El historiador Ricardo Chao reconstruye cronológicamente la vida de la Reina Urraca I de León, la primera de Europa
El historiador Ricardo Chao, cuyo imprescindible manual de Historia de los Reyes de León (Rimpego, 2017) va por la quinta edición porque no deja de venderse, se suma al año de conmemoración del nonacentésimo aniversario de la muerte de la primera reina con mando total de la Europa Latina Cristiana Occidental con Historia de la reina Urraca (Rimpego, 2026), dentro de lo que sería la misma colección de la editorial leonesa en la que ya se han publicado libros sobre los demás reinos peninsulares hispánicos medievales, a excepción (todavía) de Portugal.
Este sábado lo presentará en la feria del libro de León a las 20 horas en el Salón de los Reyes del Ayuntamiento de San Marcelo en conversación con su editor Joaquín Alegre, explicando el proceso de redescubrir cronológicamente la vida de la hija de Alfonso VI y Constanza de Borgoña en sus primeros años de vida y reinado.Un trabajo que, según Chao, ha supuesto “muchas horas de una ardua labor de documentación, de consultar, cotejar y cruzar las crónicas contemporáneas, que son las que más he usado descartandolas crónicas a partir del siglo XIII, que son un despropósito total y absoluto contra Urraca”.
Urraca I de León fue la primera reina heredera reconocida por todo su pueblo y con capacidad de dirigir ejércitos de la historia medieval en los territorios bajo el cristianismo de Roma. Una mujer que, en principio, no era la que debería haber reinado si no fuera por la muerte de su hermanastro Sancho Alfónsez en la batalla de Uclés en 1108; pero que su padre tuvo que reconocer como plena heredera, aunque la nobleza le exigió casarse con un rey guerrero como Alfonso I de Aragón en su primer año de reinado, 1109. El enlace fue un desastre prácticamente desde el principio, con malos tratos del monarca de Aragón y Pamplona; deviniendo en una guerra abierta entre los dos cónyuges con batallas como las de Candeleda o Villadangos y acciones como secuestros en castillos que se cuentan de forma inconexa y no queda nada claro en qué parte de la línea temporal se produjeron.
Esto es lo que intenta corregir Ricardo Chao Prieto (León, 1975) en este nuevo acercamiento a la figura de la monarca leonesa –que se autotitulaba Rexa et Imperatrix tocius Hispaniae siempre poniendo la primacía de León en las monedas que acuñó, descubriéndose que la primera figura del león como animal heráldico la impulsó ella en un dinero acuñado en 1109 en la urbe legionense a la que se refiere la imagen numismática, adelantándose varios años a su hijo Alfonso VII– situando los hechos de su intensa vida en una narración cronológica para poder seguir su devenir vital y político.
“He usado la documentación de la época para conseguirlo, ya que lo que se contaba de ella antes de la separación definitiva con el rey aragonés era bastante confuso y no se sabía muy bien en qué año situar cada acontecimiento. Así que he trabajado tanto con documentos originales donde se puede localizar por donde andaba, tanto ella como su hijo Alfonso, como alguno de los otros protagonistas y en qué año. Pero sobre todo cotejando diplomas con los hechos narrados en dos de las crónicas coetáneas que hay de la época, la Historia Compostelana y la Primera Crónica Anónima de Sahagún”, apunta. En este enlace a su blog Corazón de León lo explica con sus propias palabras.
Aclarando confusiones con Raimundo y Enrique de Borgoña
Uno de los datos que más chocarán a los lectores es la adscripción de los dos borgoñones que llegaron al Reino de León de Alfonso VI y terminaron casándose con sus hijas, Raimundo de Borgoña con Urraca, y Enrique con Teresa (su hermanastra y a la vez progenitora de Alfonso Henriques, el primo del Emperador que se convertiría en el primer rey de Portugal).
Resulta que no eran familia directa, ni hermanos ni primos, como se creía hasta ahora. Según Chao: “Tuve que tirar un poco del hilo francés de todo el linaje y las relaciones familiares de que tiene Urraca por parte de su madre Costanza de Borgoña y de repente aparecieron aspectos que a lo mejor el público desconoce: como que Borgoña no es una, sino dos. Una cosa es el condado de Borgoña y otra es el ducado de Borgoña. Curioso, porque uno depende del rey de Francia y otro del Sacro Imperio Romano Germánico”.
Así, con mucho esfuerzo, ha conseguido desentrañar las relaciones de parentesco. “Raimundo de Borgoña será luego el primer marido de Urraca y siempre se dice y se sigue repitiendo (incluso las últimas obras por lo que he visto), que Enrique y Raimundo eran primos. Y para nada. Eran como mucho concuñados, que es casi como decir nada. Al parecer no tenían absolutamente nada que ver sanguíneamente, quiero decir. Había bastantes confusiones sobre el tema de ese linaje por parte de la madre Urraca, Costanza. Entonces, también ha sido un esfuerzo desentrañarlo, en el sentido de que a veces es un rompecabezas: tienes que revisar diplomática francesa y he llegado a tener hasta dolores de cabeza intentando tirar del hilo de todos esos linajes, tanto del condado como del ducado para saber de dónde venía uno u otro”.
El cometa del nacimiento de Alfonso VII en 1106 confirmado en China
Otro aspecto curioso, aprovechando que Chao es también un gran aficionado a la observación de los astros y miembro de la Asociación Leonesa de Astronomía, es que ha podido confirmar que cuando nació el hijo de Urraca y Raimundo de Borgoña, Alfonso, se produjo la visión de un gran cometa en el cielo. Algo que ha podido confirmar que se dató también en China en el año 1106.
“Hay una noticia en los Anales Toledanos de cuando nace Alfonso VII en 1106, por ahí por febrero, marzo de un cometa. Una estrella cuentada ponía en la crónica. Lo que viene a decir una estrella como hecha hecha cachos. Cuentada, como hecha de cuentas, como hecha como un collar. O sea, rota. Y entonces, bueno, como soy aficionado a la astronomía, consulté los catálogos de los astrólogos chinos que se publicaron en el siglo XIX y comprobé que, efectivamente, en las mismas fechas ellos también registran un un cometa que también les llamó mucho la atención porque decían que era una estrella rota. Con lo que coinciden los dos, a miles de kilómetros coinciden en dar la noticia, las mismas fechas y con la misma descripción”.
¿Pero una estrella rota? ¿Eso qué significa realmente?
Aunque parezca una cosa muy extraña, por la forma de llamarla cuentada (hecha como de cuentas rotas de un collar) no es nada raro. No es nada extraño, quiero decir. Aquí no hay que pensar en cosas raras: es simplemente un cometa que era especialmente brillante porque ya estaba cerca del sol, y que no soportó la atracción y acabó fragmentándose como tantas veces ha pasado y hemos podido ver por el telescopio. Es algo que pasa muy, muy a menudo. Y esto nos hace comprobar que Alfonso debió nacer a principios de 1106. Había dudas de si fue en 1105 o 1106, pero la crónica que dice 1106 añade ese apunte astronómico. Y con eso se puede datar con más precisión al ver que también lo detectaron en esas fechas en un lugar tan lejano como la China.
¿En qué te has basado para reconstruir cronológicamente la vida de la reina Urraca?
Pues fundamentalmente en la primera Crónica Anónima de Sahagún y en la Historia Compostelana, porque las dos dan a veces un nivel de detalle increíble. O sea, yo recomiendo leerlas porque es alucinante la profusión que dan de algunos acontecimientos. Pero claro, el problema es que no se preocupan mucho por la cronología y muchas veces no sabes ni siquiera de qué año están hablando exactamente. Entonces yo he intentado ponerlas de acuerdo como montando un puzzle, digamos, entre las dos y completando los huecos con los documentos que fueron emitiendo en distintos lugares en vida de la reina y adivinando dónde podía estar ella y dónde podía estar Alfonso I, su segundo marido. Entonces lo que más aporta este libro en el año de Urraca es el poner de acuerdo la cronología de los primeros años de su monarquía y también de sus conflictos con su esposo aragonés y, por fin, ex marido. Superando lo de siempre, que los demás libros se limitan a ver por ahí que que se juntaron y se separaron varias veces; pero claro, luego vas a los detalles y la cosa es bastante complicada y hasta ahora no se habían colocado todos los acontencimientos en la sagrada línea temporal para hacerse a una idea de qué ocurrió realmente en ese tempestuoso matrimonio regio.
¿Y qué decían de Alfonso de Aragón, como maltratador, las crónicas contemporáneas?
Pues muchas cosas. En la Crónica Anónima de Sahagún cuentan con mucho detalle cómo Alfonso robó una cruz que le había regalado un emperador bizantino a Alfonso VI. Que de la forma más descarada la cogió diciendo que la iba a adorar... y la abrazó y se la llevó para casa. Y así con todo. Ya te digo que dan una cantidad de detalles, las dos crónicas muy específicos. Y en el caso del maltrato que sufrió la reina, hasta terribles incluso.
¿Y qué hay entonces de los escritos posteriores a la vida de la reina? ¿Mentían mucho para desprestigiarla?
Pues los he descartado a partir del siglo XIII en adelante. Los leí un poco por por encima, pero me dí cuenta que no aportaban nada. Es más, al revés: dan datos antihistóricos y ya legendarios y totalmente absurdos. Como esa versión en una crónica castellana que dicen que Urraca murió cuando estaba robando los tesoros de San Isidoro. ¡Vamos! Eso es es sencillamente ridículo y absurdo; y da un poco el nivel de caricatura en la que convierten a Urraca más adelante. En todo caso eso lo hizo Alfonso, que se sabe que robó la patena del cáliz de la tía de la reina leonesa, la famosa doña Urraca de Zamora. Lo que he hecho es centrarme simplemente en lo que es la documentación más próxima en el tiempo a la monarca leonesa, preferentemente coetánea, y quizás hago alguna referencia así de refilón para desmentir algún bulo sobre ella. Pero es que además ya hay por ahí algún trabajo de fin de máster, el de Alejandro Colinas González que me parece que lo trata bastante a fondo, y, de hecho, lo he puesto en la bibliografía porque vale la mucho la pena.
¿Qué opinas de que los historiadores sigan llamando a Urraca reina de León y 'de Castilla', cuando deberían estar protocolariamente Galicia y Toledo por delante?
A ver. Cierto es que a veces en algún documento Urraca sí que al final enumera los territorios vicarios alguna vez, porque esa costumbre digamos que se empieza a fijar ya del todo en la época de Alfonso VII, la de su hijo. Y sí que alguna vez cita pues a 'León, Castilla y Galicia' o 'León, Galicia y Castilla' o 'León, Toledo y Castilla' o 'León, Toledo y Galicia', no siempre se intitula indicando que lo es de ese reino Castilla la verdad es que la suele menciona muy, muy pocas veces. Y de hecho, por ejemplo, en las monedas no la menciona nunca. Sólo menciona León y a Toledo. Y incluso en la especie de reparto que hace ahí concon su hijo Alfonso VII en la parte final de su reinado, pues también se habla de Galicia, y de Toledo, pero fíjate, no se habla jamás de Castilla en esos diplomas, porque en realidad era un reino nuevo que no tenía más de cincuenta años que era el menos importante del que era propietaria. Lo que creo que pasa ahí es que el problema es la hipertrofia que engrandece a Castilla, sobre todo a partir de 1230-1250 y que se convierte como la protagonista, opacando la importancia de León, de Toledo y de Galicia como si se las comiera al convertirse en un agujero negro de la historiografía española, un protagonismo excesivo de Castilla a partir del siglo XIII y XIVq ue atrae toda la historia y la cambia a su color, vamos a decirlo así. Y entonces ya se aplica lo de Castilla y castellano a todo lo anterior y es un borrado prácticamente sistemático del Reino de León.
¿Pero si la documentación indica que casi nunca se refirió a ese nuevo reino que tantos dolores de cabeza dio a su padre Alfonso VI, por qué se empeñan los historiadores en nombrarlo siempre obviando que el patrimonial y principal era León, Toledo el visigótico y Galicia tenía rancio abolengo al haber nacido a la vez que el legionense aunque estuviera supeditado a él?
Ya digo que eso es más del presentismo de la época ya de Fernando III (que era tercero por León, ya que era el primero de Castilla) y de Alfonso X (que en su propia crónica se denomina a sí mismo el onceno), que deciden contar la historia como la están haciendo ellos en ese momento. Y entonces es eso: una reinterpretación y reelaboración total y absoluta en favor de Castilla. Y no sólo opacan a Urraca, sino que los principales reyes leoneses, Alfonso VI y tal pasan a ser reyes de Castilla y se quedan tan anchos. Y así ha llegado hasta nosotros y se ha hecho tradición en la Academia universitaria y es muy difícil corregirlo aunque sea incorrecto.
¿Y qué opinas de que la academia, los historiadores profesionales y los profesores universitarios no corrijan eso y eliminen el inadecuado 'de Castilla' si la estadística en sus intitulaciones indica que es completamente residual?
Pues, hombre, que deberían hacerlo, ¿no? Yo pienso que ya en realidad se está quedando como algo muy, muy anticuado, porque la gente se va ya dando cuenta. Yo siempre pongo el ejemplo de la Wikipedia, que costó dios y ayuda que pusieran como leoneses a Fernando I, Alfonso VI, Urraca y Alfonso VII. Y que tras mucho batallar, cuando pensaba que no iba a ser posible, de la noche al día concedieron que tenía que ser así y lo cambiaron hasta Fernando III. Que a partir de ahí, ya se quedó de Castilla, aunque fuera también de León, pero fue todo un logro que no esperaba. Y salió de ellos tras unas discusiones tremendas que creía que tenía perdidas. Y últimamente observo que cada vez hay más historiadores que la llaman sólo de León, que es lo que tendría que ser porque ella se consideraba la monarca legionense, lo que le daba el título de Imperatrix como Reina de Hispania.
¿Y el nombre de Urraca, de dónde sale? ¿Tiene que ver con el oro, la Áurea, por ser una mujer de alta alcurnia o con la palabra latina que comparte con el pájaro?
No. No tiene que ver con lo de la relacíón con el oro, lo dorado. Lo comento también en libro el tema del origen del nombre. Realmente el que más lo estudió fue Corominas en su diccionario etimológico. Yo pongo pongo todas las teorías que hay, pero la única conclusión que saca este hombre es que es un nombre posiblemente prerromano y que no podemos arriesgar ningún significado. Y respecto al gusto porque tenga más que ver con lo dorado, con el oro, con la riqueza de una reina, tampoco lo tengo nada claro. Hablando con Fernando Valbuena, que es filólogo y profesor, me dijo que todas esas hipótesis: la vasca, la germánica y la latina, son muy bonitas; pero que son todas imposibles con la fonética y por derivación. Vamos, que por toda una serie de cosas que me estuvo contando que él estima que ninguna de ellas es válida 100% y que al final científicamente lo que hay que asumir que no sabemos lo que significa; y que posiblemente sea un nombre de origen prerromano y ya está.
¿Y qué opinión tienes del misógino apelativo de 'La Temeraria'? ¿Alguien sabe de dónde ha salido? Porque no se encuentra en ninguna crónica...
Debió ser una ocurrencia de alguien que ha trascendido. Incluso para la novela de Isabel San Sebastián. Pero no sé de dónde pudo salir. Pero sí recuerdo que no hace demasiado busqué cuándo aparecía por primera vez ese sobrenombre y recuerdo que no era hace mucho. Desde luego en las crónicas no aparece. De hecho casi me parece recordar, algo que me sorprendió bastante, que era la cercanía en el tiempo, en que comenzó a aparecer este epíteto. O sea, que probablemente es un apelativo que le han puesto en el siglo XXI bastante erróneo. Y coincido con mucha gente en que ese apelativo disgusta. No solo es que no me guste, es que me disgusta porque actuar con temeridad es algo muy, muy negativo. Nada tiene que ver con la valentía. Sé que en ILEÓN apostáis por resignificarla como La Indomable, pero yo por ejemplo le lancé a la editorial definirla como La Reina Guerrera o alguna cosa así, porque realmente –y es una cosa que también destaco en el libro–, en las crónicas destacan ese papel de guerrera: de como deja de vivir en en castillos y palacios y empieza a vivir en tiendas de campaña dirigiendo ejércitos. Y no sólo cuando tiene los problemas y la guerra con su marido aragonés, sino que se comenta incluso antes de ser reina. Cuando muere su medio hermano, Sancho, el hijo varón que tenía Alfonso VI, cuentan como ella y el obispo Jerónimo dirigiendo una tropa fueron allí al rescate de los supervivientes del desastre de Uclés y a recoger el cadáverde su medio hermano. Y lo pone la crónica taxativamente. O sea, dirigiendo las tropas los dos. Está clarísimo que La Temeraria es un epíteto machista y muy injusto con ella que debería ser abandonado por falta de historicidad y pertinencia para una mujer como demostró que fue ella.
La entrevista va terminando y Chao va comentando alguna cosa más que le resulta muy notorio de su figura y también de este 900.º aniversario de la muerte de Urraca I de León (nacida en 1080 y reina de 1109 a 1126). Ante la pregunta de si cree que Urraca va a entrar este año en la cabeza de la gente como un gran personaje de la Hispamia medieval –o si será, por ser leonesa, un pasaje más de la Historia en España que se volverá a olvidar–, cree que sí parece que pueda sostenerse en el tiempo su figura. “Todo apunta a que sí”. Y en la conversación se indica que quizás León ha tenido por primera vez prepondernancia en el mensaje nacional actual sobre Castilla debido a ella. “Parece que este año está siendo el de la Urraca Manía, y eso está bien teniendo en cuenta que es una mujer que batalló con todo y contra todos para dejar su reino mejor incluso de lo que estaba a su hijo teniendo en cuenta la amenaza de los almorávides”, termina reconociéndole su gran mérito a la primera reina privativa de la Europa Cristiana Occidental el biógrafo más actual de los reyes leoneses.