La llamada de auxilio de las áreas de salud de Fabero y el Órbigo, epicentros de las quejas sanitarias en la provincia

Imagen de archivo de una manifestación por la Sanidad Pública en El Bierzo.

Elisabet Alba

Las zonas sanitarias de Fabero y Benavides de Órbigo se han convertido en las últimas semanas en los epicentros de las protestas sanitarias en la provincia de León. La falta de profesionales y una cada vez más larga espera para conseguir una cita con el médico de atención primaria o el pediatra han colmado la paciencia de los vecinos de los 14 municipios que aglutinan sus áreas de salud, que han salido a la calle a manifestarse por centenares.

En la cuenca minera berciana y en el Órbigo, los vecinos se han cansado de ver sus consultorios cerrados porque no hay médicos y tener que desplazarse al centro de salud de referencia, que en muchos casos está a más de 20 kilómetros por carreteras provinciales que suponen un desplazamiento en vehículo particular de hasta media hora, que puede llegar incluso a ser del doble desde algunos de sus pueblos, con condiciones meteorológicas 'normales'.

En una provincia envejecida como es León, con un entorno rural y de montaña, acometer estos desplazamientos en un caso en el que se necesita atención sanitaria dificulta y muchas veces imposibilita la atención a los usuarios. Es por eso que el sistema público de salud está dividido hasta ahora en áreas de salud con consultorios en los pequeños pueblos, para que sean los especialistas médicos quienes se acerquen a la población y no obligar a desplazarse a los usuarios.

No obstante, la Junta de Castilla y León lleva años tratando de modificar este programa de atención con la excusa de que no hay médicos suficientes, la dispersión de la población y el número más bajo de cartillas sanitarias que atienden los médicos rurales frente al volumen de cartillas que llevan los profesionales de grandes núcleos de población como podrían ser en la provincia León ciudad o los otros dos municipios grandes, Ponferrada y San Andrés del Rabanedo.

El conocido como Plan Aliste que ideó Ciudadanos cuando cogobernaba en la administración autonómica con el PP, que Alfonso Fernández Mañueco utilizó para romper el pacto, echar a los 'liberales' del poder de Castilla y León y convocar elecciones anticipadas, que ganó, para pasar a implementarlo de facto, sin tanto bombo y platillo que hiciera enfadar a los alcaldes.

Las alcaldesas de Fabero, Mari Paz Martínez, y Benavides de Órbigo, Esperanza Marcos, han venido reclamando a las Gerencias de Salud del Bierzo y León, a las que pertenecen, que les den las explicaciones pertinentes de la escasez de medios y las posibles soluciones con, hasta ahora, poca predisposición a reunirse con ellas. Por eso, ambas han capitaneado, junto a los alcaldes de los municipios a los que prestan servicio sanitario sus consultorios, numerosas protestas que han conseguido sacar a la calle a un millar de personas.

El área de Fabero, con solo cinco médicos de nueve

El área de salud de Fabero lleva semanas, años, quejándose por la falta de profesionales y servicios tanto en su centro de salud de referencia en la localidad minera como en los consultorios de los cuatro municipios que engloba junto a Vega de Espinareda, Peranzanes y Valle de Arcares (antes Candín).

En los últimos meses, sus alcaldes, de PSOE y PP, han hecho frente común para protestar en la calle, arropados por cientos de vecinos. Hace escasos días, los municipios emitieron un bando igual en el que anunciaban el envío de una 'última' carta a la gerencia sanitaria del Bierzo de la que dependen para que se reuniese con ellos, de lo contrario fletarían autobuses gratuitos para todos los vecinos que quisieran trasladar las movilizaciones a las puertas de la delegación territorial que la Junta de Castilla y León tiene en Ponferrada.

Según ha podido conocer este medio, la gerencia no solo ha recibido el ultimátum sino que se aviene a sentarse a dar una explicaciones que han negado hasta ahora y dar la oportunidad a los regidores bercianos de exigir soluciones. La reunión será el próximo martes día 14 de mayo a las 13 horas en el Hospital El Bierzo.

De las nueve plazas de médicos que hay en el área de salud de Fabero están cubiertas 5 y sin cubrir 4: una en Fabero, otra en Lillo, otra en Candín y otra en Peranzanes. “Iremos informando qué podemos sacar de esa reunión y decidiremos si continuamos con las medidas de presión”, ha valorado a ILEÓN la alcaldesa de Fabero, Mari Paz Martínez, que se queja de que “estamos peor que lo que proponían con el Plan Aliste. Siempre tenemos carencias”, sentenció.

El Órbigo recoge firmas

Las movilizaciones en el área de salud de Benavides de Órbigo se vienen sucediendo desde hace un lustro. En la última, medio millar de personas volvieron a exigir con pancartas la mejora de la atención: una UVI móvil las 24 horas del día, el servicio de Pediatría de lunes a domingo, rayos por la tardes para no colapsar las Urgencias de León, Traumatología tres días a la semana y que se abran los consultorios de los pueblos.

Los vecinos de la comarca rural más poblada de la provincia de León estuvieron acompañados también por los alcaldes socialistas y concejales de los municipios de la zona básica de salud que atiende a más de 14.000 cartillas, los de Villarejo de Órbigo, Hospital de Órbigo, Santa Marina del Rey, Llamas de la Ribera, Quintana del Castillo, Benavides de Órbigo, Cimanes del Tejar, Carrizo de la Ribera, Turcia y Villares de Órbigo.

Los regidores del Órbigo solicitaban, igual que sus homólogos bercianos, una reunión a la gerencia de Atención Primaria de León pidiendo expresamente que esta tuviese lugar en el centro de salud, “pero la respuesta fue que tenían mucho trabajo y era mejor que nos desplazásemos los alcaldes”. “Es incomprensible que nos tengamos que desplazar una docena de personas en vez de una, cuando consideramos que lo lógico es que la responsable compruebe in situ las deficiencias del centro y, de paso, escuche directamente las necesidades que tienen los profesionales sanitarios”, aseguró la regidora.

Además, durante la propuesta se recogieron más de 2.800 firmas para denunciar la precaria situación de su centro de salud de referencia. Las protestas, advierten los alcaldes, no pararán hasta que la situación sanitaria de la comarca mejore.

Etiquetas
stats