CSIF llama al boicot de las Unidades de Gestión Clínica

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ileon.com

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) recomienda a los profesionales no firmar ningún documento de adhesión o relacionado con las unidades de gestión clínica, “para no favorecer su implantación, ni avalar este nuevo sistema que quiere extender el SACYL a partir de enero de 2015. Una actuación que pone en peligro el modelo actual de sanidad pública, y que genera incertidumbre en los trabajadores, puesto que se prevé la posibilidad de perder la condición de empleado público estatutario en determinadas circunstancias”.

El presidente de CSI-F de Castilla y León, Carlos Hernando, ha expresado el rechazo de este sindicato independiente al modelo de unidad de gestión clínica propuesto por la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León (SACYL), después de que el Boletín Oficial de Castilla y León publicara el pasado viernes día 5 el decreto 57/2014, por el que se regula la constitución y funcionamiento de las unidades y áreas de gestión clínica.

CSI-F explica que, en la nueva normativa, “no queda reflejada expresamente la voluntariedad, ni la situación de los trabajadores que no quieran formar parte de las nuevas unidades de gestión clínica”.

El “amiguismo”

El modelo de Unidades de Gestión Clínica pretende la cuadratura del círculo, es decir, ahorrar y mejorar la atención sanitaria. Ni a los ciudadanos en general, ni específicamente a los profesionales sanitarios se les ha explicado el modelo que posterga el objetivo fundamental de la mejor asistencia sanitaria por el mayor ahorro posible. Los profesionales sanitarios deberán basar sus decisiones en criterios puramente económicos, ya que reducir pruebas diagnósticas, tratamientos y hospitalizaciones repercutirá directamente en los incentivos que recibe y en lo que es más importante, el mantenimiento de su puesto de trabajo.

La contratación dependerá únicamente de los directores de las Unidades de Gestión Clínica, desapareciendo los principios de igualdad, mérito y capacidad, por amiguismos y otros intereses alejados de los puramente sanitarios. Se contratará a los que menos gasten y el ahorro, que saldrá de la salud de los castellanos y leoneses, se repartirá entre los integrantes de estas unidades, e indudablemente, cuantos menos miembros las formen, más a repartir.

“Privatización encubierta y privilegiada”

La figura del director es elegida a dedo por la Administración, y tendrá plena potestad en la mayoría de condiciones laborales de sus subordinados, en el equipamiento y el material, sin control por parte de los sindicatos. El ciudadano recibirá la atención más barata posible, no la mejor.

El modelo no deja de ser una privatización encubierta y privilegiada de ciertos servicios de la sanidad pública. Los proyectos piloto desarrollados en las unidades de cardiología del Hospital Clinico de Valladolid y de Psiquiatria del Hospital de Zamora no han sido satisfactorias, eso sin hablar del Hospital de Burgos, que con su desmesurado gasto por su gestión privada ha sido motivo de investigación por parte de la Unión Europea.

“Estamos en contra de este modelo de unidades de gestión, porque se le puede aplicar la reforma del estatuto marco, pudiendo pasar a ser un ente con personalidad jurídica y su personal dejar de ser estatutario”, explica presidente autonómico del sector de Sanidad de CSI-F, Juan Carlos Gutiérrez, que insta a la Junta de Castilla y León a seguir manteniendo un diálogo “imprescindible” en este tema de las unidades de gestión clínica, para alcanzar un acuerdo necesario sobre ese modelo. Hasta ahora no ha habido una negociación real, incluso se había afirmado a CSI·F que este tema estaba aparcado, hemos comprobado que la Junta actúa por la vía del BOCyL. “Que no se engañen los profesionales” afirma Gutiérrez Rodilla, “El caramelo de los incentivos no está claro y menoscabará a la larga la profesionalidad y la imagen de la sociedad respecto de los profesionales sanitarios”. Lamenta también el Presidente regional del sector de Sanidad la doble cara de los sindicatos SATSE y CEMS con mensajes contrapuestos y contrarios a los intereses de todo el colectivo sanitario y de la sanidad pública.

El comité ejecutivo de Sanidad de Castilla y León de CSI-F se ha reafirmado en el rechazo a las unidades de gestión clínica, en la reunión celebrada este viernes, por lo que inicia una campaña informativa sobre los perjuicios de ese modelo que se quiere implantar, que afectan a los trabajadores y al propio servicio público.

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