Construidos los apartamentos turísticos junto a la Catedral de León que el Pleno aprobó impedir y expropiar

Arriba, el edificio de apartamentos turísticos ya construido, abajo el anterior que albergó el Restaurante Luisón.

Carlos J. Domínguez

Hace justo dos años que el Ayuntamiento de León, con mayoría de votos de la oposición imponiéndose al criterio del equipo de Gobierno del PSOE, aprobó la paralización, negociación e incluso expropiación del solar junto a la Catedral de León del histórico restaurante Luisón ubicado en la Plaza Puerta Obispo, anexo a la muralla, donde se comenzaban a construir apartamentos turísticos. El objetivo claro de Unión del Pueblo Leonés (UPL), Partido Popular (PP) y Vox era impedir cuanto antes esa construcción, a la que sin embargo meses antes todos los partidos habían otorgado una licencia previamente a que saltara una sonora polémica pública.

Pues bien: el nuevo edificio de apartamentos turísticos ya está completamente ejecutado en su estructura, a falta de pequeños remates interiores. Y de este modo vuelve a tapar la visión de la muralla de León y el lateral del Palacio Episcopal que la demolición del anterior inmueble había desvelado, y que Patrimonio de la Junta autorizó aunque obligando a dejar visible al menos desde el interior del nuevo inmueble.

El asunto ha vuelto hoy, un poco por casualidad, al Pleno del Ayuntamiento de la capital. En una respuesta al portavoz de UPL, Eduardo López Sendino, que se interesó por el estado de la situación y los motivos del incumplimiento flagrante de la moción aprobada por la oposición hace dos años, se volvió a desvelar la maraña administrativa a la que se ha aferrado el equipo de Gobierno socialista que dirige el alcalde en minoría, José Antonio Diez. Una maraña que ha permitido que la empresa ejecute casi totalmente las obras y pronto comience a funcionar el nuevo y controvertido establecimiento hostelero.

El portavoz socialista, Vicente Canuria, detalló en el Pleno los últimos, lentos y tímidos avances en la tramitación por la que el PSOE abogó para no bloquear la construcción, como le mandató el Pleno, aferrándose no a una actuación concreta en este caso sino a la complejísima revisión completa del Plan Especial de Ordenación, Mejora y Protección de la Ciudad Antigua para, a continuación, intentar modificar no sin menos complicación la totalidad del Plan del recinto Amurallado de la capital. Y es que, como argumentó de viva voz en su día el alcalde Diez tras la imposición de la oposición, a quienes censuró su “vena proteccionista” a posteriori, lo justo sería tratar por igual a todas las construcciones de viviendas adosadas a la muralla de la ciudad, incluyendo la totalidad de las de la contigua calle Serradores. E incluso en el resto de la ciudad.

De ahí que el equipo socialista mandatara al Instituto Leonés de Renovación Urbana y Vivienda (ILRUV) toda la tramitación, que depende también en última instancia de la Consejería de Cultura y de Patrimonio de la Junta de Castilla y León.

Canuria admitió hoy con un eufemismo que este camino administrativo interminable elegido es un “complejo expediente”, recordando además que los técnicos municipales y funcionarios tienen mucho más que hacer que esto en su día a día, “compaginándose con el resto de expedientes, proyectos, obras, direcciones de obras, licencias, planeamientos...” del día a día. Con todo ello, ahora se entiende cómo a la empresa le ha dado tiempo a construir por completo el edificio nuevo en Puerta Obispo, ajeno a las maniobras políticas municipales.

Aspecto ya final del nuevo edificio para apartamentos turísticos levantado en la Plaza Puerta Obispo de León.
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