Desde por lo menos el año 2012, la comarca leonesa de Babia exige a la Junta de Castilla y León el arreglo de la carretera LE-482, que en realidad por su estado es un mal camino, y hoy por fin la Consejería de Medio Ambiente ha anunciado los primeros pasos para acometer lo que será una nueva carretera mejorada de acceso rodado entre León y Asturias, a través del puerto de Pinos.
Se trata de un proyecto que, además, ha sido largamente reclamado por el Ayuntamiento de San Emiliano y sus cuatro pueblos para impedir que el concejo asturiano de Mieres, que compró hace décadas ese puerto leonés por la riqueza de sus pastos, siga actuando con impunidad fuera de su territorio. Un conflicto que se recrudece cada año y que ha sumado varias victorias judiciales que, sn embargo, nada han cambiado la situación.
El último compromiso de ejecución de esta carretera desde el pueblo de Pinos al puerto del mismo nombre fue en marzo de 2025 por parte del propio presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, en una reunión con el alcalde de San Emiliano, David Marcello, que le exigía que con la reforma del desastroso camino actual se acabara con un aislamiento físico ancestral y que siempre ha dado ventaja a Mieres y a sus ganaderos para comunicarse con la zona y considerarla más suya que de la comarca leonesa y sus profesionales de campo, que conservan derechos históricos sobre los mismos pastos. Mañueco y el consejero leonés Juan Carlos Suárez Quiñones se comprometieron además a ejecutar la ansiada obra tras la modificación necesaria del Plan de Ordenación de Recursos Naturales del Parque Natural de Babia y Luna, donde se enmarca.
El anuncio de la nueva obra en la LE482 contiene sólo un plazo inmediato, cuatro meses para la redacción del proyecto de ejecución, tras lo que vendría la licitación de los trabajos en sí, para lo cual no se pone una fecha ni de inicio ni de terminación.
En una nota de prensa, se especifica que el contrato de todo, para el que se prevén en total 2,6 millones de euros, estará en manos del Fundación Patrimonio Natural y se nutrirá de dinero procedente de Fondos de Transición Justa, antiguo Plan del Carbón, por el cierre de las explotaciones mineras. La vía pasará a ser una carretera asfaltada de cinco metros de anchura con las infraestructuras de drenaje, señalización y seguridad propias de este tipo de vías, a lo largo de cerca de siete kilómetros.
Lamentable estado actual
El camino de acceso desde Pinos al Puerto de Pinos consta de dos tramos con características diferentes, recuerda la Consejería en una nota de prensa. El primero es un camino de montaña sin pavimentar de sección reducida, en torno a 3 o 4 metros de ancho. El inicio del camino se sitúa a la salida del núcleo de Pinos hasta el refugio del Puerto. En total son 5.074 metros de longitud. Este entorno de alta montaña presenta una orografía con fuertes pendientes y laderas constituidas en gran parte por formaciones rocosas.
El camino no está dotado de un sistema de drenaje longitudinal adecuado, aunque en algunos puntos existen de tipotransversall. En el caso concreto de los pasos sobre los arroyos de Rosapero y Alcantarilla se realizan, por ejemplo, sin ningún tipo drenaje. El firme se encuentra en general en buen estado, aunque presenta zonas con cierto deterioro debido al paso del agua. El trazado es el habitual en este tipo de caminos de alta montaña, con radios bastante reducidos y pendientes, que están en torno al 6,6 % de media.
También mejorar el acceso de Mieres
El inicio del segundo tramo se sitúa en el refugio del Puerto de Pinos, es decir, en propiedad técnicamente de Mieres, hasta el límite con Asturias, en total 1.940 metros más. Es un camino de montaña pavimentado con un ancho que se sitúa en torno a 3,60 metros. El camino sí está dotado de sistema de drenaje y, junto al firme, se encuentran en un estado de conservación bueno, ya que es muy usado por los ganaderos asturianos para acceder con facilidad a la zona. Sin embargo, no dispone de señalización ni de balizas. El primer tramo cuenta con muros de mampostería bien conservados y coronados por pretiles de mampostería, la mayor parte de ellos bastante deteriorados.
La Consejería obvia los conflictos latentes en la zona, que han llevado incluso a San Emiliano, a los pueblos babianos y a asociaciones a exigir a la Junta la expropiación de todos los terrenos mierenses en suelo leonés, y se limita a asegurar que “el objetivo de esta actuación es unir la comarca de Babia y Luna con Asturias para facilitar el desarrollo social y económico, gracias a las mejoras en las infraestructuras del espacio natural de esta área leonesa que atesora un gran valor paisajístico y natural”. Eso sí, creen que con la obra “se verá satisfecha una demanda histórica por parte de los alcaldes, empresarios y ciudadanos de la comarca”, porque “redundará en la seguridad de la movilidad, en el tiempo de recorrido y en la llegada de turistas de naturaleza.
Hay que recordar que en 2024 la Junta también atendió otra demanda de la comarca para mejorar el camino de La Farrapona, también en las comarcas de Babia y Luna, para transformarla en una carretera con todas las medidas de seguridad y movilidad, tras una inversión de 1,6 millones de euros.