La lengua y literatura leonesa vuelven a ser protagonistas en las jornadas 'Calechos d’hibiernu'

Imagen de archivo.

Redacción ILEÓN

La lengua y la literatura leonesas son el eje de la nueva edición de ‘Calechos d’hibiernu’, jornadas que regresan a León organizadas por la Asociación Cultural Faceira y la Concejalía de Acción y Promoción Cultural del Ayuntamiento de León, bajo la dirección de José Ignacio Suárez García. ‘Colechos d’hibiernu’ se celebrarán todos los viernes de febrero en el Palacio del Conde Luna, a las 19.30 horas.

El eje temático de esta nueva edición de ‘Calechos d’hibiernu’ es el asturleonés en la región leonesa y su literatura, asuntos que se abordarán desde distintas perspectivas en las tres primeras ponencias programadas. Una velada músico literaria cerrará este ciclo cultural, un homenaje a Juan Bello, uno de los escritores más universales de esta lengua fallecido recientemente y que se definía como ‘asturleonés’.

El ‘calecho’ era, y aún sigue siendo, una reunión característica de los pueblos de la montaña noroccidental leonesa, concretamente en las comarcas de Ribas de Sil, Laciana, Babia, Omaña, Luna, Ordás y El Bierzo, zona esta última donde se conoce con también con el nombre de ‘caleyu’. A última hora de la tarde, se juntaban varios vecinos y/o familiares en la calle –si el tiempo lo permitía– o en la cocina de uno de ellos, con el propósito de pasar un buen rato antes de cenar en las largas tardes de invierno, estación en la que había menos que hacer que en otras épocas del año. Parece ser que tanto la práctica como el término tienen su origen en las reuniones que se hacían antiguamente para distribuir los turnos de mantenimiento, cebado y guarda de las trampas para lobos, llamadas calechos, así como determinar otros pormenores relativos a ellas.

El calecho era esencialmente una tertulia en la cual se comunicaban las novedades de la vida diaria, aunque también podía jugarse a las cartas y contarse historias amenas, cuentos y acertijos, estos últimos dedicados especialmente a los más pequeños. También era el momento en el que se acordaba dónde se juntarían por la noche para el filandón, pero, a diferencia de este, en el calechu no se solía trabajar y, por tanto, tenía un carácter eminentemente lúdico, de ahí el protagonismo de la gente joven en muchos casos. Pero además de distraer, el calechu asumía a veces una vertiente pedagógica, ya que era aprovechado por los padres para enseñar a los hijos cosas de la escuela.

Con la celebración de ‘Calechos d’hibiernu’, la Asociación Cultural Faceira y la Concejalía de Acción y Promoción Cultural del Ayuntamiento de León no solo rinden homenaje a esta costumbre, sino que intentando aunar entretenimiento y educación, tratan de poner en valor y difundir una parte del enorme patrimonio cultural leonés a través de tres conferencias y una velada músico literaria con el siguiente programa:

Programa 'Calechos de invierno' de 2026.
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