La reforma total de la Calle Ancha, Botines y Catedral de León arrancará en febrero y deberá terminar tras el verano

Salvó la Navidad pero el resto de la temporada más alta del turismo en la capital leonesa, la totalidad de la Semana Santa y del verano, no se librará de una de las obras que más pondrá patas arriba el núcleo duro turístico de la ciudad de León. El Ayuntamiento de León fija en el arranque del mes de febrero de 2026 el inicio de las obras que renovarán por completo el pavimento de la Calle Ancha y sus dos monumentales extremos: la Plaza de Regla a la sombra de la Catedral de León y la Plaza de Botines, frente a la casa y museo del arquitecto modernista Antonio Gaudí o el Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación.

Las fechas han sido definitivamente confirmadas por fuentes oficiales del Consistorio, de manera que se calcula que si no hay retrasos sobre los complejos planes previstos, el cambio de la totalidad del suelo y otras reformas del corazón turístico de la capital han de estar terminadas con el en septiembre, justo cuando acabe oficialmente el verano. Es el plazo de ocho meses que viene marcado por el lote central de los trabajos, de los tres en los que se ha dividido, 240 días de obras en la arteria principal de la Calle Ancha. Los lotes de Catedral y Botines, teniendo en cuenta el proyecto a ejecutar, habrán de durar siete y cinco meses, respectivamente. En total, 6.600 metros cuadrados se verán afectados.

Se trata de los datos oficiales que se airearon cuando el pasado mes de noviembre se produjo la adjudicación de las obras por parte de la empresa pública de la Junta de Castilla y León, Somacyl, quien invertirá 2,7 millones de euros en total.

El montante más amplio no será sin embargo para la Calle Ancha (poco más de un millón de euros, adjudicado a la unión de la firma ponferradina Vías y Construcciones del Norte y la gallega Consernor SL), porque que los dos de los extremos sumarán 1.165.100 euros en la Catedral y 481.260 en Botines, en ambos casos adjudicado a un conglomerado de empresas muy habituales en las contrataciones del Ayuntamiento de León, Construcciones Presa Ibáñez, Obras y Contratas Oly y Geoxa. Cabe recordar que esta última es propiedad de Cecilio Vallejo, quien fue concejal de Urbanismo del PP en el Ayuntamiento de León.

Será la sociedad Somacyl, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, y no la propia Junta o el Ayuntamiento quien acometa estos trabajos porque los proyectos son una compensación económica por la implantación en el barrio de Puente Castro de la polémica Red de Calor, un conjunto de macroplantas de incineración de biomasa, biogás e hidrógeno, y miles de placas solares, que rondará a su vez una inversión de más de 70 millones de euros y que llega con una fuerte contestación vecinal por su posible impacto ambiental.

La elección de febrero como fecha de arranque no es casual, según fuentes municipales. En primer lugar, por no interferir en otra época álgida del turismo, el comercio leonés y la hostelería, como ha sido la Navidad. Pero también porque se ultima una compleja coordinación entre las tres fases y los dos grupos empresariales para que se puedan solapar en el tiempo. Se trata de que permitan el tránsito de vecinos, peatones y vehículos, también de carga y descarga, durante el tiempo de ejecución de las obras, garantizando así lo más posible la compatibilidad entre la actividad económica y la seguridad de los trabajos, de modo que tampoco haya que retrasarlos más en el tiempo.

Entre otras cosas, se detallarán y cotarán zonas de acopio de materiales, primero de todo el pavimento actual, que se levantará por partes, y después de todos las losas y demás elementos que se irán situando en su lugar.

Para los pavimentos, el proyecto ha seleccionado tonos predominantemente grises pero también otros negros (granito negro-azul Limago y granito negro Angola) o cenefas de granito dorado Sayago. El aspecto final será muy acorde con el recién inaugurado de la reforma de la Plaza Mayor de León por 1,9 millones, cuyas obras, por cierto, ya condicionaron también todo un año atrás tanto la tradicional Semana Santa y muchas de sus más importantes procesiones como la época estival.

No parece recogerse en la documentación oficial el mantenimiento del tradicional enchinarrado de cantos rodados en dos cruces de la Calle Ancha, vestigio además del proyecto de peatonalización, última intervención profunda en esta vía principal, hace ya más de 28 años.

Sí se deberá respetar, de manera excepcional, parte de las losas actuales de la acera junto al Museo Casa Botines Gaudí, que se han evaluado como valiosas y en buen estado de conservación, y donde sólo se actuará si se aprecia alguna suelta. En contraste, las losas de granito próximas a la fachada del Palacio de Los Guzmanes, también en la calle Ruiz de Salazar, sí serán totalmente cambiadas.