Las excavaciones en el Castro de la Peña del Hombre apuntan a un origen astur sin relación con Las Médulas

César Sánchez / ICAL Trabajos en el castro situado en el paraje 'Peña del Hombre', en la localidad de Paradela de Muces (León), durante la clausura el II Campo de Trabajo de arqueología y restauración arqueológica de la Fundación Las Médulas

D. Álvarez/ ICAL

Las primeras conclusiones de las excavaciones llevadas a cabo por la Fundación Las Médulas en el entorno del Castro de la Peña del Hombre, en la localidad berciana de Paradela de Muces, apuntan a que los restos pertenecen a un castro astur anterior a la ocupación romana, tal y como explicó Jesús Celis, director científico de las excavaciones. Las primeras hipótesis sobre la función que podía cumplir el castro señalan a que éste se utilizaba como punto estratégico de control del territorio y que no tenía relación con la explotación minera de oro en Las Médulas.

En este sentido, Celis, especialista en mundo castreño y que desarrolla su labor de investigación en el Instituto Leonés de Cultura (ILC), avanzó que las sospechas de los investigadores se centran en la hipótesis de que el castro no tuvo relación con las explotaciones mineras, aunque sus habitantes sí pudieron formar parte de la fuerza de trabajo de las minas.

Los trabajos de los arqueólogos, que durante todo el mes de agosto y hasta el 3 de septiembre excavaron en la zona, permitieron sacar a la luz la muralla exterior del castro, de unos tres metros de altura, así como dos edificaciones de unos 12 metros cuadrados con un patio exterior donde se desarrollaban las actividades económicas del castro. En el exterior de estas dos edificaciones también es visible una de las calles que conectaba las diversas viviendas del castro.

Al respecto, Celis recordó que el campo de trabajo concentró sus esfuerzos en la fase de desescombro, con el objetivo de eliminar los bloques de piedra que tapaban los restos arqueológicos. Los trabajos también sirvieron para descubrir una estructura de planta ovalada “muy singular”, que posiblemente se corresponde con una torre de vigilancia, aunque los arqueólogos prefirieron abordar esa investigación en futuras campañas. Además, según adelantó Celis, “en algunos puntos se han empezado a vislumbrar restos de la cultura material como piezas de cerámica, huesos de ganado o algún objeto metálico”.

Yacimiento de la Edad de Hierro

Por su parte, el director de Patrimonio Cultural de la Junta, Enrique Sáiz, que clausuró el campo de trabajo, confirmó que el yacimiento pertenece a la Edad del Hierro, y dató su construcción entre los años 600 y 200 antes de Cristo, lo que confirma que el asentamiento es previo a la explotación minera de la zona. “Todavía queda mucho por descubrir acerca del contexto geográfico, social, político e histórico de Las Médulas”, explicó Sáiz, que recordó que “es la primera vez que se investiga este yacimiento para averiguar su relación con la explotación aurífera”.

En este sentido, Sáiz destacó que el campo de trabajo contó con la participación de 24 arqueólogos, llegados de diez universidades diferentes, dos de ellas extranjeras -Edimburgo y Buenos Aires-. Las excavaciones estuvieron dirigidos por el propio Celis y por los técnicos de la Junta y de la Fundación Las Médulas Jimena Martínez y Miguel Laje.

Las Médulas, laboratorio arqueológico

Así mismo, el director de Patrimonio Cultural de la Junta destacó que los trabajos en el entorno de Las Médulas van más allá de su sentido investigador y científico. “Nuestro objetivo es convertir a Las Médulas en un laboratorio de arqueología que sitúe la zona como referente de formación e investigación”, explicó Sáiz.

En ese sentido, el director de Patrimonio avanzó que la Junta ya prepara el tercer campo de trabajo de cara al año que viene para consolidar el yacimiento y explorar la posibilidad de realizar visitas de turismo activo y cultural, pese a las “condiciones dificultosas” para acceder a la zona. En cualquier caso, las primeras visitas no llegarían hasta el año 2018, avanzó Sáiz.

En esa línea, el director de Patrimonio definió el campo de trabajo que hoy se cerraba como “un éxito” y destacó que la presencia de investigadores en la zona permitirá la “socialización de la riqueza del Bierzo”, ya que los arqueólogos complementaron las excavaciones llevadas a cabo por la mañana con visitas al patrimonio natural y cultural de la comarca. “Serán los mejores embajadores del Patrimonio de la Humanidad en sus ambientes universitarios”, explicó Sáiz, que agradeció también la presencia de voluntarios.

Plan Médulas 20/20

Las excavaciones del Castro de la Peña del Hombre forman parte del Plan Médulas 20/20, por el que la Fundación Las Médulas, junto a la Junta de Castilla y León, financian las actividades de investigación en el entorno del Patrimonio de la Humanidad vinculado a la explotación aurífera. La segunda edición de los campos de trabajo se centró en el Castro de la Peña del Hombre, después de que el año pasado se excavara en el entorno del Castro de Pedreiras, en el municipio de Carucedo.

Para esta segunda edición, los trabajos también contaban con la colaboración económica y material del Ayuntamiento de Priaranza del Bierzo, municipio en el que se encuentra el Castro, situado a 1.200 metros de altitud. José Manuel Blanco, alcalde de Priaranza, recordó que los trabajos en el castro son “una antigua reivindicación” del municipio. “Todo lo que sea sacar a la luz el patrimonio que tenemos es importante para el municipio”, remachó Blanco, que calificó los resultados de las excavaciones de “excepcionales” y solicitó que los campos de trabajo tengan continuidad en el tiempo.

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