La Junta y León bendicen 480 nuevos pisos en torno a los depósitos de agua, entre la carretera Asturias y Eras de Renueva
Nace un nuevo 'barrio'. En realidad la prolongación de una amplia zona de más de 120.000 metros que lleva años siendo un descampado, estrangulando el crecimiento del norte de la ciudad de León.
Se trata de un amplio espacio que se ha diseñado para la construcción de 480 viviendas como máximo, con la obligación de que al menos la mitad de ellas sean de protección pública (VPO), y que supondrá una reordenación de calles en la amplia zona del entorno de los conocidos depósito de agua de la carretera de Asturias. El espacio, conocido como parte de Cantamilanos, se sitúa en concreto delimitado por la avenida de Asturias, la avenida Padre Isla y el barrio de Eras de Renueva y la Ronda Interior que las une.
El proyecto está promovido por la empresa Inversiones Inmobiliarias Canvives, compañía del grupo Aliseda Inmobiliaria, el mayor de España. Se trata de un conglomerado fundado con los activos tóxicos del Banco Popular de la mano del banco Santander y que acabó en manos del fondo de capital riesgo Blackstone, con un billón de dólares en activos, que se ha acabado convirtiendo discretamente en uno de los mayores 'caseros' de España.
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de León celebrada el pasado viernes 19 de febrero dio cuenta de la aprobación definitiva, por parte de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León, de la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para este sector, llamado oficialmente NC 06-01, según un diseño de Trígono Consultores, que corrige de manera ya definitiva la zona “para permitir un desarrollo acorde con los estándares actuales de calidad urbanística”, reza la tramitación.
Según el acuerdo de la Consejería que preside el leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones, este nuevo sector para viviendas y zonas verdes experimenta ajustes en su delimitación para adaptarse a la realidad física del terreno, en algunas zonas muy empinado, con cuestas de hasta el 30%. La superficie total pasa de los 118.040 metros cuadrados previstos inicialmente a 120.102 metros cuadrados.
Con este cambio también aumenta levemente el número de futuras viviendas, contemplándose ahora la construcción de un máximo de 480 viviendas, ocho más que en la ordenación anterior. La edificabilidad residencial se concentrará en la zona más favorable del sector, la más próxima a la avenida de Asturias, lo que permitirá compatibilizar la creación de nuevas viviendas con amplias áreas libres y dotaciones públicas, tras adaptarse los usos a la compleja orografía del terreno.
Mientras, Almansa se centra en ocio militar y no en vivienda social
En esta zona este , la parte más elevada y llana, se elevarán los edificios residenciales, con tipo de bloques de viviendas a un lado y a otro de una nueva calle que será la prolongación de la avenida de Oviedo, que a un lado tiene el colegio Maristas Champagnat y a otro el antiguo cuartel militar de Almansa. Curiosamente, este nuevo barrio será visible frente al cuartel del Ministerio de Defensa, desde hace décadas sin uso militar, pero que ya sólo se usa como espacio residencial y de ocio y recreo para militares en una pequeña parte de su superficie, permaneciendo la gran mayoría en situación de abandono.
A pesar de todo, el Ministerio sigue cercenando la posibilidad de que se construya allí vivienda nueva en el viejo recinto acuartelado, dos convenios que se firmaron con el Ayuntamiento de León en 2007 y 2009 para unas 400 viviendas sociales siendo ministro el leonés José Antonio Alonso y que todos los gobiernos posteriores han desechado.
En Cantamilanos, aparte de la zona de pisos, en la parte oeste, es decir, en la ladera del Cerro de Cantamilanos y aprovechando su enorme pendiente, el proyecto diseña una gran cuña verde continua de espacios libres y dotaciones públicas. El objetivo es convertir esta ladera en un gran parque urbano integrado, que actúe como pulmón verde y espacio de transición hacia el entorno natural.
Nueva red de calles y accesos adaptada al desnivel
Uno de los cambios más significativos respecto a planteamientos anteriores es la simplificación del trazado viario, que se rediseña para adaptarse mejor a la pendiente y favorecer mejor movilidad dentro del terreno. La mencionada prolongación de la avenida de Oviedo creará una calle en línea recta desde su tramo actual hasta conectar perpendicularmente con la avenida de Asturias. No obstante, el tramo más próximo a la avenida Padre Isla será exclusivamente peatonal, ya que existe un desnivel de unos 15 metros que impide el tráfico rodado.
Respecto al posible acceso desde y hacia la Ronda Interior, se eliminan dos accesos previstos inicialmente en zonas de gran pendiente, considerados inviables. En su lugar, se habilitará un nuevo carril de incorporación en la parte alta del sector, próximo a la rotonda de la avenida de Asturias. Y en la conexión norte-sur, el planeamiento garantiza la ejecución de un paso elevado sobre la Ronda Interior (calle Mártires de Somiedo) que conectará el nuevo sector con los barrios situados al norte de esta vía, para tratar de mejorar la permeabilidad urbana.
En las calles nuevas que nacerán, las vías interiores permitirán el aparcamiento adosado a la calzada, con el fin de generar un entorno menos agresivo y más integrado en el tejido urbano que los grandes ejes de circulación tradicionales, reza el documento.
Restos arqueológicos y ojo con los aviones
La documentación no esconde que en la zona prevista para el nuevo 'barrio' se encuentra en el entorno del antiguo acueducto que suministraba el agua al cuartel militar romano de la Legio VII. Por eso, cualquier intervención deberá contar con supervisión arqueológica y la realización de catas previas que garanticen que no se ve afectado lo que allí pudiera aparecer en la fase de obras.
Además, dado que la zona es un alto cerro respecto a los barrios como Eras, más a nivel del río Bernesga, también se ve condicionada por servidumbres aeronáuticas, ya que por la zona sobrevuelan aviones que maniobran para aterrizar o para despegar del aeropuerto civil de La Virgen del Camino y de su Base Aérea militar. Esta circunstancia puede llegar a afectar incluso a la instalación de grúas cuando las licencias municipales sean operativas y comiencen los trabajos, pero siempre previa autorización del Ministerio de Defensa.
El reciente acuerdo contempla además que para facilitar la tramitación y evitar actuaciones contradictorias con la nueva ordenación, se establece también una suspensión de licencias urbanísticas en la zona por un periodo máximo de dos años a partir de ahora.