Lo que une la Cordillera: Riaño y Liébana estrechan lazos turísticos entre montañas, patrimonio y gastronomía
La Montaña de Riaño y la comarca cántabra de Liébana compartirán este mes de mayo algo más que la Cordillera Cantábrica o la sombra de la silueta de los imponentes Picos de Europa. Ambos territorios protagonizarán un programa de cooperación turística, un 'hermanamiento', impulsado por la Diputación de León. Cobrará la forma de dos jornadas intensas de cooperación y descubrimiento mutuo, con el objetivo de reforzar vínculos institucionales, culturales y económicos entre dos destinos que llevan años intentando consolidar un modelo turístico ligado a la naturaleza, la gastronomía y el patrimonio rural.
La iniciativa tiene fecha ya fijada, a pesar de que le falta mucho por organizar aún, básicamente porque no se ha contratado aún la gestión de todo el evento y la licitación sale a la carrera. Se celebrará los días 22 y 23 de mayo y reunirá a representantes de ayuntamientos, juntas vecinales, asociaciones y empresas agroalimentarias de los dos lados de la Cordillera. Todo ello se sitúa bajo el paraguas del Plan de Sostenibilidad Turística de la Montaña de Riaño, un proyecto financiado por distintas administraciones para relanzar el turismo de la Montaña Oriental leonesa, nacido en 2019 y que ya acumula un importante retraso hasta el punto de que se ha tenido que prorrogar.
No será el primer acercamiento reciente entre ambos territorios. Ya en marzo de 2025 los Grupos de Acción Local (GAL) Montaña de Riaño y Liébana organizaron dos jornadas de hermandad desarrolladas en la comarca riañesa y su entorno, una experiencia que entonces fue presentada como una iniciativa novedosa para estrechar relaciones y favorecer proyectos comunes entre ambas zonas de montaña.
Pero entonces la cosa fue más informal. Ahora el encuentro adquiere una dimensión claramente institucional y turística de la mano de la Diputación de León. El escenario principal será Liébana, una comarca que desde hace años ha conseguido convertir nombres como Fuente Dé, Potes o Santo Toribio en potentes reclamos turísticos del norte peninsular. La idea de fondo pasa por compartir experiencias y explorar fórmulas de colaboración entre territorios con muchos elementos en común: montaña, parques naturales, productos agroalimentarios de calidad y una identidad marcada por el aislamiento histórico y el paisaje.
Programa definido, a falta de contrato
La agenda diseñada mezcla promoción turística, encuentros técnicos y también diversas actividades culturales. El viernes arrancará en el Centro de Visitantes de Tama con una mesa de trabajo para detectar posibles sinergias en materia turística, cultural y agroalimentaria. Después, los participantes subirán al teleférico de Fuente Dé para realizar una visita interpretativa en alta montaña, una de las imágenes más reconocibles de la comarca cántabra.
La jornada continuará con degustaciones de productos lebaniegos y encuentros con productores locales de miel y destilados, además de visitas al Monasterio de Santo Toribio y a la Torre del Infantado de Potes, dos de los principales referentes patrimoniales de la zona.
Ya el sábado se celebrará un encuentro intercultural Liébana-Riaño con muestras y degustaciones de productos de ambos territorios, talleres sobre denominaciones de origen y sellos europeos de calidad y una exposición de posibles líneas de colaboración futura entre ambas comarcas de montaña.
La previsión es que participen entre 20 y 30 personas. El contrato contempla además toda la logística del viaje, incluyendo alojamiento, transporte interno y material audiovisual y promocional para difundir posteriormente la actividad en medios y redes sociales.
2,4 millones en total, pero con cuentagotas
El coste total del programa asciende a 15.374,79 euros, financiados dentro del propio plan turístico de Riaño, el diseño presentado hace ya seis años como una de las grandes apuestas institucionales para dinamizar el turismo en la Montaña Oriental leonesa y cuantificado en 2,4 millones de euros de inversión. El montante se sufraga por la Secretaría de Estado de Turismo y la Junta de Castilla y León, ambas con un 40% de los fondos, y la Diputación de León, que aporta el 20% restante y pilota los contratos.
Sin embargo, el desarrollo de esa estrategia ha avanzado con mucha más lentitud de la prevista inicialmente. La ejecución del plan acumula cerca de tres años de retraso y ha necesitado una prórroga para poder completar actuaciones pendientes, debido principalmente a problemas administrativos y a la demora en la tramitación de distintos proyectos incluidos en el programa.
Por eso, la fórmula ahora es por un lado acordar cesiones económicas directas a los 25 ayuntamientos que conforman el área del Plan y también pequeños eventos muy específicos y cerrados, como este 'hermanamiento' u otro recién impulsado para analizar el cielo que se disfruta de manera privilegiada en este espacio y utilizarlo como un recurso valioso más para la zona, más en el año del gran eclipse.