pueblos y tierras de León, manteniendo viva la historia y cultura de esta región. Su origen se entrelaza con las creencias y costumbres de los astures, previas a la dominación romana. Aunque inicialmente su propósito era eminentemente popular, con el paso de los siglos, se asociaron con lo religioso, popularizándose su uso en romerías.

Algunos laureles

En lo que respecta al Reino de León, cuenta con seis patrimonios, lo que la coloca como la quinta Comunidad Autónoma en España con más sitios en esta lista. Dentro de sus patrimonios, la Provincia de León posee cuatro: Decreta de León, los hayedos de Cuesta Fría y Canal de Asotín, Las Médulas y se menciona el Camino de Santiago, pero ya sabemos que justo el tramo de León no cuenta con esa gracia. Por otro lado, si consideramos a todo el reino hay que mencionar a Salamanca, que tiene dos patrimonios: la ciudad viaja y el arte rupestre prehistórico del Valle del Coa y de Siega Verde.

El reconocimiento como Patrimonio Mundial es un homenaje a la riqueza y diversidad del pasado, asegurando que las generaciones futuras puedan apreciar y aprender de estos lugares invaluables. Para León, este reconocimiento no sólo sería un testimonio de su contribución cultural al mundo, sino también una oportunidad para impulsar el turismo y la economía local, llevando a más personas a experimentar y valorar sus joyas históricas. 

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