Setenta años del mes de febrero más frío conocido hasta hoy que dejó “metro y pico” de nieve en Valencia de Don Juan
Se cumplen setenta años del mes de febrero más frio en España durante el siglo XX. A nivel europeo y nacional hubo una sucesión de tres olas de frío a lo largo de febrero de 1956, con entradas de aire polar y ártico-siberiano.
La nieve caída y las grandes heladas persistentes, que se prolongaron hasta el mes de marzo, han hecho que la prensa y los estudios climatológicos posteriores lo recuerden como el “año de la nieve” en León y como el mes más frío del siglo XX en España y hasta la fecha presente.
Con la mayor nevada documentada en la provincia desde que hay registros, espesores de nieve que en algunas zonas alcanzaron varios metros por los acumulados del viento y una paralización de la vida cotidiana durante semanas. Carreteras intransitables, trenes paralizados. Incomunicación y aislamiento con territorios limítrofes (Palencia, Asturias y Galicia) durante varios días.
Se alcanzaron temperaturas extremas, que aún hoy y validada por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) está considerada la más fría registrada históricamente en España. Los -32ºC del lago Gento (2.140 m.) en el Pirineo leridano, el día 2 de febrero de 1956. En la prensa de la época se le denominaba lago Estagento (en catalán, estany Gento).
No obstante, el periódico del régimen Proa, en su edición del día 5 de febrero, recoge una noticia de agencias que sitúa en -50ºC la temperatura registrada en el lago Marboré (2.590m.), situado en las faldas del Monte Perdido en el Pirineo oscense. Este ultimo dato no homologado por Aemet . Como tampoco ha dado validez a los datos registrados en la estación meteorológica de la estación de Baqueira-Beret de -34,1ºC, ni a los -35,8ºC registrados por la estación meteorológica propiedad de Noremet situada en Vega de Liordes en Posada de Valdeón. Ambos registros de principios de enero de 2021 durante la borrasca Filomena.
Estas tres olas de frio de febrero de aquel año de 1956 asolaron Europa de norte a sur, provocando más de 828 muertos a causa del frio o sus consecuencias. En España, las zonas más afectadas durante las dos primeras olas fueron, de norte a sur, las del centro y este del territorio. La tercera ya afectó además de forma intensa también el oeste peninsular.
Casi todas las capitales de provincia registraron temperaturas bajo cero por las fuertes heladas, desde los -17ºC de Teruel a los - 10ºC de Madrid o León, y las temperaturas negativas de las capitales andaluzas como Málaga y Sevilla. Afectadas todas ellas por la nieve y las lluvias.
En la provincia de León
La hemeroteca del diario oficialista de la dictadura en la provincia leonesa, Proa, recoge las informaciones más próximas del panoram general de lo acontecido en nuestra provincia. Donde durante casi medio mes estuvieron suspendidas las comunicaciones por carretera con Asturias, algo menos de tiempo con Galicia, e incluso durante varios días con Castilla (Palencia y Valladolid).
Cuenta por ejemplo una crónica firmada por JA Berjón corresponsal en Valencia de Don Juan y publicada el día 28, los acontecimientos vividos en días anteriores con una nevada de un espesor superior al metro, que dejó aislada a la localidad. “Ninguno de nuestros más viejos vecinos han conocido en su vida nevada tal, pues raramente la nieve ha cuajado en nuestro pueblo y en esta ocasión ha subido su espesor en algunos sitios a un metro y más”, relata.
De mismo día es este relato: “se han restablecido las comunicaciones, también por carretera, con Palencia y Valladolid pudiendo llegarse hasta Madrid”.
Ya en un ámbito más local hace un repaso a las líneas de autobuses. “En cuanto a lo que a coches de línea se refiere, sigue quedando en Riaño el de Acebedo y en Puente Almuey el de Prioro. Salió el de Gradefes hasta su destino, y el de Valderas hasta el suyo. Así mismo los de Astorga, Benavente y Villafranca. Queda en Villamanín el de Cármenes y en los Barrios el de Villablino que va por Babia y en Riello el que tiene el mismo destino por Omaña”.
Eran las anotaciones de como poco a poco se iban recuperando la normalidad en las comunicaciones, también de ferrocarril, interrumpidas a tramos de días con Asturias y Galicia. El tren Hullero (luego conocido como Feve) llegaba también en ese final de mes hasta Bilbao, cuando llevaba semanas quedando varado en el estación de Villaverde como punto de fin de trayecto.
El día 18 se publicó una noticia firmada por Martínez, corresponsal en Villablino, en la que casi hace alarde del hábito y resistencia de sus convecinos a los rigores invernales. Relata así la situación: “ha caído la sexta nevada del invierno, que nos tiene incomunicados por carretera con León, Cangas de Narcea y Degaña; el frío, aunque intenso, no ha llegado a esas temperaturas polares, que nos anuncian por otras regiones españolas”.
Facilita el corresponsal los datos de temperaturas disponibles. “Nuestro observatorio meteorológico, situado en el Instituto Laboral, solo ha registrado la mínima de diez grados bajo cero; la mayor parte de las noches gélidas solo bajaba a seis bajo cero, y como los montañeses están acostumbrados a este clima, les parecían temperaturas confortables, paseando muchos sin abrigo ni gabardina”.
Finaliza con una previsión de la climatología que va a venir para los siguientes días, “los entendidos en cuestiones meteorológicas y la predicción cabañuelista anuncian otras seis nevadas, la mayor para la primera quincena de marzo”.