La simultaneidad de incendios y los rayos vuelven a poner en jaque al operativo contra el fuego en León

Foto del incendio de Porqueros

Antonio Vega

8 de julio de 2026 08:22 h

Una tormenta seca sembró este martes de incendios el centro de la provincia leonesa, generando una situación simultaneidad que ha llevado a elevar el nivel de gravedad de los incendios de Porqueros y de Espina de Tremor. Y a finales de junio ocurrió en la comarca berciana, donde llegó a haber 18 incendios concentrados en escasas horas y que acabaron arrasando más de 1.600 hectáreas y provocando el primer gran incendio del año en León, el de Congosto con 512 hectáras quemadas. Una concurrencia de incendios que puede llegar a saturar el operativo y provocar que algunos se escapen y afecten a grandes superficies forestales.

Con un operativo que no termina de estar completo, con la Junta de Castilla y León haciendo ofertas de empleo a través del servicio público para torretas y sin todos los medios aéreos prometidos, se vuelve a generar una situación a la que el propio gobierno autonómico achaca buena parte del desastre del año pasado, con 135.000 hectáreas arrasadas solo en la provincia de León. El mayor desastre medioambiental de la historia de León.

Los rayos fueron responsables el agosto pasado de los mayores incendios, sobre todo cuando vienen de tormentas secas acompañados de fuertes vientos, que favorecen su propagación. Si a ello se le une un operativo insuficiente, como vuelven a denunciar este año los sindicatos, se juntan las condiciones para crear una tormenta perfecta de fuego.

La Junta explicó que entre las 11.00 y las 18.00 horas se registraron 979 rayos en Castilla y León, con las tormentas avanzando desde Ávila y Segovia hacia el noroeste hasta alcanzar León. El operativo mantiene la vigilancia ante la posibilidad de que aparezcan nuevos incendios por rayos latentes durante las próximas 48 horas, un escenario que podría volver a provocar múltiples fuegos simultáneos, señala el Ejecutivo autonómico.

Los rayos son responsables también del grave incendio ocurrido en el Parque Nacional de Picos de Europa, en Ribota de Sajambre, y que lleva ardiendo desde el 26 de junio. El incendio se mantiene activo bajo tierra, explica la Junta, y sale a superficie metros más allá del perímetro por lo que sigue sin darse por controlado y en nivel 1 de gravedad tras acercarse un frente a territorio asturiano.

Amenaza a Zacos

La situación más preocupante de este miércoles se ha vivido en Porqueros, donde la Junta declaró el Índice de Gravedad Potencial (IGR) 2 al verse amenazada la localidad de Zacos, cuyos cerca de 60 vecinos fueron confinados preventivamente en la escuela mientras los medios de extinción protegían el núcleo urbano.

El incendio obligó además a cortar la carretera LE-5404 y la línea férrea a su paso por Porqueros. Como consecuencia, el tren que cubría el trayecto entre León y Ponferrada tuvo que trasladar a sus pasajeros en autobús desde Astorga. Ya entrada la noche, la evolución del fuego permitió levantar el confinamiento de Zacos y reabrir la carretera, aunque la vía ferroviaria permanecía cerrada para facilitar las labores de extinción con maquinaria pesada y la ejecución de quemas de ensanche.

Un rayo también es la causa probable de un incendio en la zona de Valdueza de la comarca de El Bierzo, iniciado en el pueblo de Villanueva de Valdueza del municipio de Ponferrada y que ha necesitado de un despliegue nocturno para intentar evitar el avance de las llamas.

Durante la noche trabajan exclusivamente medios terrestres, con una estrategia centrada en el empleo de maquinaria pesada, el ataque directo cuando las condiciones lo permiten y la creación de líneas de defensa. La Junta confía en que el descenso de las temperaturas, el aumento de la humedad y la disminución del viento favorezcan las tareas de extinción. El Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) ha convocado una nueva reunión a las 8.00 horas para evaluar la evolución de los incendios activos.

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