La 'megapasarela' del Bernesga que amenazaba 26 árboles en el río de León queda desierta por segunda vez
Parece estar gafado el proyecto de una nueva y moderna pasarela sobre el río Bernesga en León capital, una iniciativa desde hace años de Unión del Pueblo Leonés (UPL) y que se ha empeñado en ejecutar el equipo de Gobierno socialista en minoría para mantener el crucial apoyo leonesista en numerosos asuntos municipales. Y eso a pesar de algunos detalles controvertidos como que el diseño elegido conllevaría talar hasta 26 árboles de las márgenes fluviales urbanas de la capital, tanto en el Paseo de La Condesa como en el de Salamanca.
Hace mes y medio que se anunció a bombo y platillo el moderno diseño de este nuevo paso sobre el cauce fluvial, así como la novedad de que no sería el Consistorio leonés sino la empresa pública de la Junta de Castilla y León, Somacyl, la que pilotaría la ejecución de la 'megapasarela', con una inversión muy elevada, cuantificada en dos millones de euros.
Con una gran puesta en escena, se detalló entonces que la pasarela, muy cercana al Puente de Los Leones, sería una infraestructura en forma de S, de 92 metros de longitud y cinco metros de ancho, un diseño calificado como “singular” y “con alma”, con acristalado lateral y en buena parte cubierto con una pérgola.
El 'dibujo' había sido ejecutado por la unión temporal de empresas (UTE) formada por la firma leonesa Trabajos Obra Civil Ingeniería y la madrileña ATP Ingeniería, con un coste de 100.000 euros de licitación en la pasada primavera. Aquella contratación ponía fin al primer y serio escollo de la iniciativa muy personal del portavoz leonesista, Eduardo López Sendino, asumida por el equipo de Gobierno que preside el alcalde José Antonio Diez. Y es que se trataba del segundo intento de sacar adelante el proyecto, porque en la licitación original no se había presentado ninguna empresa interesada en concurrir. Bien es cierto, como se supo después, que aquel intento del año 2024 adolecía de condiciones mal definidas y numerosos errores técnicos.
Ahora, ya con proyecto diseñado, vuelve a ocurrir por segunda vez que a ninguna empresa le ha interesado presentarse al concurso para ponerse manos a la obra y ejecutar la controvertida pasarela. El proceso que el Ayuntamiento puso en manos de Somacyl (Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León SA) ha concluido con la declaración de licitación desierta una vez concluidos los plazos para el contrato llamado 'Contratación de las obras de construcción de nueva pasarela peatonal sobre el río Bernesga de conexión entre el Paseo de Salamanca y Paseo de La Condesa en León“.
Nadie interesado por el contrato de obras
La nueva 'espantada' de empresas se pudo comprobar cuando el lunes de esta semana, el 2 de febrero, se procedió en la mesa de contratación en Valladolid a la apertura de sobres de las ofertas económicas, que partían de 1.998.861,44 euros de licitación exactamente. Se certificó que estaba vacío. Los consejeros delegados de Somacyl, Javier Gómez Martínez y José Manuel Jiménez Blánquez, tuvieron que corroborar por escrito que ese era el motivo de que la licitación haya quedado desierta.
A partir de ahora, el Ayuntamiento leonés y la empresa pública que preside el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, han de decidir el siguiente paso. Y eso en medio de una precampaña electoral de los próximos comicios autonómicos del 15 de marzo, en los que llama mucho la atención la reciente proximidad del alcalde del PSOE con el criticado consejero, que se acaba de caer de las listas del PP a causa de esas críticas.
El camino posible en un futuro inmediato es doble: Por un lado podría optarse por, como ya ocurrió con la contratación de elaboración del proyecto, bordear los trámites para la adjudicación directa de los trabajos, o por el contrario plantearse ahora sí desistir de poner en marcha el proyecto.
Por si faltaba algo, talar árboles
Sobre la 'macropasarela' pesa la crítica del Grupo Municipal del Partido Popular (PP) en el Ayuntamiento de León, que fue el que alertó y censuró que para construir este nuevo puente para peatones y bicis se tuvieran que talar los 26 ejemplares adultos de árboles ahora existentes. Una acción que el portavoz municipal, David Fernández, consideró “un ejemplo más del urbanismo de arena y hormigón” del Gobierno municipal de José Antonio Diez.
A propósito de esta crítica, el equipo de Gobierno se limitó a responder a través de la agencia EFE que “se van a reubicar todos los árboles que sea posible y, en caso de que no lo sea porque presenten alguna enfermedad, se sustituirán por otro ejemplar de las mismas características”. Y a mayores, “una vez realizada la obra se van a plantar en el entorno de la pasarela veinte árboles y doscientas unidades arbustivas”.