Las hembras de urogallo pueden almacenar esperma viable hasta 21 días pero no dan con la forma de mantener sus propiedades
Un equipo científico internacional ha concluido que la catalasa, un antioxidante empleado para proteger células frente al daño por oxidación, no mejora la calidad del semen conservado ni la fertilidad del urogallo (Tetrao urogallus), una de las especies más amenazadas de la fauna europea y cuyos últimos ejemplares, apenas 209, se sitúan sobre todo en la montaña del norte de la provincia de León y al sur de Asturias.
El trabajo consultado por Efe, recientemente publicado en la revista 'Zoo Biology', aporta además un dato inédito para la biología de esta ave: las hembras pueden almacenar esperma viable hasta veintiún días, el primer registro conocido para la especie.
El estudio lo firman investigadores del Centro de Cría del Urogallo de la Junta de Castilla y León en la finca de Valsemana, en la provincia de León; el INIA-CSIC; el Gobierno del Principado de Asturias; y varias instituciones europeas, dentro de los esfuerzos por mejorar las técnicas de reproducción asistida que apoyan los programas de conservación del urogallo cantábrico y pirenaico.
Peligro crítico
La especie está catalogada en España como 'En peligro crítico' y sus poblaciones han caído en las últimas décadas hasta situarse por debajo de los seiscientos ejemplares.
La investigación evaluó si añadir catalasa al medio donde se diluye y conserva el semen podía proteger a los espermatozoides del daño que generan las especies reactivas de oxígeno durante la refrigeración o la congelación.
Este enfoque había mostrado efectos positivos en especies domésticas y en aves como la perdiz roja, lo que llevó a plantear la hipótesis de que podría beneficiar también al urogallo.
Sin embargo, los resultados fueron concluyentes: no hubo diferencias significativas entre el semen tratado con catalasa y el de los grupos control en ninguno de los parámetros medidos -motilidad, viabilidad, integridad del ADN o capacidad de fecundación- tanto tras la refrigeración como tras la congelación y descongelación.
“Los espermatozoides de urogallo no responden a este antioxidante del mismo modo que los de otras especies”, explican los autores, que atribuyen esta falta de efecto a posibles diferencias fisiológicas entre especies silvestres y domésticas.
La conservación del urogallo depende en parte del éxito de los programas de cría en cautividad, donde la inseminación artificial y la preservación de semen son herramientas clave para mantener la diversidad genética y reforzar poblaciones.
Pero el estudio constató una de las principales dificultades: la fertilidad cae bruscamente cuando el semen se almacena incluso durante periodos muy cortos. Tras seis horas de refrigeración, la tasa de huevos fértiles fue menos de la mitad que la obtenida con semen fresco, y la presencia de catalasa no mejoró este resultado.
Los investigadores subrayan que este hallazgo subraya la necesidad de buscar antioxidantes alternativos o ajustar las concentraciones utilizadas, pues algunos compuestos como la vitamina E o el selenio sí habían mostrado efectos positivos en trabajos anteriores con semen de urogallo.
Fertilidad durante veintiún días
El estudio también arrojó un dato biológico sin precedentes: las hembras dejaron de poner huevos fértiles exactamente veintiún días después de la última inseminación, lo que indica que ese es el tiempo durante el cual pueden mantener espermatozoides activos en los túbulos de almacenamiento del oviducto.
En aves domésticas este periodo oscila entre una semana (codorniz japonesa) y casi dos meses (pavo). En especies silvestres, solo se conocía un valor similar en la perdiz roja.
“Este hallazgo tiene implicaciones directas para planificar los protocolos de inseminación y maximizar la fertilidad”, apuntan los autores.
Aunque la catalasa no resultó eficaz, los investigadores destacan que el estudio representa el análisis más completo realizado hasta ahora sobre conservación de semen en esta especie amenazada, al evaluar a la vez refrigeración, congelación e impacto en la fertilidad.