Las mujeres de León entregan sus testimonios de violencia machista a Yoko Ono: la mayor exposición de la artista se despide de la ciudad

La obra 'Ascendiendo', parte de la exposición de Yoko Ono 'Insound and Instructure', en el Musac de León.

Sara Lombas

Cientos de ojos miran al visitante desde una pared del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (Musac), ubicado en León, acompañados de textos que relatan agresiones físicas a manos de sus parejas, acoso en la calle y en consultas médicas, agresiones sexuales por parte de quienes consideraron amigos o incluso familia, pero también de desconocidos. A pesar de que los testimonios se pueden leer en diferentes idiomas hablados en distintos puntos del mundo, todos los ojos tienen en común pertenecer a mujeres que han sufrido violencia machista y sus consecuencias. De la mano de Yoko Ono, cientos de mujeres han podido hablar en León (en algunos casos por primera vez) de estos episodios tan dolorosos que han sufrido por el simple hecho de ser mujeres. 

Lo han hecho tras el llamamiento de la artista y activista Yoko Ono, nacida en Tokio en 1933, para aportar sus historias a la obra ‘Ascendiendo’, que forma parte de la mayor exposición con obras de la artista que ha acogido España en una década y que se puede visitar hasta el domingo 17 de mayo en la ciudad de León. Ono pedía a mujeres de todas las edades a aportar “un testimonio de cualquier daño que hayáis sufrido solo por ser mujeres”. Además, solicitaba a las mujeres escribirlo “con vuestras propias palabras y con tanta franqueza como queráis”. Las condiciones eran simples: hacerlo desde el anonimato y aportando una fotografía en la que solo los ojos fuesen visibles. 

El mensaje se divulgó a través del museo y de diferentes asociaciones de la ciudad que colaboraron con el proyecto que, una vez abandone León, se verá enriquecido con los testimonios de las mujeres que han colaborado para que ‘Ascendiendo’ muestre sus historias allá donde la muestra pueda verse. Según el Musac, se consiguieron recopilar 150 testimonios para la exposición en León de la exposición ‘Yoko Ono. Insound and Instructure’; aunque no todos de ellos pertenecen a mujeres leonesas, una cifra que el Musac no aporta, sino que se refiere al total expuesto. Los testimonios redactados en León ya han sido entregados al museo y, aunque Ono abandone León, parte de su huella permanecerá siempre en la obra 'Ascendiendo'. Además, la exposición cuenta con una mesa en la que cualquier visitante puede coger una hoja y escribir su experiencia. Algunas se pueden leer mientras se visita la exposición, como el de una niña que lamenta que en el patio de su colegio los niños no permiten que las chicas jueguen a fútbol con sus compañeras, quienes, cuando lo consiguen, reciben insultos.

‘Ascendiendo’ (‘Arising’) fue concebida en el año 2013, fecha en la que se hizo el primer llamamiento por parte de Yoko Ono que se repitió en León: “Es una obra tardía en el contexto de su carrera, que sigue una lógica diferente a la mayor parte de obras en la exposición”, explica el director del Musac y comisario de la exposición, Álvaro Rodríguez Fominaya, que ha respondido a este medio a través de un cuestionario remitido, de acuerdo con su petición, por correo electrónico. 

“La obra tiene una naturaleza participativa y también emocional, ya que apela a la visibilización de la violencia contra las mujeres. Fue concebida como parte de la programación de la Bienal de Venecia y está vinculada a un período en el que el activismo cobra un mayor protagonismo para Yoko Ono. La obra la integran miles de testimonios, que se van sumando a medida que se realiza esta obra en distintos museos”, explica Rodríguez Fominaya. 

La exposición 'Ascendiendo', en León.

Para el director del museo y comisario de la exposición, sin embargo, el carácter feminista de esta obra pasa a un segundo plano: “Es evidente que la aportación de Yoko Ono va más allá de una lectura exclusivamente feminista. Su aportación principal es la redefinición de los medios y la aportación a un nuevo canon que ha significado la incorporación de la performance o el cine experimental al léxico contemporáneo. Obras como la performance ‘Pieza corte’ o ‘Fly’ (‘Mosca’) forman ya parte de los manuales de historia del arte”. El director del Musac (centro dependiente de la Junta de Castilla y León, donde aún se negocia un acuerdo de Gobierno entre PP y Vox) se limita a asegurar (preguntado por la uniformidad de las experiencias relatadas por mujeres), que: “Desgraciadamente, la violencia es algo universal y afecta a todos los seres humanos”. 

‘Ascendiendo’ no es la única obra de Ono que parte del feminismo y la visibilización de la violencia machista, ya que la exposición que acoge el Musac incluye diferentes creaciones que reafirman su interés por visibilizar esta lacra social que la propia artista ha sufrido en sus propias carnes (y es que muchos conocen a Yoko Ono solamente por su matrimonio con John Lennon y, algunos, incluso llegaron a responsabilizar a esta mujer de la ruptura de Los Beatles, creando en el imaginario popular la tan manida imagen de ‘mala mujer’).

En concreto, en León se puede ver el audiovisual ‘Mosca’, que representa a una mujer desnuda, inmóvil, sobre la que se posan estos molestos insectos. Un reflejo de su interés por los derechos de la mujer y de decisión sobre su propio cuerpo. También el corto 'Freedom', de los años 70, en el que Ono pugna por quitarse un sujetador; una clara alegoría a la lucha por la libertad sexual de las mujeres y antecesora del movimiento 'Free the nipple' (traducido como 'Libera el pezón', que cuestiona la censura de esta parte del cuerpo solo si pertenece a una mujer).

Las mujeres que aportan sus testimonios desde León 

Varias asociaciones leonesas se han hecho eco del llamamiento de Yoko Ono y han hecho llegar al Musac decenas de testimonios de mujeres que han acudido a ellas para contar, en algunos casos por primera vez, episodios de violencia que han sufrido. A la Fundación Isadora Duncan acudieron dos mujeres para contar sus historias. Ambas son mujeres migrantes y una de ellas ya había hablado de su experiencia con anterioridad en la Fundación; sin embargo, la segunda era la primera vez que lo hacía y fue necesario el apoyo y acompañamiento de Sandra Camacho, una de las trabajadoras que integran la Fundación. De hecho, una de ellas tuvo que abandonar su país natal debido al maltrato físico y psicológico que sufría, viéndose obligada a llegar a España sin sus dos hijas. 

“A ese trauma de violencia machista se suma el trauma de haber migrado, precisamente por eso mismo”, contextualiza Sandra quien valora de manera muy positiva iniciativas como la de Yoko Ono: “Es arte que invita a participar y es muy útil porque ayuda a cerrar un duelo, aunque es un dolor que nunca llega a desaparecer. Son procesos que ayudan mucho, también la visita, porque se sintieron muy liberadas”, explica la trabajadora de la Fundación. 

Los testimonios de las mujeres que forman la obra 'Ascendiendo', de Yoko Ono.

También la Asociación Leonesa Simone de Beauvoir ha conseguido aproximadamente una docena de testimonios: “Narran experiencias muy duras de violencia de género, pero también institucional y en la calle”, explica una de las trabajadoras de la Asociación. “Muchas veces son episodios que han sucedido hace muchos años y que, si lo normalizas, no consideras que es violencia”. En el caso de los testimonios recabados por la Asociación Simone de Beauvoir, la mayoría de ellos se dieron en el Centro de Atención Integral, por lo que las mujeres que participaron ya habían abordado este tema con anterioridad. 

A Adavas llegaron varios testimonios de forma directa como el de una mujer que sufrió una agresión durante una consulta médica o una mujer ya adulta que recuerda cómo, cuando era mucho más joven, un hombre desconocido realizó frotamientos contra su cuerpo mientras se encontraba en una actividad multitudinaria, por supuesto, sin consentimiento. 

Ejercicios como el que propone Yoko Ono para su ‘Ascendiendo’ unen a las mujeres de todo el mundo que pueden leer en estos testimonios experiencias similares a las suyas. Como si la artista hubiera recogido mensajes de botellas lanzadas por todo el globo siempre con algo en común; el dolor y las consecuencias de la violencia que sufren las mujeres por el simple hecho de serlo. Una reflexión que parecía que la sociedad había asumido y que, sin embargo, es más importante que nunca con el avance de ideologías de extrema derecha que calan especialmente entre los más jóvenes. Así lo demuestran los datos del Ministerio de Igualdad, en el que se refleja cómo los porcentajes de jóvenes (tanto mujeres como hombres) se definen como menos feministas y apoyan menos la igualdad de género. 

Como adelanto, Rodríguez Fominaya avanza que el sucesor de Yoko Ono en el Musac, a partir del otoño, será Michelangelo Pistoletto: “Plantea otro tipo de preguntas dentro del movimiento Arte Povera y desde Europa. Existen paralelismos que son reveladores, sobre todo en los momentos iniciales de los años 60 y que nos hablan de una creatividad sin límites”.

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