La odisea imposible de conseguir una cita previa presencial para pagar una deuda con Hacienda en León

Delegación de Hacienda en León capital.

Antonio Vega

Puede parecer mentira pero tratar de pagar a Hacienda puede convertirse en una auténtica carrera de obstáculos poco menos que imposible de salvar, teniendo en cuenta las enormes dificultades que supone conseguir para un ciudadano obtener a día de hoy una cita previa presencial para consultar cualquier duda sobre la manera de saldar una deuda. Una auténtica odisea que cualquier administrado, a título particular, puede sufrir al menos en la Delegación de la Agencia Tributaria de León.

El primer obstáculo que el ciudadano se encuentra es que desde después de la pandemia y sus restricciones, que generalizaron de manera total la fórmula la cita previa, ya no se puede acudir a la sede provincial de Hacienda (en este caso, en la Gran Vía de San Marcos de León) y sacar número de manera presencial y directa.

Ahora sin disponer de una cita confirmada a través de vía telefónica o telemática, los responsables de la seguridad privada encargados del arco de seguridad ya no permiten el acceso a la zona de espera y atención. Eso significa que resulta imposible acceder al panel electrónico que antes sí dejaba a cualquier persona sacar número, fecha y hora, para conseguir ser atendido por un funcionario.

En el caso que nos sirve de ejemplo, hablamos del área de Recaudación para solventar el problema de un ciudadano que tenía domiciliado el segundo y último pago de la Declaración de la Renta 2022. Por algún motivo ajeno, que bien pudo ser un error bancario, ese cargo domiciliado no se pudo consumar en la fecha prevista y automática para ser cobrado de la cuenta bancaria.

En ese momento, se generó una notificación -ya tampoco son físicas, sino telemáticas- que le fue remitida al contribuyente para que realizara el pago. Se le indicaba que al acceder a su área personal de la Agencia Tributaria se generaría una referencia de pago (NRC) para poder pagar telemáticamente, algo que, sin embargo, no funcionó.

No existiendo otra fórmula posible para abonar el dinero, y ante la imposibilidad de conseguir cita presencial en Hacienda en León para ser informado de los pasos que debía dar, la única alternativa pasaba por solicitar una cita previa a través de internet o bien de la aplicación app de la AEAT. Sin embargo, al seguir todos los pasos y dirigirse a la cita de Recaudación para “pagar y consultar deudas”, las únicas dos vías posibles eran ambas de atención telefónica, bien llamando a un número de teléfono (915 53 68 01), con un horario muy acotado incluso más escaso que el de oficina, de 9.00 a 14.00 horas, o bien pidiendo ser llamado.

En esta única vía de atención posible, la telefónica, la agente pudo comprobar que efectivamente había un error en el pago NRC que hacía imposible abonar la deuda, pero sin embargo tampoco se cargaba en la aplicación otra fórmula para, por ejemplo, permitir el pago directamente en un cajero de entidad financiera alguna. Imposible igualmente cobrar a través de una tarjeta de crédito o cualquier otra vía.

La única opción sugerida era esperar y ponerse en contacto, por parte de la persona telefónicamente intermediaria, para hablar con algún miembro de Recaudación de León que garantizase que esa deuda económica se podía cargar antes de que se agotaran plazos y generara un recargo al contribuyente, el cual seguía sin poder hacer esa gestión directa y en persona en la sede de Hacienda de la misma ciudad en la que residía.

Tres semanas y mucho esfuerzo después

No fue hasta transcurridas tres semanas, y mediando nuevamente varias llamadas del ciudadanos, que la deuda apareció formalmente consignada en el sistema interno de la Agencia Tributaria y pudo ser pagada. Sin embargo, alguna semana más tarde, Hacienda remitió una nueva notificación online al contribuyente informándole de que la deuda seguía viva y ahora con un porcentaje de recargo añadido. Nuevos intentos por recibir una explicación y una solución cara a cara con un funcionario de Recaudación resultaron nuevamente imposibles.

ILEÓN ha podido confirmar que el ciudadano afectado por esta maraña de burocracia y falta de atención para conseguir pagar a Hacienda sólo pudo por fin aclarar toda la situación cuando encontró, casualmente, una ayuda externa y excepcional al comentarle su caso desesperado a un conocido: que la ansiada cita presencial en la Delegación de Hacienda de León que llevaba meses intentando sin éxito alguno la sacara a su nombre una gestoría, las cuales lógicamente sí que pueden acceder a esta vía, al contrario que los ciudadanos particulares.

Al final, sobre la campana, todo este caso se resolvió pero transcurridas varias semanas, y con la sensación muy real de que los ciudadanos han sido prácticamente expulsados de manera personal de un sistema que se aferra a un trato a distancia e impersonal que llegó sobre todo con la pandemia para quedarse y dificultar a los contribuyentes el ejercicio de derechos básicos.

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