Las primeras nuevas señales de prohibición de la DGT aparecen en un punto neurálgico de León

Son señales de tráfico que no existían hace apenas unos meses y, sin embargo, ya comienzan a formar parte del paisaje urbano de la ciudad de León. La capital leonesa estrena estos días alguna de las primeras señales que la Dirección General de Tráfico (DGT) convirtió en obligatorias por primera vez en verano del pasado año tras un período inicial después de la actualización del catálogo de señales del Reglamento General de Circulación, la última desde 2023.

Las principales novedades se atienen a importantes y recientes cambios tecnológicos y sociales de movilidad, con la multiplicación de circulación de otros tipos de vehículos muy diferentes a los habituales. Y uno de ellos, por ejemplo, son los vehículos de movilidad personal, los llamados VMP, que simplificadamente se conocen como patinetes eléctricos, en todas sus modalidades.

Este tipo de vehículos se ven ahora acotados en su posibilidad de circular con carácter nacional por ciertos puntos, especialmente en calles o plazas peatonales, y se regulan por una señal que antes no existía, como es la señal R-118. Su dibujo no deja mucho lugar a dudas de que principalmente limita el tránsito de los patinetes eléctricos: un círculo rojo de prohibición y el dibujo de uno de ellos, enchufe eléctrico incluido, se encargan de dejarlo muy claro. Y quienes no se habitúen a su presencia y circulen por estos puntos ahora prohibido se atendrán a la consiguiente multa. Las sanciones actuales oscilan entre 100 y 500 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción.

Es precisamente esta señal una de las primeras que ha aparecido en una zona bien sensible de la ciudad León y que comienza a llamar la atención. Se ha colocado en la confluencia de la calle de San Pedro, justo detrás de la Catedral de León, en la confluencia con la avenida José María Fernández, arteria principal del populoso barrio de El Egido. Allí, donde hasta hace poco aparecía una simple señal de prohibición de paso en sentido a la Catedral, se ha colocado en la parte superior una de esas nuevas señales restringiendo la circulación de patinetes eléctricos. Y hay que recordar a los conductores de este tipo de vehículos que no ver la señal, o desconocer la restricción que impone, no exime de recibir una multa.

La R-118, que ya se estudia en las autoescuelas tras su incorporación oficial al Código por parte de la DGT (que comenzó a anunciarse en 2019), es una señal de prohibición de acceso, reconocible por su formato circular con borde rojo y un pictograma asociado a un patinete eléctrico. Si, como es el caso de León, aparece al inicio de una calle, o en un tramo o zona en concreto, se prohíbe la circulación, no solo de patinetes, sino de cualquier vehículo de movilidad personal (VMP), como también puede ser los monociclos.

Las restricciones de la ordenanza municipal

En el lugar donde se ha instalado ocurre que la restricción ya estaba antes en vigor por parte de la nueva ordenanza municipal de León, que entró en vigor de manera formal a principios de este año 2026. La ordenanza se puede consultar completa en este enlace. Aunque de momento no es muy conocido por los usuarios, en ella se establecen muy específicamente tres puntos de prohibición expresa de circulación de VMP o bicicletas, y uno de ellos es el que ahora la nueva señal de la DGT identifica: la Plaza de Regla o de la Catedral de León, y su entorno inmediato de la calle Ancha y la calle de San Pedro.

Los otros dos puntos son el puente peatonal de San Marcos y la calle Emilio Hurtado, una zona de mucho tránsito hacia y desde la zona universitaria de León. La Policía de Tráfico del Ayuntamiento de León comenzó el año con una campaña de endurecimiento de estas restricciones y multó a 162 conductores de patinetes eléctricos en apenas dos semanas de la nueva normativa, 38 de ellos a menores de 16 años, que expresamente tienen prohibido utilizar este tipo de vehículos en la ciudad. La nueva señal de la DGT ahora refuerza esa prohibición de paso junto a la Catedral.