Vox vuelve a marcar con el PP la línea roja de una Ley de Concordia, afeando a Mañueco que se “echarse atrás” al cogobernar

El portavoz nacional de Vox, Fúster, junto al candidato a la Junta Carlos Pollán y otros miembros de la formación en León.

Redacción ILEÓN

El portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, y el candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Carlos Pollán, defendieron este sábado en León la recuperación de su Ley de Concordia y cargaron contra el Partido Popular (PP) por haber paralizado su tramitación tras la ruptura del Gobierno de coalición entre ambas formaciones. Los dos dirigentes situaron esta norma como una de las condiciones clave de cara a futuros acuerdos tras las elecciones autonómicas.

Durante una comparecencia ante los medios en la capital leonesa, después de mantener reuniones con colectivos como Promonumenta, Pollán calificó de “irrisorio” que el PP renunciara a una ley “elaborada de acuerdo” entre ambas formaciones cuando compartían Ejecutivo. “Teníamos una ley de Concordia elaborada de acuerdo con el Partido Popular para derogar ese decreto de memoria democrática de la Junta de Castilla y León y, sorprendentemente, cuando salimos del Gobierno se echaron para atrás”, aseguró.

La proposición de ley, registrada conjuntamente por PP y Vox bajo la denominación de Ley de Concordia, pretendía derogar el decreto de Memoria Histórica aprobado en 2019 bajo la Presidencia del popular Juan Vicente Herrera. La iniciativa continuó su tramitación parlamentaria con normalidad pero tras la salida de Vox del Ejecutivo autonómico, el PP, que desde entonces gobernó en minoría, frenó el impulso de la norma, que quedó paralizada y a la espera de su inclusión en el orden del día.

La Ley generó un amplio rechazo en el ámbito académico. Historiadores y profesores universitarios cuestionaron públicamente el texto por considerar que carecía de “rigor y criterio científico”, al tiempo que la oposición acusó a PP y Vox de intentar sustituir la legislación de memoria por una norma de carácter ideológico, ya que ni siquiera admitía cuestiones como la represión franquista. Vox, por su parte, ha sostenido que su objetivo es evitar que “la historia se reescriba por motivos ideológicos” y ha reiterado que la redacción corresponde a los historiadores y no a los partidos políticos.

En este contexto, Fúster respaldó la posición de Pollán, y enmarcó la Ley de Concordia dentro de la defensa del patrimonio “histórico, cultural e inmaterial” que, a su juicio, debe protegerse frente a lo que denominó “leyes ideológicas”. El dirigente nacional subrayó además el peso simbólico de León como “cuna del parlamentarismo europeo” y reivindicó que la provincia “no puede ser tratada como una periferia”.

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