Wert no da marcha atrás y reitera que las tasas dependen de las autonomías

A la izda. el consejero de Educación de la Junta, Juan José Mateos, y a su lado el Rector de la ULE, José Ángel Hermida.

Rectores y ministerio de Educación pasan la pelota, muy caliente, de las tasas universitarias al tejado de las comunidades autónomas. Ésa es la principal conclusión que puede sacarse de la nueva reunión mantenida por el ministro Wert y los rectores que le dejaron plantado el 23 de mayo en el Consejo de Universidades. A aquella reunión los rectores no fueron por la negativa del ministro a discutir el decreto de recortes en educación. Hoy era un pleno extraordinario para hablar del asunto y aunque no se han puesto de acuerdo han acercado algunas posturas.

En las declaraciones efectuadas tanto por Wert como por Adelaida de la Calle, presidenta de la CRUE, en las que han puesto de manifiesto su desacuerdo sobre los recortes educativos y la subida de tasas, aunque han acercado algunas posturas, recalcan ambos que las tasas universitarias del próximo curso dependerán de lo que apruebe cada comunidad autónoma, que son quienes tienen la competencia sobre la educación universitaria. Las tasas tendrán que establecerse en función del decreto aprobado por el Gobierno que establece la horquilla de precios que debe pagar cada estudiante sobre el coste real de su matrícula. El problema es el cálculo de ese coste real y de lo que pagan los alumnos, sobre lo que hay opiniones muy diferentes.

Los rectores solicitaron a Wert que el decreto que sube las tasas fuera flexible en su aplicación temporal pero el ministerio se ha negado y las tasas tendrán que ajustarse para este próximo curso. No obstante se ha creado una comisión entre el ministerio y los mandatarios universitarios para evaluar otras cuestiones de recortes universitarios como son el reparto de las horas de docencia entre los profesores que investiguen mucho y los que lo hagan poco.

Así las cosas serán las autonomías las que apliquen la subida de las tasas, que en el ministerio cifraban en un máximo del 66%, en función del coste que imputen a los estudiantes y de la parte que consideren que ya pagan. El decreto establece que en las asignaturas de primera matrícula los estudiantes deben pagar entre el 15 y el 25%, subiendo progresivamente en las segundas y sucesivas matrículas.

En Castilla y León el consejero de Educación, Juan José Mateos, desveló en una conversación informal que calculaban que los estudiantes pagaban un 12% del coste real de su matrícula. No obstante ayer un estudio calculaba esa tasa por encima del 20%. La diferencia entre ambos datos se debe al método de cálculo, que el ministerio se niega a uniformar, por lo que puede haber grandes diferencias entre comunidades autónomas en cuanto a las tasas que pagan los estudiantes.

Ahora queda saber los costes del sistema universitario en Castilla y León, el precio que se imputará a los estudiantes por parte de la Junta y la postura de los rectores ante esas cifras. Las calculadoras siguen echando humo.

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