Los alimentos ultraprocesados alteran la estructura muscular
Los alimentos ultraprocesados son una opción rápida y fácil de preparar y por eso son añadidos a menudo al carrito del supermercado. Además, suelen tener una vida útil más larga y permiten comerlos fuera de casa.
Sin embargo, contienen una combinación de azúcar, grasa, sal y carbohidratos que afectan al sistema de recompensa del cerebro, lo que dificulta dejar de comer, según la Agencia SINC. Ejemplos de ellos son los cereales, margarinas, aperitivos envasados, perritos calientes, refrescos y bebidas energéticas, caramelos y postres, pizzas congeladas, platos listos para comer y panes y bollos industriales, todos los cuales incluyen ingredientes sintetizados.
Un grupo de investigadores ha descubierto ahora que una dieta rica en alimentos ultraprocesados está asociada con mayores cantidades de grasa almacenada dentro de los músculos del muslo, independientemente de la ingesta de calorías o grasas, la actividad física o los factores sociodemográficos en una población con riesgo de sufrir artrosis de rodilla.
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Los resultados del estudio han sido publicados en la revista Radiology y apunta cómo el aumento de grasa intramuscular en el muslo podría incrementar potencialmente el riesgo de padecer artrosis de rodilla. Zehra Akkaya, autora principal e investigadora de la Universidad de California (San Francisco), destaca el aumento de la prevalencia de la obesidad y la artrosis de rodilla. Además, los alimentos procesados “con sabores y colores artificiales y alterados químicamente” sustituyen cada vez más los ingredientes naturales.
Artrosis de rodilla
Akkaya y su equipo evaluaron la relación entre la ingesta de alimentos ultraprocesados y la grasa intramuscular en el muslo. Para ello, analizaron los datos de 615 individuos que participaron en la Iniciativa de la Artrosis (Osteoarthritis Initiative) y que aún no estaban afectados por la enfermedad. “La artrosis es un problema de salud global cada vez más prevalente y costoso”, señala la experta. “Constituye uno de los mayores gastos de atención médica no relacionados con el cáncer en EE UU y en todo el mundo. Está muy ligada a la obesidad y a estilos de vida poco saludables”.
Participaron un total de 275 hombres y 340 mujeres con una edad media de 60 años. De media, los participantes tenían sobrepeso con un índice de masa corporal (IMC) de 27, y aproximadamente el 41 % de los alimentos que consumieron durante el año anterior eran ultraprocesados.
La grasa reemplaza al músculo
Los investigadores encontraron que cuanto más alimentos ultraprocesados consumían las personas, más grasa intramuscular tenían en los músculos de sus muslos, independientemente de la ingesta calórica. En una resonancia magnética, esto se observa como una degeneración grasa del músculo, donde vetas de grasa reemplazan a las fibras musculares.
“Además de investigar la calidad de nuestra dieta moderna en relación con la composición del músculo del muslo, en este estudio utilizamos resonancias magnéticas sin contraste, lo que hace que nuestro enfoque sea accesible y práctico para el uso clínico habitual”, explica Akkaya. “Estas resonancias no requieren tecnología avanzada o costosa, lo que significa que pueden incorporarse fácilmente a las prácticas de diagnóstico estándar”.
“Esta investigación subraya el papel vital de la nutrición en la calidad muscular en el contexto de la artrosis de rodilla”, destaca la investigadora. “Abordar la obesidad es un objetivo primordial y el tratamiento de primera línea, pero nuestros hallazgos enfatizan que la calidad de la dieta merece mayor atención; los regímenes de pérdida de peso deben tener en cuenta la calidad de los alimentos más allá de la restricción calórica y el ejercicio”.
Reducir el consumo de ultraprocesados, además de otros beneficios para la salud, puede ayudar a preservar la calidad muscular, lo que a su vez podría aliviar la carga de la artrosis de rodilla.
El impacto en los adolescentes
Por otra parte, un reciente metaanálisis de 23 estudios publicado en la revista PLOS One asocia el consumo de alimentos ultraprocesados en la adolescencia con más del doble de probabilidades de padecer sobrepeso u obesidad. El creciente consumo de este tipo de productos representa uno de los patrones de alimentación no saludable que más rápido está creciendo entre los jóvenes de todo el mundo.
Según un estudio publicado por The Lancet y citado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda, la ingesta de ultraprocesados en España se ha triplicado en solo 20 años, pasando del 11 al 32 %. “Mejorar la nutrición de los adolescentes hoy es esencial para proteger la salud de la población a largo plazo y reducir los costes sanitarios asociados a las enfermedades derivadas de la obesidad”, concluyen los autores.
Referencias: Akkaya, Zehra et al — 'Ultra-processed Foods and Muscle Fat Infiltration at Thigh MRI: Data from the Osteoarthritis Initiative'. Revista Radiology (2026) | DOI: 10.1148/radiol.25112 /// Nibret Aweke, Mekuriaw et al — 'Ultra-processed food consumption and the risk of overweight and obesity in adolescents: A systematic review and meta-analysis'. Revista PLOS One (2026) | DOI: 10.1371/journal.pone.0344873.