León está hoy peor que antes de las grandes crisis: la provincia que más empresas pierde y con la tasa de actividad más baja

Gente jugando a los bolos leoneses.

Sara Lombas

18 de mayo de 2026 08:39 h

A nivel económico y demográfico, la provincia de León está peor que antes de la gran crisis de 2008. Así lo indican los documentos de 'España en cifras' publicados de forma anual por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en las que se hacen notables las desventajas de la provincia leonesa a nivel autonómico, no digamos ya estatal. Algunos de los factores más preocupantes, al margen de la ya conocida despoblación descontrolada, son la pérdida de tejido empresarial, una tasa de paro más alta que en el año 2007 y la tasa de actividad más baja.

León ha perdido casi uno de cada diez habitantes desde el inicio de la gran crisis económica de 2008. La provincia pasó de 497.387 habitantes en 2007 a una previsión de 448.030 para 2025, lo que supone una caída cercana al 10 %, solo superada en toda Castilla y León por Zamora. Mientras tanto, España ha seguido creciendo demográficamente y pasará de 45,2 millones de habitantes en 2007 a más de 49 millones en 2025, lo que acentúa el carácter regresivo de la evolución leonesa.

La pérdida de población ha ido acompañada de un acusado envejecimiento. La densidad demográfica ha bajado de 31,9 habitantes por kilómetro cuadrado en 2007 a apenas 28,8 previstos para 2025. Al mismo tiempo, la tasa de natalidad ha continuado desplomándose hasta situarse en 4,69 nacimientos por cada mil habitantes en 2024, la segunda más baja de toda Castilla y León, solo por detrás de Zamora. La mortalidad, en cambio, sigue creciendo y se sitúa ya muy por encima de la media nacional.

Uno de los elementos más llamativos de la evolución leonesa es el escaso peso de la población extranjera. Frente a los discursos de extrema derecha vinculados al llamado ‘gran reemplazo’, las cifras muestran que León continúa siendo una de las provincias con menor presencia de inmigración de toda la comunidad. El porcentaje de población extranjera ha pasado del 3 % en 2007 al 6,4 % previsto para 2025, todavía muy por debajo de la media autonómica del 7,7 % y lejos de provincias como Segovia, donde supera el 14 %. De hecho, León es la provincia de Castilla y León donde menos ha aumentado este indicador desde 2007.

León pierde empresas a un ritmo 24 veces superior a la media de España

En el plano económico, el PIB per cápita leonés ha aumentado en términos nominales, pasando de 18.350 euros en 2005 a más de 27.000 euros en las previsiones para 2023. Sin embargo, la provincia sigue por debajo de la media española en todos los periodos analizados. Además, buena parte de esa mejora estadística convive con una pérdida constante de población y actividad económica real, especialmente visible en el tejido empresarial y en el mercado laboral, lo que deja pocas esperanzas para el PIB leonés a futuro.

El deterioro empresarial es uno de los indicadores más severos de toda la serie histórica. León contaba con 33.563 empresas en 2007; diez años después habían bajado a 31.173 y las proyecciones para 2025 las sitúan en torno a 27.800. La provincia ha perdido más de 5.700 empresas desde el inicio de la crisis económica, la mayor caída absoluta de toda Castilla y León. En los 18 años analizados, la provincia ha perdido empresas a un ritmo 24 veces superior que la media nacional. El retroceso acumulado alcanza el 17,1 %, muy por encima de la media autonómica, situada en el 12,9 %.

La evolución del mercado laboral tampoco ha conseguido revertir la tendencia estructural de debilidad. La tasa de paro en el año 2024 en la provincia de León fue de 9,6%, por encima incluso de la del año 2007 (7,8%), previo a la gran crisis de 2008. En el año 2017 la tasa de paro aumenta hasta el 16,4%, lo que refleja que se ha ido reduciendo, pero sin llegar a cifras previas a la gran crisis. Aunque la tasa de paro leonesa llegó a ser inferior a la media española, al menos en el año 2017, esto se explica en gran medida por la escasa población activa (formada por aquella en disposición de trabajar).

León registra una de las tasas de actividad más bajas de España: apenas el 48,6 % en 2024, claramente por debajo del 59 % nacional. Esto significa que cada vez hay menos personas trabajando o buscando empleo, en una provincia marcada por el envejecimiento y la pérdida demográfica.

El conjunto de indicadores dibuja así una provincia en retroceso demográfico y económico sostenido desde hace casi dos décadas. Menos población, menos nacimientos, menos empresas y una actividad laboral cada vez más reducida conforman una tendencia que contrasta con la evolución nacional. Pese al aumento moderado de la inmigración, León continúa muy lejos de los niveles de población extranjera de otras provincias españolas, desmontando las teorías alarmistas sobre un supuesto reemplazo demográfico. Los datos del INE reflejan más bien una realidad marcada por la despoblación, el envejecimiento y la pérdida progresiva de tejido productivo.

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