La naturaleza protegida de León, una joya para disfrutar cualquier día del año

Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre

Nuria V. Martín

El Día Europeo de los Parques es una iniciativa de la Federación EUROPARC que conmemora la declaración de los primeros parques nacionales en Europa, concretamente en Suecia, hace más de un siglo. Cada 24 de mayo se pone en valor los espacios naturales que cuentan con reconocimiento y protección legal, seis en la provincia de León.

Uno de los reconocimientos legales es estatal, el Parque Nacional de Picos de Europa, y los otros cinco espacios tienen protección autonómica dentro de la normativa que regula la Red de Espacios Naturales Protegidos, que agrupa áreas que representan de manera excepcional los ecosistemas existentes.

Diferentes espacios naturales protegidos que hacen de León una de las regiones europeas más valiosas por su riqueza salvaje.

Parque Nacional Picos de Europa

El Parque Nacional de los Picos de Europa es un valioso tesoro natural en España, ubicado en la provincia de León, Asturias y Cantabria. Se compone de tres macizos calizos distintos: el occidental, el central y el oriental, delimitados por impresionantes desfiladeros y con un relieve escarpado que alcanza alturas de hasta 2.500 metros.

El acceso al parque se realiza a través de la carretera nacional 625 desde Riaño (León) y Cangas de Onís (Asturias). La provincia de León contribuye con la mayor superficie al parque nacional, con los municipios de Oseja de Sajambre y Posada de Valdeón abarcando la mayor parte de las 64.660 hectáreas totales.

Los Picos de Europa son la formación caliza más grande de la Europa Atlántica, con procesos cársticos, simas de más de 1.000 metros de profundidad y evidentes huellas de erosión glaciar. Además de su impresionante paisaje, la región alberga una rica historia en sus pueblos, valles, iglesias y cabañas de montaña, así como en sus habitantes, quienes han convivido durante siglos con la conservación de la naturaleza. Entre las cumbres destacan el pico Torre Cerredo, el más alto de la comunidad autónoma con 2.650 metros, y la Peña Santa, la cumbre más alta del macizo oriental con 2.596 metros. También hay refugios para montañeros en el Parque, como los de Vegabaño y Collado Jermoso en la provincia de León.

Entre la flora más destacada de la zona están los acebos, castaños, tejos, los robles y el abedul. Mientras que la fauna rebecos, corzos, lobos, a veces se ven osos, 100 especies de aves, entre los que están urogallo, picamadero negro, buitre leonado, águila real, alimoche y quebrantahuesos.  La mejor manera de observarlos, siempre desde el respeto, es por varias rutas como: la Senda Arcediano, la Ruta del Cares o la Ruta de Alta Montaña de Collado Jermoso.

Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre

Es un extenso territorio montañoso situado en la provincia de León, en el noroeste de España. Con una superficie de 101,336 hectáreas, el parque se caracteriza por su relieve abrupto con grandes desniveles, que van desde los valles profundos a alturas superiores a los 2.000 metros en las cumbres más altas. El acceso al parque se hace desde Boñar o Cistierna siguiendo las carreteras LE-331 y N-625 respectivamente.

Los bosques principales del parque son los hayedos limitando con los abedules, acebos, tejos y robles. El parque alberga una diversa fauna, incluyendo rebecos, corzos, lobos y ocasionalmente osos. Además, más de 100 especies de aves habitan en el parque, como el urogallo cantábrico, el buitre leonado y el águila real.

El territorio del parque presenta montañas, valles fluviales encajonados, bosques ribereños bien conservados, cultivos en algunos valles y lagos glaciares. También se destacan varias cumbres, como el Macizo de Mampodre y el Coriscao. En cuanto a su valor histórico y cultural, el parque cuenta con siglos de historia reflejados en los pueblos, valles, iglesias y cabañas de montaña, así como en sus habitantes, quienes han vivido en armonía con la conservación de la naturaleza y han contribuido a la configuración del paisaje actual.

Parque Natural Babia y Luna

El Parque Natural de Babia y Luna es un valioso ejemplo de los ecosistemas de la Cordillera Cantábrica. Destacan algunas cumbres impresionantes, como Peña Ubiña, Picos Albos y Peña Orniz. El parque es conocido por su diversa vegetación, incluyendo comunidades de alta montaña, turberas, humedales y sabinares albares. Además, alberga especies endémicas y otras de interés biogeográfico.

Además de su valor natural, el parque tiene importancia histórica y cultural, con pasajes clave de la historia de los reinos Astur y Leonés, y aspectos etnográficos relacionados con la trashumancia y razas autóctonas de animales. Destaca la presencia esporádica pero constante del oso pardo cantábrico y una variedad de aves, incluyendo rapaces y aves alpinas.

El Parque Natural coincide con el Espacio Protegido Red Natura 2000 ‘Valle de San Emiliano’, así como con la Reserva de la Biosfera de Babia y la Reserva de la Biosfera de los Valles de Omaña y Luna, reconocidas por su gestión integrada y sostenible del patrimonio natural.

Monumento Natural Las Médulas

Son un paisaje impresionante resultado de las minas de oro romanas, reconocidas también como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es la mayor mina de oro excavada por los romanos en todo su imperio, con 300 millones de metros cúbicos de tierra extraída. El relieve profundo de Las Médulas se debe al método utilizado para extraer el oro, conocido como ‘ruina montium’. Se estima que los romanos extrajeron 800.000 kilos de oro de esta zona.

Con el paso del tiempo y la erosión, se ha convertido en uno de los lugares histórico-arqueológicos más valiosos y hermosos de España. El paisaje está formado por impresionantes formaciones de conglomerados, arcillas y cortados de color rojizo que contrastan con el entorno. Se pueden apreciar restos de lavaderos y canales de desagüe.

La vegetación está compuesta por matorrales de aulagas, escobas, jaras, brezos y castaños. En cuanto a la fauna, se encuentran especies como el conejo, la liebre, reptiles y una variedad de aves insectívoras en los bosques de ribera. También se pueden avistar animales como el jabalí, la gineta, el tejón y diversas aves como el cárabo, azor y gavilán. El paisaje de Las Médulas ha sido transformado por la actividad humana que ha dado lugar a ser el hogar de la vida silvestre.

Monumento Natural Lago de Truchillas

El Lago de Truchillas, en la sierra de la Cabrera, se formó por la erosión glaciar y está presidido por el pico Vizcodillo de 2.122 metros de altura. Aunque la vegetación ha sido afectada por la actividad humana, aún se conservan bosques mixtos de abedules, tejos, acebos y serbales. Los valles profundos entre crestas están salpicados de enebros rastreros y plantas como gencianas, helechos y arándanos. En el arroyo del lago se encuentran abedules, alisos, sauces y chopos. Por esta gran variedad es de gran interés botánico.

En el área hay una variedad de reptiles, anfibios y aves rapaces. También se encuentran mamíferos como el lobo ibérico, gato montés, nutria y zorro. Además, el lugar es hábitat de especies cinegéticas como corzo, perdiz, conejo, liebre y jabalí.

Monumento Natural Lago de La Baña

El lago de La Baña, en León, se encuentra en un circo glaciar rodeado de montañas y tiene una gran diversidad de flora y fauna. La zona ha sufrido cierta degradación por la intervención humana, pero conserva un interesante conjunto de arquitectura popular en la aldea de La Baña. El lago es hogar de abedules, tejos, acebos y otras especies, y alberga animales como corzos, conejos, rapaces y anfibios como la salamandra común y el sapo. El agua del lago es limpia y abundante en truchas.

Como la propia denominación indica, el entorno natural de la provincia de León es un auténtico monumento digno de disfrutar y cuidar.

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