'Proyecto Salvación': una fábula espacial

Ryan Gosling es el protagonista de 'Project Hail Mary', 'Proyecto Salvación' en España.

Antonio Boñar

Es este un filme que podría haber sido perfectamente firmado por Steven Spielberg. Y no solo porque la camaradería que surge entre este profesor de ciencias enviado al espacio para salvar la vida en la tierra y su rocoso colega alienígena evoca directamente a esa otra eterna (y tierna) historia de amistad entre Elliot y E.T.; sino y sobre todo por el diáfano sentido de la aventura con el que se cuentan estas peripecias espaciales donde finalmente triunfan la solidaridad, el sacrificio, el deber o la esperanza. Estamos ante una película de buenos sentimientos que demuestra que en estos tiempos cínicos también se puede (se debe) reivindicar esa atávica curiosidad que nos ha permitido salir de las cavernas y llegar a la Luna, esas loables intenciones que han hecho posible sostener una frágil convivencia entre nosotros. Esto último, ambiciones como la comunicación positiva o el trabajo en equipo, es algo que se proyecta en esta fábula espacial a seres de otros planetas, más concretamente a ese entrañable Rocky que coprotagoniza el filme y que luchará codo con codo con nuestro terrícola profesor para salvar sus respectivos mundos. 

Toda esa magia que atribuimos al cine esta contenida en Proyecto Salvación: una buena historia, aventuras, emoción, un héroe circunstancial, un mensaje potente que subraya la importancia de hacer lo correcto, unas imágenes y un sonido hipnóticos, un sentido del humor a prueba de diferencias y todo el público de la sala asistiendo al espectáculo con expresión bobalicona y media sonrisa esbozada. Básicamente en eso consiste el placer de ver películas, en dar rienda suelta a esa fascinación casi infantil que nos deja con la boca abierta durante el tiempo de metraje, en nutrir nuestra imaginación con infinitos relatos, en soñar despiertos. 

Proyecto Salvación es ciertamente audaz desde el momento en que no se toma demasiado en serio, desde su conciencia plena de ser un épico divertimento para todos los públicos. Y decir esto es decir casi todo, porque más allá de las carencias que cualquiera pueda encontrar en este filme, lo que es impepinable es su poder como herramienta cinematográfica, su fuerza visual y narrativa, sus hechuras de odisea clásica, su naturaleza optimista y su desinhibido sentido del humor.

Etiquetas
stats