Protesta en Sahagún por el frío y el mal estado de las instalaciones del instituto Fernando de Castro

Protesta de estudiantes y padres del instituto de Sahagún

Redacción ILEÓN / SahagunDigital

Alumnos, familias y trabajadores del instituto Fernando de Castro de Sahagún se han concentrado este jueves a las puertas del centro para denunciar el estado de abandono que, aseguran, sufren sus instalaciones, recoge Sahagundigital.com. La protesta, definida por el propio alumnado como “pacífica y responsable”, ha servido para visibilizar una situación que afecta al bienestar diario y al rendimiento académico de cientos de menores procedentes de toda la comarca natural de Sahagún.

El acto ha tenido como eje central la lectura de un manifiesto en el que los estudiantes han relatado con dureza las condiciones que soportan desde el inicio del segundo trimestre. Tras la vuelta de las vacaciones de navidad, marcada por averías en las calderas en plena ola de frío, la situación apenas ha mejorado. Según denuncian, a media mañana las aulas registran temperaturas de solo 16 o 17 grados, lo que obliga a muchos alumnos a asistir a clase con ropa térmica bajo el pantalón e incluso a llevar radiadores eléctricos de casa.

Las críticas apuntan de forma directa al horario de funcionamiento de la calefacción, que se apaga a las 12.00 horas, impidiendo que espacios como la biblioteca o las aulas de bachillerato alcancen una temperatura adecuada para el desarrollo normal de las clases.

Pero el frío no es el único problema. La comunidad educativa denuncia un deterioro estructural generalizado que, según las familias, sitúa al instituto en peores condiciones que hace tres décadas. Ventanas que no cierran correctamente, azulejos que se desprenden, humedades persistentes y un gimnasio inutilizado por graves daños en el tejado forman parte de un listado de deficiencias que consideran inaceptable. “No queremos ser ciudadanos de tercera”, han reclamado los portavoces, que exigen una inversión inmediata para dignificar la enseñanza pública en la villa.

Como medida de presión adicional, tras esta movilización simbólica, el alumnado de los cursos autorizados ha anunciado que el viernes, 23 de enero, no acudirá a las aulas. Con este gesto, la comunidad educativa espera una respuesta urgente de la Dirección Provincial de Educación y de la Consejería de Educación de Castilla y León, a las que reclaman soluciones reales a corto plazo y no actuaciones provisionales

Etiquetas
stats