De la alegría del Gordo a la preocupación: Villamanín intenta aclarar la venta de participaciones y el reparto de millones
De muy distinta manera termina una de las semanas más inolvidables para el pueblo de Villamanín, en la Montaña Central leonesa. En la mañana del lunes 22 de diciembre la suerte de la Lotería de Navidad dejó caer allí el premio Gordo, se calcula que unos 35 millones de euros, y la euforia lógicamente se desató.
La lluvia de dinero, además, era extraordinariamente fina y generalizada como para que una inmensa mayoría llevara un buen pellizco. Y es que la mayor parte de los décimos vendidos, que provenían de la administración de lotería de La Pola de Gordón, y esta a su vez de la de la La Bañeza que fue el epicentro del Gordo navideño, se distribuyeron a través de la Comisión de Fiestas de la localidad con forma de participaciones en las que el comprador jugaba cuatro euros de los cinco que costaba.
Sin embargo, los días transcurridos han ido haciendo que la euforia se haya ido convirtiendo poco a poco en algunas preocupaciones, llegando a generar una tensión vecinal considerable.
Eso es algo que la Comisión de Fiestas de Villamanín quiere frenar, aclarando cuantas dudas hayan surgido entre algunos vecinos y visitantes que, especialmente en verano, pudieron hacerse con participaciones del número agraciado, el 79432.
Con ese objetivo, los responsables de esta entidad, encargada todos los años del impulso de la mayor parte de los actos musicales y festejos de su celebración más importante del año, busca poner luz sobre lo que en la convocatoria ha denominado “una situación organizativa sobrevenida”.
Lo que se sabe es que la Administración de Lotería número 2 de La Pola vendió 1.620 euros a la Comisión de Villamanín, algo que equivale a 81 décimos. Eso se tuvo que convertir en 15 talonarios de papeletas que se vendieron al precio de cinco euros, con uno de ellos de donativo para la Comisión. Se estima por lo tanto que cada una de esas participaciones obtienen ahora un premio de 80.000 euros.
Pueden faltar cuatro millones de euros
Fuentes de la Comisión han explicado a Efe que un total de 50 papeletas vendidas en participaciones de 5 euros no están respaldadas por los diez décimos correspondientes. Una situación que ha provocado que de los cerca de 35 millones de euros que correspondían a las papeletas agraciadas falten cuatro millones, lo que pone en peligro el cobro del premio.
Todo se atribuye a un error por el cual se imprimieron más participaciones que las que correspondían a los décimos adquiridos en la administración de loterías La Pola de Gordón. Y es que los pagos sólo pueden ser abonados por la propia Comisión, formada por unas 10 personas, muchas de ellas jóvenes, que quieren dejar claro que no ha habido ninguna mala intención por su parte, dado que su ánimo sólo era recaudar fondos para financiar las fiestas patronales, como todos los años.
Para frenar las especulaciones, la Comisión ahora “ruega encarecidamente la asistencia, bien de forma presencial o mediante representación debidamente acreditada” de todos los poseedores de algún boleto, cuyo número incluso habrán de presentar en la cita a modo de recuento y registro, con la finalidad, dicen en un comunicado a través de redes sociales, de “una correcta gestión del premio”.
Se tratará, continúan, de “informar de forma transparente sobre el procedimiento de identificación, verificación y cobro del premio”, pero también tratar de aclarar esa “situación sobrevenida que requiere ser explicada y abordada de manera conjunta”. La cita, que será muy numerosa, es este viernes a las 18.00 horas finalmente en el Hogar del Pensionista, tras descartarse hacerlo en el salón de actos del Ayuntamiento de Villamanín.
Fuentes de la comisión han explicado que, tras consultar con profesionales del derecho, la solución que se va a plantear es que se detraigan cerca de 5.000 euros del premio de 80.000 euros de cada participación con el objetivo de que todo el mundo pueda cobrar a la mayor brevedad. La propuesta se someterá a votación y que será adoptada si se alcanza un amplia mayoría. Sin embargo, algunos portadores de las participaciones agraciadas ya han trasladado su intención de acudir a los tribunales, algo que no sólo tensionaría sino que alargaría el cobro de todo el mundo.