Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Sobre este blog

El mundo y la Historia están repletas de cosas curiosas que a veces no son noticia, pero sí son realmente interesantes. ¿Sabías que un anaquel es una tabla horizontal a modo de estante? ¿Y que proviene del árabe hispánico manáqil, que significa 'banco' o 'soporte'? Un blog sorprendente donde os contaremos lo más sorprendente de cualquier asunto.

La ciudad astur-romana de Lancia a vista de dron

Jesús María López de Uribe

Sobre este blog

El mundo y la Historia están repletas de cosas curiosas que a veces no son noticia, pero sí son realmente interesantes. ¿Sabías que un anaquel es una tabla horizontal a modo de estante? ¿Y que proviene del árabe hispánico manáqil, que significa 'banco' o 'soporte'? Un blog sorprendente donde os contaremos lo más sorprendente de cualquier asunto.

No todos los días se puede conocer la historia a vuelo de pájaro, pero la tecnología avanza que es una barbaridad y a día de hoy ya es posible realizar uno con aparatos electrónicos que sorprenderían en modo Furia de Titanes a los habitantes de la ciudad astur-romana de Lancia.

Esto es lo que ha conseguido el historiador Alfonso Sánchez Pozo, que desde hace muchos años lleva adelante el proyecto de divulgación Astures.es, en el que muestra –como publicó en este artículo en su web 'Lancia, a vista de pájaro'– las ruinas romanas del yacimiento leonés gracias a un vuelo de un dron. El historiador lleva muchos años explicando lo que era este pueblo prerromano que vivía en los actuales territorios del Principado asturiano, la provincia de León, el norte de Zamora y Portugal y la comarca del Barco de Valdeorras al sur de Galicia. Un conglomerado de tribus más allá del río Esla que fueron –junto a los cántabros– los últimos territorios de Hispania en ser conquistados por el Imperio Romano dos siglos después de su llegada a la península ibérica.

Una titánica campaña en la que Augusto –movido por el interés personal de propaganda, y la dominación de las riquísimas minas auríferas de los astures– tuvo que utilizar desde el 29 al 16 antes de Cristo como poco siete legiones con sus correspondientes unidades auxiliares para derrotarlos. Es decir, más de setenta mil hombres porque las dos tribus eran tan correosas y no se dejaban vencer, que en el caso de los cántabros perdió un águila de legión treinta años antes que la archiconocida batalla de Teotoburgo en Germania.