La Junta se otorga a sí misma el 'ok' ambiental para la pasarela, ruta y embarcadero de Anciles en el pantano de Riaño
La Junta de Castilla y León se ha dado luz verde a sí misma al autorizar ambientalmente el proyecto de nuevas y muy llamativas infraestructuras turísticas en el entorno del embalse de Riaño. Un proyecto que ahora bendice la Consejería de Medio Ambiente y que impulsa la Fundación Patrimonio Natural que forma parte de esa misma Consejería, por un importe de 3,6 millones de euros de inversión -de fondos mineros- y un amplio debate sobre la idoneidad de infraestructuras como un puente colgante de cerca de 250 metros sobre el embalse o la construcción de una ruta peatonal de seis kilómetros con miradores. Los detalles del proyecto fueron desvelados el pasado mes de noviembre por ILEÓN.
La declaración de impacto ambiental favorable, firmada por el consejero leonés Juan Carlos Suárez‑Quiñones, se publica hoy en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL), concluye que la actuación es compatible con los valores de los espacios protegidos sobre los que se asienta, siempre que se cumpla un amplio paquete de medidas preventivas y correctoras, ya que admite que se trata de un emplazamiento con algunas de las más altas protecciones ambientales de la provincia.
El proyecto plantea la creación de un recorrido peatonal de seis kilómetros que partirá del aparcamiento de la N‑621, a un kilómetro del pueblo del nuevo Riaño, y permitirá acceder al valle de Anciles a través de una sucesión de sendas nuevas y acondicionadas, con tramos incluso adosados a las paredes calizas del embalse con estructuras metálicas.
Llamativos detalles
Entre los elementos más singulares destacan una pasarela metálica de unos 300 metros de longitud, integrada en la roca, y un puente colgante de 250 metros de longitud cimentado a más de 25 metros sobre el nivel del agua, lo que garantizará el paso de embarcaciones de mástil.
La actuación incluye también una escalera metálica de 85 metros, un mirador a 1.230 metros de altitud y la construcción de un nuevo embarcadero flotante que permitirá enlazar la ruta con trayectos en barco por los conocidos como 'Fiordos leoneses', uno de los recursos que están convirtiendo a la zona en una zona de resurgir turístico.
Tal y como refleja la evaluación ambiental, la totalidad de toda la infraestructura diseñada por la unión temporal de empresas (UTE) catalana formada por Solutioma SL, de Lleida, y Construcciones Rubau SA, de una localidad de Girona -única que se presentó al concurso- se localiza dentro del Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre y del espacio Red Natura 2000 ZEC/ZEPA Picos de Europa en Castilla y León.
Pese a esta coincidencia territorial, el informe de la Dirección General de Patrimonio Natural concluye que las actuaciones no causarán perjuicio a la integridad de los espacios protegidos, siempre que se respeten las condiciones incluidas en la declaración, que en algunos casos se detalla.
El análisis descarta asimismo impactos relevantes sobre el Plan de Recuperación del oso pardo y sobre las zonas de protección del urogallo, ya que se indica que las áreas críticas de ambas especies, con alta protección, se sitúan “bastante alejadas” de la intervención.
También se identificaron taxones de flora catalogada, como Inula langeana y Santolina semidentata, cuya protección queda garantizada mediante medidas específicas de supervisión y delimitación previa al inicio de obras, recoge Efe.
Sólo una alegación, rechazada
El expediente se sometió a información pública en junio de 2025 y, pese a generar un debate intenso en la zona, recibió alegaciones únicamente del Grupo para la Defensa y Estudio de la Montaña Oriental Leonesa (Gedemol), que cuestionó la viabilidad ambiental del proyecto y solicitó una declaración desfavorable.
Sin embargo, la Junta consideró que el estudio de impacto ambiental y la documentación complementaria aportada por el promotor responden adecuadamente a las objeciones planteadas y no justifican una reevaluación completa, al no implicar cambios sustanciales en los efectos previstos, recoge el Boletín.
CHD advierte de un embarcadero en zona de crecida
Además de esta alegación, como es habitual, se consultó a múltiples administraciones e instituciones, entre ellas la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), que advirtió de que parte de las infraestructuras se ubican en zona de policía del embalse y en la cota de máxima crecida, lo que exige autorizaciones específicas y condicionantes adicionales para evitar afecciones al dominio público hidráulico. CHD específicamente se desvincula de la responsabilidad por este y otros motivos.
El documento final incorpora un conjunto extenso de medidas que regulan todas las fases del proyecto. Durante la construcción se establecen restricciones temporales estrictas para evitar molestias en periodos de nidificación de aves rupícolas y se prohíbe el uso de maquinaria en determinadas fechas y radios de influencia.
También se fijan criterios de integración paisajística que obligan a emplear colores apagados y materiales no reflectantes en plataformas, barandillas numerosas escaleras.
Como marca la legislación, la declaración tendrá una vigencia de cuatro años: si en ese plazo no comienzan los trabajos, quedará sin efecto salvo prórroga expresa solicitada por la Fundación Patrimonio Natural.