Reabren la investigación sobre dos niñas desaparecidas en Palencia en los años 90

Manifestación 8M en León

Alba Camazón / eldiarioCyL

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Cervera de Pisuerga de Palencia ha acordado reabrir las investigaciones por la desaparición en 1992 en Cantabria de las vecinas de la localidad palentina de Aguilar de Campoo Virginia Guerrero Espejo y Manuela Torres Bouggefa, según informa la Agencia ICAL.

Así lo ha acordado la juez de dicho juzgado en un auto dictado con fecha 21 de junio, según confirmaron el Gabinete de Prensa del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León a elDiario.es.

El auto por el que se han retomado las pesquisas se ha acompañado de otras diligencias, como un mandamiento para verificar la versión de esa testigo y para la identificación de posibles sospechosos que tuvieran relación con lo ocurrido, todo ello en el marco de la investigación reabierta y que continúa su curso. El 29 de julio pasado la juez emitió una providencia en la que remite a la Guardia Civil todos los datos recabados e insta a esta institución a seguir investigando.

Las dos niñas de Aguilar fueron vistas por última vez el 23 de abril de 1992 cuando se trasladaron desde la localidad palentina hasta Reinosa (Cantabria) en tren, tras lo que fueron vistas haciendo auto stop para volver a casa, nunca más se supo de ellas. Tenían 13 y 14 años.

Programa de televisión

La reapertura del caso se ha decidido por una nueva línea de investigación surgida a raíz de la difusión, el pasado mes de febrero, de un reportaje en el programa de televisión 'Viva la Vida' recordando esta desaparición y solicitando también la colaboración ciudadana. Hace dos días, el subdelegado del Gobierno en Palencia negó que la pista de una espectadora provocara la reapertura del caso.

Según ha explicado el criminólogo Ramón Chipirrás, del Despacho Balfagón & Chipirrás, despacho criminológico jurídico que representa a la familia de las niñas, a partir de esa noticia se produjo una llamada de una mujer a la que, un año antes de la desaparición de Virginia y Manuela, había sucedido algo parecido, también cuando hacía auto stop en compañía de una amiga con la que regresaba de unas fiestas.

Sin embargo, en aquella ocasión ambas lograron escapar del vehículo -de las mismas características en el que al parecer se subieron Virginia y Manuela cuando fueron vistas por última vez-, aunque no denunciaron nada porque al igual que las menores de Aguilar habían salido de casa sin el permiso de sus padres. Según explica Chipirrás a este periódico, esta mujer no denunció en su día por las posibles represalias por parte de su padres.

Ahora, casi tres décadas después de lo ocurrido y tras ver el citado programa de televisión, esa mujer ha decidido denunciar los hechos ante la Guardia Civil y se ha acordado así la reapertura de las actuaciones judiciales.

Mandíbula hallada en el Embalse del Ebro

En 2018, el hallazgo de una mandíbula humana en el embalse del Ebro llevó a pensar que pudiera pertenecer a una de las dos jóvenes, si bien el cotejo del ADN con la base del programa 'Fénix' de personas desaparecidas no ofreció ningún resultado.

La localización de dicha pieza ósea se produjo el 12 de octubre de 2018 en la orilla del embalse del Ebro, término municipal de Campoo de Yuso. Se hicieron cargo de la investigación especialistas de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Cantabria.

En las proximidades del lugar donde fue hallada la mandíbula se encuentra un antiguo cementerio, que, si bien habitualmente está cubierto por el agua, con el episodio de sequía del verano anterior quedó al descubierto.

En este sentido, una de las hipótesis de trabajo era que dicho resto procediera del mencionado campo santo, aunque no se descartaron otras posibilidades, como que pudiera pertenecer a una de las dos niñas de Aguilar de Campoo que desaparecieron en Reinosa hace 25 años, por lo que comenzaron todas las acciones pertinentes para averiguar la procedencia de la misma.

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